EL COCODRILO DEL DUERO/PISUERGA

Por Eugenio Eiroa

En esta España de Abascal, Casado, Sánchez, Iglesias y demás troupe política que nos ha caído en suerte, tenemos también, ahora, cuando estamos a punto en muchos sitios de entrar en la fase 3 de la desescalada… al cocodrilo Leopoldo, merecedor ya de Bandos dirigidos a la ciudadanía por parte de diversos alcaldes de municipios ribereños del Duero y el Pisuerga.

La provincia de Valladolid vive un fin de semana de auténtico estado de alarma, con un bicho de más de 250 kilos, de más de dos metros de largo, con unas fauces que impresionan, capaz de llevarse de un bocado no poco…

Primero fueron unos menores, de unos 13 años, los que dijeron haberle visto. Avisaron a un policía local, que a su vez también lo vio; y como consecuencia, esta pasada noche no fue capaz de conciliar el sueño, tal vez porque cada vez que intentaba echarse en los brazos de Morfeo, al pobre policía, en sus principiantes sueños, se le aparecía el cocodrilo…

Hoy domingo, la cosa ya es del Serprona, la Guardia Civil y solo falta que Marlaska se ponga al frente del operativo y recupere a Pérez de los Cobos para situarle al frente del despliegue.

Se habla de querer capturar al bicho, o sea, dardos anestesiantes se supone… y luego reciclarlo en cualquier zoológico, digo yo.

Lo de pegarle tres tiros en cuanto asome y pasaportarlo a la eternidad, parece que queda descartado; salvo que de modo inesperado intente atacar al guardia que se encuentre con él.

Hay que salvar al cocodrilo Leopoldo, esa es la consigna. Porque tal y como está el país, si un guardia se lo carga, ¡pobre guardia!… la que le iba a caer encima. Pasaríamos del cocodrilo Lepoldo al cocodrilo Excalibur en un santiamén; con manifestaciones incluidas.

Y si el cocodrilo se merienda a un niño que, por allí, a orillas del Duero/Pisuerga pasase despistado, la culpa no es del cocodrilo, ya sabes, es del niño, carajo, que ha ido a molestar al animal.

Ironías, bromas, gracetas al margen, esperemos que todo acabe lo mejor posible.
De momento hay unos cuantos pueblos de la zona acojonados. Y no es para menos… que dice un biólogo que ha visto las huellas y debe de ser un cocodrilo del Nilo, por lo menos. Un jacaré de muito gabarito, como dirían los hermanos portugueses.
Ya veis a donde ha llegado España, bajo el reinado de Sánchez. Están prohibidos los animales en los circos; no hacen falta: ya hay circo cada semana en el Congreso y el Senado y además es gratis. Y de propina, echan un cocodrilo de un cuarto de tonelada al Duero/Pisuerga y, en el decorado egipcio, ya solo falta una cesta flotando, con un niño dentro, para que alguien diga:

 –Mira, ahí va Moisés, por el Nilo abajo.

¡Qué país, Miquelarena…!.

(2) Comentarios

  1. En verano en Galicia no habrá cocodrilos, pero lagartos y lagartas a mazo. Algunos son tan grandes que bien podrían ser los hijos pequeños de ese animal. El del Duero igual era una salamandra…

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