EL BANCO DEL XURÉS

Muiños tiene magia en sus espacios naturales, que son los del Xurés, Parque Natural. La historia que hoy nos trae hasta aquí sucedió en Salgueiro, que es aldea pequeña situada la ladera de la sierra, en la zona de Fonte Fría, parroquia de Prado.

Cuenta Méndez Ferrín, que A Carbonaria era una sociedad secreta semejante a la Masonería pero de izquierdas, y tuvo una gran influencia en la instauración de la República portuguesa, en el año 1910.

A Carbonaria tiene su origen en la montaña y en su pobreza, aunque los carbonarios o carboeiros fueron gente ahorradora capaz de acumular cierto capital, producto de la venta del carbón a ferreiros y burgueses.

Salgueiro era –se nota aún hoy- una aldea de carbonarios, de buenas casas de piedra, y para nada se asemeja a un lugar pobre de la montaña.

Los de  Salgueiro vivían del carbón, que producían con las “torgueiras” de la sierra. Pero además eran banqueros…

Porque hasta Salgueiro subían las gentes de Muiños a pedir dinero prestado cuando lo precisaban.

Salgueiro era el Banco del Xurés. Y según Ferrín, este proceso del ahorro del carbón transformado en capitalismo financiero es el mismo que llevó a los carboneros de Europa a constituir la Carbonaria. La Carbonaria gallega podría haber comenzado aquí, oculta al pié de la sierra.

Pero hay mas historias que contar en Muiños, que baña el Limia legendario, aquí embalsado en As Conchas, el mar interior de esta comarca.

Porque tiene también el encanto del pasado. En de Maus de Salas vestigios arqueológicos, mámoas y tumbas antropomorfas. En Parada de Ventosa, el Castro de O Ferreiro.

Hasta As Conchas caminas por una Vía romana… Y si fuese verano,  veríamos el puente romano de Pontepedriña, que hoy ocultan las aguas.

Otro río menor, el Salas, nos invita a pescar. Y en el Parque de Outeiro de Cela veremos las sombras del Xurés por la mañana y el maravilloso atardecer tras el monte Leboreiro.

Y si vas a Muiños te contarán mil historias más.

Un Comentario

  1. En Vigo había un prestamista que vivía de vender el Faro de Vigo. Se llamaba Castro y hacía equilibrios con el periódico para vender mas faros. Ahora, el pobre, es el mas rico de Pereiró.

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