EL ESPÍRITU NAVIDEÑO

¿Dónde se esconde el espíritu de la Navidad que hay gente que aún no lo siente, pese a que la ciudad resplandece?

Quizá se esconde en la lejanía de la patria del inmigrante amigo, negro o blanco o amarillo, que no sabe qué hacer estos días de fiesta en familia, porque la suya está lejos…

Acompañemos pues a todos los que aquí están para que renazca en ellos la sonrisa y afloren de nuevo los estados superiores, el bien, la alegría, el trabajo fructífero, la fraternidad…

Hagamos de este espacio un punto de encuentro y llenemos de paz esta tierra que compartimos.

También esta Navidad  la morriña llama con mayor insistencia a nuestra puerta y los corazones errantes sufren más la distancia que los separa de la nativa patria.  Dicen que estos días se acentúan emocionales saudades en el exterior…

Y por eso vienen más gentes, nuestras gentes, desde todo el mundo de la Galleguidad, que siempre son bienvenidas.

Traen consigo la luz y el color de los cinco continentes, especialmente el sol de América, donde son aún muchos más los gallegos que sienten la navideña necesidad de los días cortos y noches largas; y del frío del invierno de esta su Tierra.

Hacia ellos, hacia los ausentes, envía la Vía Láctea la energía cósmica que nace en las entrañas de Galicia para producir el más benéfico y positivo efecto que ha de llenarles de felicidad durante todo el año nuevo…

(4) Comentarios

  1. El espíritu navideño murió con nuestras abuelas, las que nos enseñaron a ser solidarios. Estos tiempos que corren son el triste presagio de que aún pueden venir peores. Un abrazo desde Buenos Aires CA.

  2. Demasiado egoístas hay en este mundo para que nos creamos esa película del espíritu de la Navidad. Ese espíritu es el de las comilonas derroche mientras nos olvidamos de la gente que pasa hambre.

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