BRINDEMOS CON NUESTRO VINO EN LA ALDEA RENACIDA

El vino en Galicia es una sucesión de ritos enraizados en el alma del rural y su cultura nace en las formas de cosecharlo, en la serenidad que adquiere en la bodega nueva,  donde reposa a la espera del momento tabernario…  que es típico, tradicional, dicharachero y hasta simpático, cuando los humanos le ponemos voz.

Los cinco vinos famosos de Galicia escucharon al nacer la música del agua, pero es en el momento en el que los bebemos,  cuando cantan las ausencias.

Por eso se convirtieron viajeros incansables y ahí los tienes, haciendo patria por el mapamundi, como embajadores del país, promoviendo amistades e imitando la  aventura de nuestra gente.

Bebamos pues y brindemos para construir pirámides de luz en la vieja taberna de la aldea renacida…

Los vinos nacen en Galicia buscando las ribeiras de los ríos principales, que proporcionan a la uva el grado de humedad precisa para su desarrollo. El Miño, el Sil, el Umia, el Támega y el Avia, son las venas fluviales de las cinco denominaciones de origen distribuidas en toda la geografía gallega.

El Miño es el río de la Ribeira Sacra, juntamente con el Sil. Pero fertilizará también parte de las tierras de la Denominación Ribeiro; y las subzonas del Condado y de O Rosal, en donde se cultivan los albariños Rías Baixas.

A su vez, el Sil, regará antes de la Ribeira Sacra las tierras de la denominación Valdeorras, que se extiende entre O Barco y Quiroga.

El Umia es también río del albariño, cuyas cepas crecen en sus márgenes entre Ribadumia y Cambados, principalmente.

El Támega reverdece el Valle de Monterrei, y el vino de esta denominación crece entre Verín y Chaves, ya en Portugal. 

Finalmente el Avia embellece y humedece aquellos parajes del Ribeiro a los que cede apellido, es decir, los de Cenlle y Leiro además de Ribadavia. Por eso se le llama a esa zona el Ribeiro do Avia.

Del Ribeiro el mejor es el blanco,  de mayor  transparencia que los otros vinos gallegos; el Ribeiro es vino fresco, aromático, suave, y muy ligero.

El Ribeira Sacra procede de la uva mencía. Es un tinto fastuoso que, al ser “la sangre de la tierra”, tiene cierta espesura, de ahí su gracia.  Destaca sobre todos el que llamamos de Amandi, que dicen conserva la esencia de la técnica de elaboración de los monjes de San Estebo de Ribas de Miño.

Se le parece, aunque resulta más ligero al paladar, el tinto Valdeorras, también elaborado principalmente con la uva mencía.

Y es muy similar a ambos el tinto que se está haciendo con denominación de origen Monterrei, aunque en este valle los blancos son más apreciados por resultar más suaves e ideales para acompañar pescados y mariscos.

Aunque si buscamos maridaje con los frutos del mar, lo encontraremos en cualquiera de las zonas de la denominación de origen Rías Baixas: para esto el albariño es el vino ideal; es blanco, afrutado, suave y excelente compañero del pescado y de todo tipo de marisco

Valdeorras, Monterrey, Ribeira Sacra,  Rías Baixas, o Ribeiro. Cualquiera de estos vinos tiene reconocido su origen y una gran calidad,  fruto de los mimos que le brindan los cosecheros y los bodegueros de Galicia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *