AS NEVES – La batalla del Medulio

La cumbre mágica del San Nomedio

Mi amigo Antón Alonso Fontán, poeta de Meder, me explicó a pié de monte, en el San Nomedio, algunos pormenores de la Batalla do Medulio, uno de los grandes mitos de la Gallaecia.

El Medulio no es otro para Antón que el monte San Nomedio, en cuya cumbre hay pruebas no excavadas de la presencia celta, además de una capilla medieval dedicada al “santo del medio”, desde la que se contempla toda la comarca del Condado, por donde discurre el Miño.

En el Monte Medulio lucharon galaicos y celtas contra romanos, en la mayor de todas las batallas. La historia dice que fue la más brutal de la Romanización. Según el historiador Lucio Anneo Floro, “los mercenarios romanos sitiaron el monte, pero sufrieron miles de bajas. Una vez alcanzada la cumbre, solo se encontraron cadáveres, porque los sitiados se arrojaban a las hogueras o se clavaban la espada hasta morir, mientras las mujeres y niños tomaban un veneno extraído de los tejos”.

¡Ni los galaicos ni los celtas habían nacido para esclavos, como nos recordaría en el Siglo de Oro el poeta de la raza, Ramón Cabanillas con su “Acción Galega”!

Pensando en aquella batalla, al viajero que llega As Neves le gustará ascender hasta el monte San Nomedio, después de pasar por Santa Marta de Ribarteme, en donde se celebra otra fiesta religiosa, ancestral pero aún hoy vigente.

As Neves –donde el sol no permite que el invierno vista de blanco el municipio-  se llama así en honor de una virgen aparecida y es legendaria y hospitalaria tierra.

Atrás quedan los tiempos de la emigración y sí se puede hablar de inmigración, puesto que aquí se ha asentado una nutrida e interesante colonia latinoamericana.

El último emigrante ha sido Michel Salgado, que agota su mejor futbol en la Premier, en la Liga inglesa, después de su paso por Celta y Real Madrid.  Michel,  buen amigo con el que compartí algunas horas de tertulia, viene por aquí cuando puede y no olvida sus orígenes.

Río Miño por As Neves

En cuanto al paisaje, los ríos de As Neves nos ofrecen espacios naturales de gran valor ecológico. Como por ejemplo la desembocadura del río Termes en el Miño, un lugar conocido como As Lagoas. O la desembocadura del Xuliana, que en el lugar de Ceña, tras un hermoso salto de agua,  crea una playa fluvial.

En época de lamprea, a partir de noviembre y hasta el mes de abril, es un placer contemplar como los pescadores del Miño siguen utilizando los pescos romanos para hacerse con los mejores ejemplares, que son aquellos que han conseguido remontar los casi cincuenta kilómetros que separan este lugar del estuario del Miño, en A Guarda.

Y un paseo por el casco urbano de As Neves desembocará siempre en la Plaza Principal, configurada en torno a un magnífico conjunto de edificaciones pétreas.

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