BOQUEIXÓN

UN VIAJE APASIONANTE

              Esta apasionante aventura que me he propuesto, la  de recorrer Galicia cada semana,  hasta me sorprende a mí mismo. ¿Sabes por qué? Porque este País me pone a mano todo lo que busco: cultura, tradición, economía, iniciativa, naturaleza, leyenda, etnografía… Por muy pequeño que te parezca el territorio elegido…  tus oídos no darán crédito a lo que te cuenten y tus ojos se asombrarán ante las sorpresas que te encuentras en el camino.

             Por ejemplo, esta vez me salieron al paso, en el patio de una granja, dos búfalos. Pensé que se trataba de algo curioso pero improductivo. Gran error, un gallego no trae animales de las praderas americanas si no le saca rendimiento. Así que me interesé nada más llegar a mi destino por aquellos impresionantes animales:

           —- Dan una leche impresionante y es la más apropiada para un queso  que fabricamos en Galicia pero que exportamos en su mayor parte, el que se conoce como “parmesano”.

          Después de escuchar aquello  me dije a mi mismo que en Galicia, digan lo que digan, algo está cambiando desde que se inició el siglo XXI.

 

          Esta vez me protege la sombra del Pico Sacro, el mismo que veo desde mi Monte San Marcos. Estoy en tierras de Boqueixón, muy cerquita de Compostela.

          A los pies de este gran símbolo predomina el color verde de los prados y esos pequeños lugares habitados en los que encuentras a esa gente con iniciativa, capaz de asumir el futuro del municipio. Porque a pesar de la crisis tengo la sensación de que aquí se siente menos…

          A alguna gente, esto de la crisis le viene de viejo, de allá del 2002 cuando dejaron con gran dolor una Argentina en la que pasaron la mayor parte de los años de su vida. Es el caso de Varela, hostelero de toda la vida y ahora jubilado…

          —- Traballei moitos anos para merecer este descanso o remate da miña vida…

          Y me cuenta esa vida durísima, la del emigrante.  Pero por aquí por Boqueixón se escucha hablar a menudo con ese cadencioso acento que la buena gente nunca olvidará, que de esta tierra partió la simiente de un gran país… al que llaman, entre ellos, la “quinta provincia gallega”.

 

          Te contaré, aquí, sentado en la cima del Pico Sacro, sus leyendas. El Códice Calixtino dice que estos eran los dominios de la Reina Lupa, mala gobernanta para su pueblo y aliada de los romanos. Atanasio y Teodosio, los discípulos del Apóstol Santiago que llevaban su cuerpo para ser enterrado en el Campus Stellae, le pidieron unos bueyes y un carro, pero la “raiña” los mandó al Pico Sacro donde suponía que dos toros bravos y un dragón, únicos seres que lo habitaban, acabarían con ellos. Rezando, sin armas, los discípulos de Santiago lograron dar muerte al dragón al mismo tiempo que los toros se volvían mansos. Por este milagro, la Reina Lupa se convirtió al cristianismo…

          Esto es lo que dice el Códice Calixtino pero hay más leyendas, como la del Titán que con su espada abrió la brecha que divide en dos la cima o las múltiples variaciones de tesoros nunca encontrados en dos cuevas que se pueden ver actualmente.

         El Pico Sacro no llega a los 600 metros de altitud pero lo ves desde un radio de 30 kilómetros a la redonda. Desde su cima, el paisaje es único. En la falda de monte se ubica la capilla de San Sebastián, del siglo XII y los historiadores hablan de una Torre defensiva en la cumbre, destruida por los Irmandiños.

         Pero volvamos a Boqueixón y a su gente. Verás.

   

         Boqueixón ha pasado de ser un vivero de emigrantes a zona residencial de Santiago: mantiene su población por el retorno y porque muchos santiagueses encontraron aquí mejor calidad de vida que en la urbe cosmopolita.

         La mayor parte del tráfico entre Ourense y Compostela se desvía ahora del centro urbano por la nueva autovía y Lestedo, su núcleo principal, quedó convertido en una agradable villa a cinco minutos de la ciudad gallega que todo el mundo visita.

         Yo te recomiendo que no te vayas de Lestedo sin una tarta y que si coincide tu visita con la Fiesta de la Filloa, participes en ella, intégrate en el jolgorio gastronómico y disfruta de la mejor compañía, la de esta gente que me ofrecieron algunos ejemplos de su generosidad.

         Entre otros su servicio de Protección Civil, más de cincuenta hombres y mujeres que actúan en toda el área metropolitana de Compostela de forma altruista; son voluntarios, no tienen sueldo. Ayudan en accidentes y catástrofes naturales, patrullan por el río, hacen vigilancia de incendios…

             Esta gente de Boqueixón da de beber y  cede albergue al peregrino que se empeña en llegar a Compostela por la Vía de la Plata. Es la última etapa de esta traza y a pesar de que han transcurrido más de mil años cristianos… esta primera  Ruta que unió el Finisterre con Europa, sigue siendo la inagotable fuente de milagros nuevos.

         Así, este tramo de esta Vía de la Plata, enciende paso a paso mil historias y leyendas mágicas, que protagonizan santos y locos, pícaros y poetas, ancianos filósofos y turistas jóvenes, gente pobre y gente rica.

        Peregrinos todos que, en solitario o agrupados, se unen al paisaje de montes, bosques, valles, ríos y pueblos cuya vida transcurre con la pasmosa tranquilidad del caminante sin prisa.

          Con tierras tan fértiles,  Boqueixón no podía despreciar su condición  agrícola y sobre todo ganadera.  Al éxito ha contribuido la concentración parcelaria, culminada en todo el ayuntamiento. Por ello se ha instalado aquí un Centro de Capacitación Agraria, que consiguió involucrar a los jóvenes en la moderna agricultura.

          El cultivo de flores en invernaderos. La viticultura, que forma parte de la denominación de origen Rías Baixas. La ganadería, con granjas de más de cien vacas y la experiencia de esos búfalos, que te contaba… dan vida a un territorio que hace algunos años parecía muerto.

         Luego está el bosque y su madera. El ciclo se completa: plantaciones, aserraderos, fábricas de muebles…

         Y una curiosidad: hay un filón de cuarzo que va de Donas al Pico Sacro. Se extrae y se exporta a Noruega para su reconversión en microchips o a Suiza en relojes. No me extrañaría que tu móvil tuviera su origen en esta pequeña sierra de Boqueixón.

         La primera vez que vine a Boqueixón me trajo de la mano la gran dama de la moda, aquí nacida… y crecida en los grandes centros del diseño europeo: Carmen Pichel.

         Comenzó como estilista en el “Desde Galicia Para el Mundo” y llegó a sorprender con sus diseños en todas las pasarelas importantes: Cibeles, Milán, Dusseldorf, París… En este momento ya debe de andar por Japón o por Australia, que es gente viajera.

         De todos sus sorprendentes inventos recuerdo un tejido muy especial hecho a base de hojas y flores, que me imagino habrá perfeccionado…

          A Carmen esta vocación debió surgirle cuando en Boqueixón, en las aldeas del municipio, había 12 grandes talleres de costura que trabajaban para Zara y para Caramelo. Incluso se organizaba allí la pasarela Ponte de Moda, con gran éxito en toda la comarca…

          Hoy, con mucha pena, alguna de aquellas costureras magníficas  te dirá que la han sustituido por una señora de una aldea china para que Amancio Ortega y otros puedan ser aún más ricos…

          Entonces tú, te vas cabizbajo, otra vez más, en busca del río que te sirva de espejo para ver la cara que te queda cuando te cuentan cosas así.   

           Una tierra fértil como Boqueixón tiene al menos cien ríos pequeños que van humedeciendo la tierra en las primaveras secas y en  los veranos… Van saltando, contentos, admirando el paisaje que les rodea y esa vida feliz que nos contagia la Naturaleza.

            En Boqueixón tienes ríos pequeños y medianos como el que provocan las Illas de Gres en Ponte Ledesma. No faltan rutas de molinas ni tampoco lugares en donde bañarse bajo la fervenza para que el agua sanadora, gélida, le devuelva la fuerza a tus hombros para aguantar ese escaso futuro que te queda, aunque no tengas arrugas en la piel.

 

Un Comentario

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