AQUELLA FABRICA DE CAMISAS

Fernando “Cuchi” Carreira -hace ya algunos años- me devolvió la memoria y las emociones de una de las grandes fábricas españolas, Confecciones Regojo, que tuvo su esplendor en Redondela de Galicia a partir la década prodigiosa,  de los años sesenta, y hasta bien avanzados los años ochenta. 

Fue José Regojo, un zamorano que se afincó en la villa del choco por su proximidad a Vigo, el fundador de lo que Carreira llamó “O Imperio Textil”, en realidad un gran documental lleno de recuerdos de esta empresa que dio trabajo a miles de personas, pionera en el mercado de la moda gallega y todo un ejemplo en cuyo espejo se miró siempre nuestra industria textil.

Por segunda vez vi esta semana el documental de Carreira y recordé con cierta añoranza aquella gran fábrica de camisas, que aún tiene continuidad industrial familiar actualmente con  diseños de ropa sport y marinera para aficionados a la vela y al deporte. Esta empresa, dirigida por Pedro Regojo, heredero de la saga, equipa a los piragüistas olímpicos gallegos y a muchos aficionados y celebridades del mundo de la vela.

José Regojo abrió su taller de zapatería y confección textil en Redondela en los años 30. En 1937 empezó fabricando camisas tipo guerreras, dando inicio así a una actividad que le daría fama en toda España e incluso más allá de sus fronteras.

En los años 50 y 60, las camisas Regojo se convirtieron en una indumentaria muy popular, que por su económico precio triunfó entre la clase trabajadora. Los modelos «Gales», «Wilson» y su marca exclusiva «Dalí», se realizaban íntegramente en la fábrica de Redondela y en media docena de talleres textiles de la comarca.

La marca Dalí es fruto de una estrecha relación personal del genial pintor y de su esposa Gala con los Regojo, con José y su hijo Pedro, por aquel entonces estudiante en Barcelona.

El artista cedió su nombre para todo el mundo a los Regojo para que hicieran las “camisas de Dalí”. Una campaña de publicidad por televisión y prensa mostraba al genio haciendo notar la excelencia de las camisas, que, a partir de entonces se vendieron por miles.

Pedro Regojo, que fue presidente de la Asociación del Textil de Galicia, me contó un buen día, desde su experiencia mercantil de décadas, las sucesivas reestructuraciones del sector y como su padre, fundador de la gran fábrica de camisas, triunfó por su gran visión comercial y por su extraordinaria  dedicación al negocio.

El documental de Carreira es un excelente trabajo que refleja la creación, la expansión y el declive de la emblemática fábrica, con el testimonio de sus principales protagonistas, propietarios y trabajadores. Nos hace ver como Regojo era el eje de la economía de la comarca pues no sólo daba sustento a miles de hombres y mujeres, sino que animaba toda la actividad comercial, desde la plaza de abastos hasta las numerosas sucursales bancarias que surgieron en la localidad.

Hay que tener en cuenta que, en su máximo esplendor, las camisas Regojo se exportaban a Alemania -hasta 30.000 al mes- y «llegó a ser la tercera empresa textil de España, solo por detrás de El Corte Inglés y Cortefiel».

Fernando Carreira decidió realizar este trabajo documental a partir de una de sus imágenes de la infancia…

—- Las mujeres saliendo de la fábrica al son de la sirena y el río teñido de colores.

El momento del cierre de la Fábrica de las Camisas se vivió en Redondela con la mayor tensión de su historia, con encierros en la fábrica y disturbios, pero la familia Regojo sigue siendo muy estimada en Redondela en donde una de las hijas del fundador de la saga, Rita Regojo, ha fundado Aldeas Infantiles.

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