EL AUTÉNTICO SABOR A MAR

Los dos mares y las veinte rías de Galicia son, sin duda, el más importante banco marisquero y piscícola de la Europa común. Pero desde hace algún tiempo, son además una gran huerta de la que extraer nutritivos productos.

¿Os imagináis a la primera persona que se comió una centolla, esa gran araña de mar que hoy en día consumen millones de personas en todo el mundo?

Pues imaginaos al primer cocinero que abrió un erizo de mar como si fuera el de una castaña y consiguió convertirlo en uno de los más sabrosos productos de la gastronomía moderna. Y  preguntaos, también, quien fue el primer cheff que consiguió hacernos comer una ensalada de algas.

El erizo de mar y las algas son dos ejemplos de la innovación gastronómica, pero también de la imaginación empresarial, que genera riqueza para el sector pesquero de bajura.

Desde ya hace algún tiempo, el erizo es captura complementaria para los marineros de la Costa da Morte, especialmente para aquellos que se dedican al percebe habitualmente. Apenas se subasta en las lonjas, ya que la mayor parte de la producción se exporta o va directamente a las fábricas conserveras.

Lo mismo ha ocurrido con las algas, que han pasado de ser abono a compañeras de excelentes viandas en los mejores restaurantes del mundo, incluso aquellos con estrellas Michelín. Antes, sin embargo,  solo eran “cosa de chinos”.

En Galicia, dicen los gastrónomos, aún se mira con recelo a estos productos, pero cada vez hay más jornadas gastronómicas promovidas por los restaurantes de mayor postín.

¿Cómo se prepara el erizo de mar? ¿Qué podemos acompañar con algas? ¿A que saben?

Yo probé el erizo, supongo que cocido, preparado como si fuera un crustáceo. Su carne, que estaba exquisita, me supo a mar, como bien me sabe la nécora o el santiaguiño.

Las algas las probé en ensalada, una de esas a las que se le echa de todo: espárragos, aceitunas, taquitos de queso…  Tengo que reconocer que me gustó más el erizo pero no están mal como compañeras de un buen viaje gastronómico, con más viandas de calidad gallega.   

(2) Comentarios

  1. Pues puestos a pedir que sea mejor un marisquito seguido de un buen rodaballo salvaje. Por aquí los erizos de mar no tuvieron mucho éxito y las algas me parecen bien como adorno, pero en ensalada no hay como una buena lechuga fresquita de mi huerta.

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