ATRAPADAS POR LA RED

 

El viejo “peirao”. He aquí el escenario de diarias rutinas marineras, en donde se desarrollan las monótonas estampas de los trabajos relacionados con el mar. Son como el ir y venir de las mareas.

Ellos embarcan, navegan, ponen proa al horizonte más allá de la ría. Pescan, regresan y unos venden en la lonja mientras otros preparan el barco para la rutina del día siguiente.

Ellas…son la estampa más fotografiada de cada puerto y las protagonistas de uno de los oficios marineros más antiguos .Son las redeiras, con cientos de años de historias vividas junto al mar; mujeres de manos ágiles que ponen a punto las redes de la vida, para que devuelvan toda la vida posible a este buen puerto.

Es un viejo oficio que la modernidad ha organizado mejor: se han agrupado en la Federación de Asociaciones y han conseguido el reconocimiento que le faltaba a su trabajo.

Y como no hay puerto sin redeiras, se teme al futuro. Se precisa ya el relevo generacional y para ello, interesar a las jóvenes  en el oficio mediante la implantación de estudios reglados.

Cangas es uno de los puertos donde podemos contemplar esta estampa marinera. Llegan los barcos y descargan las redes con averías, como dicen los marineros. Recogen otro “aparello” que ha sido arreglado previamente por las redeiras y vuelven a salir al mar para buscarse la vida.

En los pueblos y ciudades de tradición pesquera su trabajo siempre ha sido apreciado, aunque su ímproba labor no se considera un oficio. Por eso hace unos años decidieron unirse para conseguir la visibilidad de su profesión y el reconocimiento de su tarea, con derechos iguales a los de otros trabajadores.

Están siempre ahí, a pie de puerto, con frío, lluvia o sol.

Sin la actividad de las redeiras las labores de la pesca no podrían llevarse a cabo. Además representa una de las esencias culturales de Galicia, que no es otra que la actividad relacionada con el mar.

Su jornada laboral es de ocho horas, normalmente de 9 a 13:00 y de 15 a 19:00; aunque muchas veces tienen que que trabajar hasta solucionar una avería para que los barcos puedan salir al mar.

Cada tipo de red tiene su propia manera de coser y ellas para todo tienen solución, aunque su trabajo va desde la confección y montaje de las artes y aparejos de pesca hasta su reparación y mantenimiento. Trabajan con redes de acero y artes menores como miños, betas, trasmallos, volantas o boliches.

No debiera perderse una actividad artesanal que forma parte del patrimonio cultural de Galicia.

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