ACTUALIDAD –SEMANA 361 – JUEVES, 15/3/2018

Una cortina de agua me tapó la luz del día tras los cristales y los del colesterol le dijeron que hoy fuese él de paseo, que es peor una pulmonía. Llueve con tanta furia esta mañana que le pregunté a Marzo que le hicimos en esta aldea para merecer un final de invierno así, pero el muy cabrito me recordó historias pasadas de sequías.

Pese a todo, llamó Manuel para ver…

—- ¿Qué? ¿Qué facemos?

—- Quedarnos na casa, Manuel, outra cousa non se pode facer hoxe.

Es que no llueve, diluvia; y esto ya no es bueno ni para los mil ríos, que tendrías que verlos a todos buscando sitio para tanta agua por fuera de su cauce, incluso por encima de las tierras de cultivo.

Ayer fue el viento quien nos hizo la faena, hoy es la lluvia y mañana será la nieve en Ourense y Lugo. Vamos estos días del naranja al amarillo y del amarillo al naranja como si tal cosa. Mis amigos mariñeiros ya no tienen salitre en la piel, porque hace un mes que no faenan. Y la gente que rodea esta casa de Gloria combate la depre a pastillazos, que eso es lo moderno.

Diría mi amigo Santiago Lamas, eminente de la psiquiatría, que es normal eso que me pasa estos días, que por no tener no tengo ni ganas de escribir. Y para lo que hay que contar…

Aunque mejor será que me ponga el traje de faena de aquellos mis días del Diario de Pontevedra, cuando empezaba a ser cronista: ya sabes, un redactor para cada sección y algunas ocupaban cuatro páginas. Los periodistas no usábamos el teléfono y yo, que era el de Local, pateaba la ciudad desde la Guardia Civil a la Audiencia Provincial pasando antes por la Policía y tras visitar los Gobiernos civil y militar, el Ayuntamiento y el Carabela, epicentro del chismorreo pontevedrés. Y algunos sitios más en donde trabajaban mis informadores. Habíamos adquirido el vicio de que nos contaran las noticias “cara a cara”, que era como descubríamos a los que exageraban, se quedaban cortos o incluso mentían. Y así todos los días, con lluvia o con sol, con frío o con calor, que los veinteañeros no hablan nunca del tiempo ni lo notan. Eso son cosas de viejos cansinos y cansados.

Entonces, te digo, tendré hoy que curarme la vagancia si quiero llegar a alguna conclusión, aunque me agobie esta humedad de musgo en los caminos y líquenes en los árboles del señorío gallego.

Volvamos esta mañana a Almería, donde sigue declarando ante el juez Rafael Soriano la mala malísima. Sí, Ana Julia Quezada, la asesina confesa de Gabriel Cruz. Aunque me repugne, tengo que contarte estas sus declaraciones…

—– El niño me insultó y me dijo que no era su madre y que no le mandaba. Lo encontré jugando solo en la calle con un palito, lo metí en el coche y lo llevé a la finca de Rodalquilar, que es de la familia de su padre…

Allí, según su espantoso relato,  golpeó al pequeño con un hacha hasta dejarlo inconsciente. Luego, con sus propias manos, lo estranguló.

Su declaración describe con enorme frialdad…

—– Cuando estaba muerto, me di cuenta de que tenía un problema importante. Saqué el paquete de tabaco y me fumé un cigarrillo, cogí una pala y lo enterré. Enterré el cadáver porque no quería hacer daño a Ángel. Así, él no sabría nunca lo que había pasado.

Este caso resulta tan horripilante que no entiendo como hay gente que, esta misma mañana, en el Congreso de los Diputados, aún discutía si es o no conveniente mantener en el Código Penal la “prisión permanente revisable”.

Otro apunte sobre El Chicle. Esta mañana ha sido trasladado a Pontevedra desde la prisión de A Lama. Se le están practicando unas pruebas psicológicas. Pero la novedad sobre este caso es que el juez le ha llamado a declarar de nuevo por sus cartas a la familia: hasta siete pudo haber enviado y en todas señala a su mujer Rosario Rodríguez como cómplice directa del asesinato de Diana Quer.  La acusa de ser la ideóloga de la coartada falsa que impidió la detención de Abuín durante 16 meses.

El AVE aún no vuela y la espera se hace larga, que fue a finales de los ochenta cuando se empezó a hablar por aquí del aislamiento ferroviario de Galicia, un viejo mal que nos acompañó desde que la “Sarita”, aquella locomotora propiedad del tío de Cela, cubría el trayecto Santiago-Carril.

El secretario general de Infraestructuras, Manuel Niño, le contó ayer en la Comisión de Fomento del Congreso que, a fecha 31 de enero, se han ejecutado 3.405 millones de los 4.395 presupuestados para el tren gallego de alta velocidad.

Esto quiere decir que resta por invertir un 20 por ciento del coste total, exactamente 990 millones de euros.

En esto del fútbol todo el mundo es maestro, hasta el antes juez y ahora alcalde, Xulio Ferreiro, que rige todo lo que se cuece en el Palacio de María Pita. Verás. El buen edil se sintió psicólogo y se fue a ver a los jugadores del Deportivo y a su entrenador, para darles una charla encaminada a cambiar el rumbo del equipo coruñés que, o mucho corrige o el año que viene militará en la segunda división.

El caso es que Ferreiro les dijo a los jugadores –entre los que creo que solo hay cuatro gallegos contando a los del filial que entrenan con el primer equipo- que A Coruña está con ellos a muerte y que cuentan con su apoyo para permanecer en Primera porque para la ciudad es muy importante que el club esté en la máxima categoría.

Mientras hablaba, los jugadores extranjeros e incluso el propio Seedorf miraban hacia el suelo preguntándose si este buen alcalde se daría cuenta de que ellos solo son profesionales y están en A Coruña de paso. Es la primera vez que un alcalde arenga al equipo de su ciudad.

No es por nada, pero a ver si os tomáis el fútbol menos en serio…

Siguiendo en A Coruña te diré que en los montes de A Zapateira se cultiva marihuana desde tiempos inmemoriales porque está cerca de la ciudad, es terreno ideal y zona dificultosa para que se descubran tales sembrados. Aún así, la Guardia Civil descubrió ocho plantaciones en los terrenos que rodean al Campo de Golf.

La “maría” es de excelente calidad, según los expertos; y además mucho más barata. Aunque si la legalizaran de una puñetera vez, dejaríamos de preocuparnos tanto por los porros y nos ocuparíamos mucho mas del crecimiento del consumo de alcohol e incluso de las apuestas anunciadas en televisión, que han conseguido que en España aumentase un 230% por ciento el número de ludópatas, en solo una década.

Mejor fumarse un porro que arruinarse para aumentar el capital de la mafia del juego o escarallarse el estómago bebiendo whisky del malo.

EN BREVE

—– No hay fronteras porque ahora somos, los unos y los otros, de Portugalicia. Pero eso de que los mariscos lusos entren en el país de manera ilegal para contaminar el mercado de la almeja y el berberecho no está bien y hay que atajarlo.

—– Me entero ahora de que en la Liga griega de fútbol, esa en la que los presidentes de los clubes llevan pistola al cinto, juega el gallego Diego Torres. Ha contado a un colega que “ha visto armas dentro de su vestuario”.

—– Cataluña y los líos independentistas ya resulta tema cansino. Esta mañana la policía “española” ha registrado el Palau y la sede de Ómnium buscando pruebas del uso de fondos públicos para el referéndum ilegal del 1 de Octubre. Está detenido Antoni Molons, secretario de Atención al Ciudadano.

—–  No me alegro, pero recordando que cazaba elefantes lo considero un castigo divino: el rey emérito, Juan Carlos de Borbón, vuelve al quirófano para que le sustituyan la prótesis de la rodilla derecha.

Repasando las redes sociales me encuentro un interesante intercambio entre el periodista y la cantante.

A ver, Jordi Évole dixit:

—- En este país se han manifestado pensionistas reclamando una pensión digna, que han tenido una subida, en el mejor de los casos, de un euro y medio. Una vergüenza. Para mí esos son los patriotas y no Marta Sánchez haciendo la letra de un himno mientras tributa su dinero fuera de España.

Y Marta Sánchez, contesta:

—- Jordi querido, yo que te admiro mucho como periodista, te digo que mis flores favoritas son las peonías rosas, para que me mandes un ramo como disculpa, porque yo tributo en España desde que empecé a los 19 años. Y lo que gano fuera, también lo traigo aquí a España.

Como quiera que yo también metí la pata por fiarme de un tertuliano de La 6ª, buscaré refugio en O Fuciño do Porco, ese pintoresco lugar que se encuentra en la Punta Socastro de la costa de O Vicedo. Allí no creo que me encuentre nadie, aunque desde hace unos años, cuando se construyó una pasarela de madera que ofrece mejor acceso a la espectacular perspectiva que ofrece del Cantábrico, es frecuente ver en las redes sociales fotografías del lugar. Ya no es tan secreto.

Hasta mañana.

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