CANGAS, EMBRUJO DE MAR

Van y vienen las olas a los arenales de Cangas testigos del embrujo de aquella meiga, María Soliña, cuyos ojos brillaban más que la luna sobre el agua.

Este que veréis -si os apetece- es un mar mágico lleno de leyendas y tesoros, cantado por los poetas medievales, por los románticos del siglo XIX y también por los contemporáneos.

Y el hogar de la gente con piel de salitre, protagonista de la eterna aventura sobre el agua, en las duras horas de la luz nocturna. Mariñeiros que siempre lo miran y casi siempre están sobre él, porque solo en este mar encuentran la vida. Cuando navegas por la Bahía generosa escuchas como envía su canto a las playas bellas de Limens, de Nerga, de Barra o de Menduiña

Esta vez te invito a gozar de la paz de sal elemental y de un paisaje  iluminado por la luz cambiante de cuatro estaciones en un solo día… De esta bahía emergen islas y crecen  puertos en sus riberas, origen de pueblos hermosos nacidos de la piedra del monte Magdalena.  

Cangas, capital de O Morrazo,  posee el embrujo de su mar… y yo he tenido la suerte de disfrutarlo recién llegado a este Mundo, porque en la Playa de Rodeira se recuperó mi madre, en el verano del 1943,  de un parto que en aquellos tiempos siempre resultaba difícil.

Agradezco a Borja Brun y a Marcos Fandiño que me devolvieran algunas de las imágenes que tenía perdidas de este mi paraíso. No te pierdas el video. Venga, dale al play.  

Un Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *