Alba Messa, artista y embajadora.

Será casualidad,  pero la primera vez que fui a Lugo, cuando hacíamos “Galicia de Noite” en Radio Popular, fui con Robert Jeantal, un gran artista francés que había cambiado el París glamuroso por el viejo Madrid de la Latina, en donde ya impartía clases de canto, trabajo que compatibilizaba con sus discos y con sus bolos.

A ambos nos impresionó la ciudad pero sobre todo la gente. Aquel día hice yo algunos amigos y amigas inolvidables que aún me obligan a ver la muralla romana, ya Patrimonio de la Humanidad, de cuando en vez.

Si os cuento esto es porque… Si es de Lugo, además de guapa, periodista, escritora, actriz, cantante y algunas cosas más, es gente buena…

A lo que vamos.

Alba Messa es inteligente y se maneja bien en la Red. Cada dos por tres tropiezo con ella y me apetece escribir de ella.

Por su personalidad y porque aquí está de moda, que por algo es la nueva embajadora de ese invento promocional con nombre inglés, “Galicia Fashion Week”. Aunque a mí me interesa más su trabajo en el Centro Dramático Galego al lado de Tosar, como protagonista de “A Ópera dos tres reás” o lo que pueda resultar de ese disco que se atrevió a componer y a grabar.

Hace tiempo ya que Alba Messa se fue a Madrid a estudiar interpretación con Corazza, canto con mi amigo Robert Jeantal y baile con Karen Taft. Y esto, después de haber triunfado, tiempo hace, en la TVG

Y en Madrid sigue,  no sé si porque aquí hay cierta desesperación laboral en el mundo de la ficción o por aquello que se decía hace algún tiempo: En Galicia “solo triunfarás después de haber pisado los escenarios y los platós de la capital del Reino”.

Alba cuenta…

—- Yo solo sentí que necesitaba dar un paso al frente y venir a la capital. En Galicia cumplí objetivos como estudiar periodismo, interpretar, cantar, trabajar, hacer buenas amistades y vivir buenos momentos, aunque también podría enumerar fracasos…

—-  Dice el refrán que quien mucho abarca poco aprieta…

—- Pues está bien intentar todo. Yo pretendo ser una actriz que puede bailar y ponerse mona de vez en cuando; y también la periodista a la que le apasiona escribir, observar y mirar un poquito el mundo…

—- ¿Emergente…?

—- Pongamos trabajadora.

Para hacer todo eso, sí,  hay que ser muy trabajadora…

Sobre su pasión/afición/profesión he leído una curiosa teoría de Alba:

—- Comencé en el mundo de la música, a los cuatro años, cantando debajo de la mesa del salón de mi casa mientras hacía puzles; y en el de la interpretación dándoles movimiento y poniendo voz a las Barbies en dramas muy curiosos que me inventaba. Sí, creo que este podría ser el principio de todo esto que hoy me vuelve loca.

En sus comienzos gallegos era frecuente ver y escuchar a Alba Messa en concursos y programas de esos que se dicen populacheros y en los que el único héroe suele ser el presentador…

—-  El paso por estos programas suponen grandes picos de energía para una niña que aún no cumplió los quince, porque están llenos de ilusión, de emoción, de felicidad en su estado más puro…

—-  Pero te explotan…

—-  Cuando fui un poco mayor  ya sentí miedo, injusticia, exigencia…

—-  Lo pasas mal, claro…

—-  Sí, sobre todo en los concursos…

Alba Messa se descubre a sí misma como actriz cuando recorre España entera como Minna, la protagonista de aquel musical, “Sesfebú”, su primer gran papel, la gran oportunidad que esperaba. Luego vino “Frikies” y Alba ya no paró.

Fue todo en la profesión artística, hasta gimnasta y modelo…

—- Para destacar como cantante o como actriz hay que ser muy buena o tener mucha suerte. Como la suerte no la puedo controlar prefiero agarrarme a lo que puedo aprender y con lo que me puede nutrir y así ser un poquito mejor. El saber no ocupa lugar, ¿no? Además, prefiero confiar en el trabajo a confiar en el azar.

—- ¿Y como se ve Galicia desde el éxito, Alba?

—- Con mucho que decir en el panorama artístico del futuro, porque estamos destacando en muchísimos campos. Galicia aspira a ser cada vez mejor, más capaz, más admirable…

Con gente como Alba Messa, lo será.

Supongo que mi amigo Robert Jeantal no le habrá contado a Alba la anécdota de aquella gira gallega, cuando le tocó presentarlo en la sala Elektra, de Vigo, a José Ignacio Plaza, también amigo y gran comunicador radiofónico.

Plaza rizaba siempre el rizo y hasta recitaba versos para introducir a un artista en el escenario. Aquella noche fue la mejor presentación que le escuché en mi vida, aunque el apoteósico final arrancase a Robert la mejor de sus sonrisas cuando dijo…

—- Señoras y señores, con todos ustedes… ¡Gilbert Becaud!

Jeantal, a mi entender, fue siempre mejor baladista que Becaud. Aunque este último gozara mas del favor de los franceses yo me quedo con aquel

(6) Comentarios

  1. Robert Jeantal era un estupendo intérprete, pero compararlo con Dios (Becaud) es sacrilegio puro y duro. ¡Cuantas necedades disfrazadas de opinión personal e intransferible hay que soportar en la red! Pero en fín, todo sea por la libertad de expresión, que espero se respete también en mi caso…

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