BATALLÁN, VOCACIÓN DE MÉDICO Y PASIÓN DE MÚSICO

Esta manía política de ordenarlo todo, hasta los grandes momentos de nuestras vidas, crean situaciones imposibles de comprender. Yo siempre digo que a mí me jubilaron, yo no me jubilé. No quería irme porque estaba muy lúcido, físicamente estupendo y tenía ganas de seguir aportando mis humildes conocimientos a la causa. Pero a dos ambiciosos empresarios que el tiempo ha puesto en su sitio se les ocurrió que si me jubilaban se ahorrarían el sueldo más alto de la empresa. Y me despidieron con la disculpa de que pasaba de la edad. Luego echaron a los demás…

Más grave es lo que está pasando en el SERGAS, el Servicio Galego de Saúde, la gran empresa de la sanidad gallega a cuyos ambulatorios y hospitales acudimos todos en la enfermedad…

—- Me echaron a la calle porque tenía un sueldo grande que me había ganado porque tenía mucha antigüedad. Fue un ERE encubierto que afectó a casi mil médicos y que se hizo para ahorrar gastos.

Lo dice el médico de familia Luís Emilio Batallán

—- ¿El cantautor?

—- El mismo.

Y me lo han corroborado todos los trabajadores de la sanidad pública a los que he encuestado en mi proximidad. Dicen:

—- Cuando se necesitaban más médicos es cuando jubilaron a cientos. Estaba de conselleira Rocío Mosquera.

Pero esa orden de ahorro, me consta, no partió de su iniciativa sino del propio presidente Feijóo, a instancias del entonces presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy. Porque a este último debemos esa política austericida que estuvo a punto de acabar con la sanidad pública en España… para beneficiar al grupo de inversores que se hizo entonces con la mayoría de las acciones de los grandes hospitales privados, como por ejemplo Povisa, en Vigo, o la Clínica La Esperanza en Santiago.

El caso es que ahora mismo se necesitan médicos en nuestros centros sanitarios –lo reconoce la propia administración autonómica- pero el Dr. Batallán decidió denunciar su situación con una huelga de hambre en el Colegio Oficial de Médicos de Pontevedra…

—- Esta huelga de hambre es por mi dignidad personal y contra el poder.

Hace un  par de años, -ahora tiene 67- el SERGAS denegó al Dr. Batallán la prórroga por él solicitada para seguir en activo. Agotó las reclamaciones administrativas y se metió en un berenjenal justiciero que le llevó hasta el Tribunal Supremo.

—- Espero que en dos meses el alto tribunal me dé la razón.

—- ¿Entonces, esta huelga de hambre tiene razón de ser?

—- Sí porque la gente tiene que saber lo que está pasando, no se puede tragar con esta política de recortes de personal en un servicio público tan importante: el otro día murió un paciente en A Estrada porque no había médico.

Pasaron dos años desde que empezó su cruzada personal y pocos comprenden que sea precisamente ahora cuando decide seguir una huelga de hambre…

—- Es que me harté. La Justicia es tan lenta que la espera se me hace insoportable, por eso llego a esta situación.

El Colegio de Médicos pontevedrés no solo consintió su presencia como colegiado que es sino que, además, según manifestaciones de su presidente, Luís Campos, como colectivo mostró su malestar por la actuación llevada a cabo por la administración autonómica en este caso.

Conozco bien a Luís Emilio Batallán. Como persona y como músico. Recuerdo especialmente una conversación que mantuvimos en el Carabela, en Pontevedra, el mismo día en el que ETA asesinaba a Miguel Ángel Blanco…

—- ¡Probe rapaz…!

Aquella noche comenzó confesándome que estaba cansado de la música y terminó diciéndome que lo que realmente le agotaba era la consulta, los cuadros médicos que veía en su despachito del ambulatorio de Moraña. Su sensibilidad como galeno se notaba a flor de piel y su sentimiento bien lo pude escuchar en el escenario, cuando repitió “Ahí ven o Maio”, el tema fetiche del mejor álbum de la historia de la música gallega.  

(Ese disco deberías escucharlo con calma al mismo tiempo que cierras los ojos. Verás como de la oscuridad surge el alma verde de la Tierra. Es uno de los pocos vinilos que de su circunferencia de surcos emana realmente eso que llamamos galleguidad).

Pero a pesar de su calidad como músico el Dr. Batallán siempre estuvo centrado en su ambulatorio de Moraña, tierra que ama y que entiende porque trata de tú hasta a los carneros, esos que el día de la fiesta ponen al espeto.

Luís Emilio Batallán es médico por vocación y músico pasional. Además, le ha demostrado al mundo que ambas profesiones son compatibles y tienen mucho en común: el médico te cura los males del cuerpo y el músico los del alma. Para desarrollar ambas profesiones aún tiene edad y cuerda.

Aquí te dejo un botón de muestra, un poema de Cunqueiro con música de Luís Emilio Batallán con fondo de Galicia bonita.  

 

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