ACTUALIDAD –SEMANA 357–DOMINGO 11/2/2018

Entonces hoy… ¿Qué otra cosa quieres que te cuente? Estamos de fiesta y la vivimos, pero hasta en esto del Carnaval nos diferenciamos los gallegos. Así que permíteme que te dibuje el cuadro más ancestral de nuestras fiestas de invierno.    

El Entroido más antiguo es el de Laza. Primitivo en cuanto a formas y modos, es el carnaval de culto de los antropólogos por su gran interés etnográfico. Es también el más largo: comienza con el año, cuando a las doce de la noche del día primero aparecen ya los piliqueiros para hacer sonar las chocas. Y terminará con la llegada de la cuaresma, pero tras el miércoles de ceniza.

El piliqueiro. Este es el personaje principal por su colorido y por el poder  que representa. Es el elemento primordial de la fiesta y el guardián de todos los demás elementos del Entroido.

Nadie puede tocarle y su origen resulta aún desconocido, aunque por los elementos antiguos de sus vestimentas, la careta y las chocas, se asocia a los medievales cobradores de impuestos del castillo de Monterrei.

Todos los viernes desde el primero de enero se celebran los foliones con fachóns, como si quisiéramos purificarlo todo con fuego.

Comer cabrito, beber y cantar canciones tradicionales, forma parte del rito de la semana grande. El programa recoge los aspectos más antiguos de la tradición:

Hoy domingo,  tras la misa, desfile de piliqueiros. Mañana lunes la Morena intentará robarle su mujer a algún vecino. El martes salen los piliqueiros veteranos.

El piliqueiro, la Morena, las Hormigas, el Burro con su testamento, la Farrapada…

Son  los poderes  de un Entroido que trae a Laza a miles de turistas y junto a ellos, además de los antropólogos, cámaras, periodistas y fotógrafos de medio mundo.

—- ¿Es esto carnaval?

De lo que no cabe duda es que se trata del más ancestral de los entroidos. Y muy diferente…

¿Sabes? Por aquí se puso el día tonto, gris absoluto, que la niebla lo tapa todo a esta hora temprana de la mañana en la que duermen aún mis pájaros cantores. Se juntaron la calima del Tambre y la del Sar y también la del Riamonte para trepar por las laderas de los montes; y aquí la tengo, a la puerta de casa,  para impedirme que admire los colores del domingo de Entroido. Menos mal que anuncian lluvia y al mediodía, cuando leas lo que escribo, predominará otra vez el verde sobre el otro verde.

A Manuel lo que le preocupa este domingo es la natalidad…

—- Non nace un solo neno e dixo a TVG que se precisan 30.000 novas familias para que volte a crecer outra vez a poboación galega.

—- Pois ti i eu non podemos facer nada neste asunto Manuel, que xa non estamos na onda.

—- Tés que animar os novos. Dilles eso de que un fillo é unha bendición e trae un pan baixo o brazo.

—-  Eso era antes, Manuel, que agora o que miran os novos é o seu incerto futuro, con moi poucas expectativas de conquerir un traballo que lles permita iso, formar unha familia.

La verdad que los datos que conocemos son de vértigo y anuncian una Galicia despoblada en la mayor parte de su territorio, allá para el 2050. Los que lleguen se encontrarán en el interior con paisajes más desoladores aún si no ponéis remedio a esto, que en la mitad de los ayuntamientos de Galicia solo nacen cinco niños o niñas cada año y hay diez concretamente en los que llevan varios sin años sin recibir la visita de la cigüeña. Dicen las estadísticas que solo superamos a Mónaco en esto de la natalidad.

Así que, oídme vosotros los que aún estáis para estas cosas: poneos a la faena y recordad cada noche que los gallegos, al menos los del interior, somos una especie en extinción… ¿Lo vais a permitir?

Ya sabes que a mí no me gusta la economía y mucho menos la global, esa que está en mano de unos pocos; pero hay veces que debemos de preocuparnos por esas operaciones que se están llevando a cabo entre las sombras y que solo para periodistas como Sofía Vázquez no pasan desapercibidas. Yo la sigo a diario y por eso me entero hoy de lo que está pasando con aquella Fenosa a la que le decíamos siempre que “a terra é nosa”. Prácticamente -dice Sofía en “La Voz de Galicia”- ya no existe.

Aquella empresa que fundó Pedro Barrié de la Maza,  a quien Franco otorgó el título de conde, tiene nuevo presidente desde esta semana. Es Francisco Reynés que viene de la concesionaria de autopistas Abertis con los bolsillos cargados de millones de euros de indemnización “por el cese de su actividad”.

Pero eso es lo de menos: el futuro de aquella Fenosa –para algunos “a nosa”- ya está en manos de los fondos de inversión de marras y en nada los dueños serán el nigeriano Adebayo Ogunlesi, propietario de GIP, que posee el 20%; CVC, que compra el 20% de Repsol; y Criteria Caixa, que tiene el 24’4%. Como ves, todos muy gallegos.

Aún recuerdo el día en que el ministro Rodrigo Rato impidió que se fusionaran Fenosa e Hidrocantábrico. Hoy, la eléctrica gallega está en las manos que está y a la entonces asturiana tampoco le ha ido mejor, que está en manos de la portuguesa EDP cuyo propietario es el fondo chino “China Three Gorges”.

Pero si Endesa es de capital italiano e Iberdrola de “Qatar Investiments” tampoco tenemos porque asombrarnos… aunque sí dejarnos de sentimentalismos y contratar la electricidad con la compañía que mejores condiciones nos ofrezca.

Como te pronosticaba, ya está cayendo la lluvia seria y limpiando de niebla mi horizonte verde. Es curioso lo cambiante que es el clima en este Val da Mahía de mi goce. Si te quejas, cambia el panorama. Seguro que dentro de nada vuelve el sol en forma de raioliñas. 

Sigo contándote. Anoche, aunque en casa somos de los que rebuscamos en los archivos digitales el cine y las series de culto, se nos coló en el salón Corcuera, aquel ministro de la patada en la puerta. La verdad que sus antecedentes como comentarista televisivo ya no eran muy buenos, que el hombre –como estaba en TV 13- se creyó últimamente un verdadero pontífice y no deja de aprovechar las ocasiones para ofrecer sus homilías.

La de ayer no tuvo desperdicio. Hablando de la izquierda actual dijo que “hablan mucho del proletariado pero ninguno trabajó en su vida”. Seguramente se estaba acordando de sus tiempos de electricista liberado.

Y sobre Cataluña, no se le ocurrió otra cosa que imitar a Rajoy cuando se empeña en decir que “la ley es la ley y están para cumplirse las leyes”. Corcuera fue más allá…

—- Si estos de ahora se saltan la Constitución habrá que meterlos en la cárcel…

De los políticos presos que ya están en prisión no dijo nada. Para mí que Corcuera quiere volver a la política pero bajo la disciplina del Partido Popular y a las órdenes de aquellos contra los que debatió desde el PSOE.

Por cierto. Los independentistas siguen poniéndose de acuerdo a día de hoy sobre si votan a Puigdemont como President único. Si lo votan en una asamblea en Bruselas como President de la Asamblea Catalana en el Exilio. Si buscan un candidato alternativo que ponga fin al no gobierno. O si se van todos voluntariamente a un sanatorio psiquiátrico a ver si les arreglan sus desajustes…

¡Los catalanes de a pie sí que tienen una buena cruz con sus políticos!

         

—- ¿Cantó é un ovo?

—- Pois un ovo eche un ovo.

La valoración de lo que vale un testículo la hizo el SERGAS: nueve mil euros. Esa es la cantidad que ofreció a un hombre de 34 años que perdió uno de los suyos en una operación de vasectomía.

Pero el afectado no está de acuerdo y su abogado menos:

—-  Acudiremos de inmediato al juzgado para reclamar la reparación integral del daño sufrido por nuestro cliente porque se trata de un episodio claro de mala praxis por parte del Servicio Galego de Saúde.

—- Enton, cando se celebre o xuicio sabremos o que realmente vale.

—- Así é.

No estoy seguro de que existan… pero si así es, pobrecitos los marcianos que tienen que aguantar los desfases de los terrestres, a los que ya no les basta con llenarles de basura interestelar su espacio, sino que además le mandan ahora un coche para que vean lo listo que es ese tipo, Elon Musk, ese extravagante rico riquísimo cuya máxima ilusión es la conquista de otros mundos.

Lo que no me explico es como el planeta entero no se muestra beligerante con tipos así, capaces de llenar de mierda el espacio por un mero y tonto capricho…

Además, según los expertos, el coche no llegará a Marte, pasará de largo.

Hablando de coches a los poncios les extraña que en Galicia se hayan vendido el año pasado 114.775 vehículos usados, el sesenta por ciento de ellos con más de diez años de antigüedad. Pero realmente esa cifra supone el 5’8 por ciento del mercado español y es ligeramente superior a la cuota de mercado de coches nuevos, en el que alcanzamos solo el 3’5 por ciento. Es más, el pronóstico de las pequeñas empresas que se dedican a este tipo de negocio es que irá en aumento y es posible que este año se supere el 8 por ciento.

A mí no me extraña nada esta “preferencia” de los gallegos por los coches usados. Con los sueldos que por aquí se pagan no hay quien llegue a los precios de los nuevos. Y si la gente compra coche es porque no le queda otro remedio: los transportes públicos son la gran asignatura pendiente del país. Si preguntas a tus vecinos sobre si preferían un AVE o buenos ferrocarriles periféricos que cubriesen las necesidades mínimas se quedarían con estos últimos trenes.

Se me ocurre que para terminar la crónica de hoy debo abrirte, de par en par, la puerta verde del Entroido. Así que esta vez te llevo a Laza, a orillas del río Támega.  

En su origen, aquí habitaron los galaicos támegos, una de las más interesantes comunidades de la Gallaecia romana. Actualmente, Laza es un municipio pequeño pero de merecida fama. En él viven unas dos mil personas y a todas ellas, a su iniciativa, como te contaba, debemos la conservación del Entroido más ancestral de Galicia.

Está en la ruta de peregrinos conocida como la Verea Sur de la Vía de la Plata; y su orografía la distinguen la Sierra de San Mamede, el Fial das Corzas y el espacio natural protegido del Invernadoiro, uno de los bosques más bellos del País.

Sus atractivos naturales los completa el Valle del Támega, hasta donde se llega por una carretera que bordea soutos y carballeiras propios de la media montaña ourensana.

Pero si uno va a Laza tiene que visitar Retorta para ver y admirar, además de los restos del castro támego, uno de los templos más interesantes de Galicia: un raro ejemplar gótico, del siglo XIV, muy extraño en el rural gallego.

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