EL HOMBRE DEL PALILLO EN EL CORAZÓN

Si esta historia no hubiera tenido un feliz final… seguro que los médicos hubieran mantenido un silencio sepulcral sobre lo ocurrido a un paciente de Corrientes que fue operado de urgencia en un Hospital de Buenos Aires para, créetelo, extraerle un palillo “mondadientes” del corazón.

Cuando me lo contaron me quedé pasmado. 

Horacio Rodríguez Videla, de 42 años, tenía mucha fiebre. Su médico no lograba curarlo con antibióticos por lo que, tras quince días de tratamiento, decidió ingresarlo en el Hospital de la provincia de Corrientes. Tampoco en este centro atinaban con lo que le ocurría a Horacio por lo que decidieron trasladarle a un hospital especializado de Buenos Aires.

Allí le atendió el equipo del Dr. Fernando Cichero, jefe de cirugía cardiovascular. El propio cirujano-jefe contó que…

—– El paciente llegó a nuestro hospital con mucha fiebre y con una infección originada en el corazón. Le intervinimos rápidamente.

Horacio fue operado porque cabía la posibilidad de que se alojara en su corazón un pedazo de cateter. Era una hipótesis ya que cuando contaba 18 años le habían hecho una transfusión de sangre por otros motivos médicos. Pero… ¡No!

Imaginaos la sorpresa de los cirujanos cuando se encontraron un pedazo de madera en su corazón, algo que no se detectó con las radiografías puesto su organismo cubrió de tejido el palillo.

¿Cómo pudo ocurrir tal cosa? Lo que supone el doctor Cichero es que…

—– El palillo migró muy lentamente, por eso lo absorbió el organismo sin que su cuerpo presentase síntoma alguno…

Por lo visto Horacio Rodríguez se recuperó estupendamente aunque estoy seguro de que jamás utilizará el palillo para limpiarse los dientes…

—– Es que eso, para colmo, es una porquería de muy mala educación…

Y de muy mala digestión. Tan mala que al bueno de Horacio le pudo costar la vida.

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