DE PELÍCULA

El plató es enorme. Se extiende desde el círculo mágico del castro, en la gran montaña, hasta la gigantesca estatua de piedra salada que emerge de la playa de las nereidas, tras atravesar los valles profundos que organizan mil ríos.

La acción transcurre apasionada. Entre la magia y la leyenda. Con imaginación. En busca de los sueños perdidos entre la tradición y la modernidad.

Los protagonistas se miran en el espejo del agua, que es el elemento principal del paisaje.

Los soles atraviesan las nieblas del bosque e iluminan la escena.

Se rueda para procurar el éxito que hay detrás de la frontera. En la ultramar o en la trasmontaña.

La película es cultura propia e identidad patria. Arte y sentimiento.

Fin. Acaba la historia. Aquel infierno es ahora el paraíso.

Galicia es un gran plató, en el que se han rodado algunas de las películas más exitosas del cine español de los últimos tiempos. Algunas de ellas, incluso son conocidas a nivel internacional.

Desde aquel 1993, en el que Polanski eligió los acantilados de Valdoviño para una película, hasta la actualidad, ha aumentado de forma notoria el número de rodajes en Galicia, tanto  con protagonistas y directores de fuera del País, como   el de films encuadrados en lo  que se conoce como cine gallego, cada día con mayor peso en la industria audiovisual española.

El año que viene se rodarán en Galicia 15 películas en otros tantos escenarios que terminarán siendo de interés turístico, como ya ocurre con algunas de las rutas que los directores marcaron hasta ahora para sus films.

Entre Allariz y la Ribeira Sacra están los paisajes cinematográficos favoritos de José Luís Cuerda, director de “La Lengua de las Mariposas” y “Que me quieres amor”.

La ría de Vigo es el escenario en el que transcurre la historia de “Los Lunes al Sol”, que firma León de Aranoa.

Boiro, Xuño y sobre todo la Playa das Furnas despiertan la curiosidad de muchos aficionados que se emocionaron con “Mar Adentro”, de Aménabar, basada en la historia de Ramón Sampedro.

Patricia Ferreira eligió A Coruña en “Para que no me olvides” y Gerardo Herrero Vigo como escenario de la historia de Carmen Avendaño, en la que se basa “Heroína”,

El gallego Antón Reixa eligió Santiago como escenario de  “El Lápiz del Carpintero”. Xavier Villaverde,  el faro del fin del mundo, en “Finisterre”. Hector Carré, Teixido, Cariño y Redondela para “La Promesa”. Zaza Ceballos los escenarios naturales de la periferia de Santiago para “Rosalía”…

Son solo algunos ejemplos. El mar, las rías y los ríos de Galicia… son el plató preferido por los directores. En ellos se han rodado en los últimos 20 años varios cientos de películas.

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