FANTASÍAS SUBMARINAS

Dos mares y un gran mundo submarino bajo sus aguas.  La mar de riquezas ocultas bajo el azul y el verde de las Rías. Mil maravillas escondidas que dan vida a la fantasía. Leyendas marinas. Imaginados personajes de novela nacidos para el éxito literario. La Galicia marinera esconde, sumergidas bajo sus aguas, no solo fantásticas historias sino también paisajes únicos de un mundo maravilloso, aún por descubrir.

Como la imaginaria base del submarino del capitán Nemo en el mar de Vigo o la nereida Leucoíña que guió a Teucro por el mar de PontevedraLa barca con los restos del “Hijo del Trueno navegando por Arousa o el arca de Noé entre Muros y Noia.

Rías, mar abierto y mil doscientos kilómetros de costa, de vida y de muerte, sumergen a Galicia en una historia de naufragios y  barcos hundidos en combate; la mayoría de sus restos yacen aún bajo el agua, configurando un patrimonio cultural, difícil de cuantificar y por el momento poco explorado.

Pero hay piezas de estos tesoros dispersas por todo el territorio gallego. Como te decía, la mayoría aún están en el fondo del mar, pero  hay algunas salpicadas en algunos de nuestros museos, como el de Pontevedra, donde reposan varias ánforas y restos de anclas romanas.

Aunque las hay también que están en manos de particulares, porque algunos de estos tesoros fueron encontrados de manera fortuita por submarinistas, pescadores o empresas que realizan estudios de impacto ambiental en el mar,  para llevar a cabo ciertas construcciones, como por ejemplo los puertos.

Este es el caso de la Bahía coruñesa, una de las zonas señaladas como de las más ricas en pecios submarinos. Se apunta la posibilidad de que el antiguo puerto romano se conserve aún bajo estas aguas.

Claro que, si hay un lugar donde la historia anegó el mar de restos de naufragios, este es el territorio marítimo comprendido entre Carnota y Malpica; es decir, en la Costa da Morte.

En Camariñas, el Cementerio de los Ingleses nos recuerda una de las mayores tragedias: el naufragio en 1890 del buque escuela inglés Sérpent.

172 muertos y sólo tres supervivientes dejo aquella tragedia. En los aledaños submarinos del Cabo Vilano aún permanece hundido este barco, que además de aumentar la leyenda negra de esta costa, aumentó la lista de tesoros históricos de Galicia.

Un poco más al sur, en otro de sus escenarios, entre Corcubión y Fisterra, el mar oculta veinticinco naves hundidas por un temporal en el siglo XVI. Pertenecían a una flota, en la que hace, alrededor de una década, se encontró el mayor tesoro submarino español del momento: 2.500 monedas de plata, que hoy podemos ver en el Museo Arqueológico de Coruña.

Aunque, sin duda, es un poco más al sur, en la ría de Vigo, entre la isla de San Simón y el puente de la modernidad, donde se encuentra sumergido el pecio  más popular, el de los galeones de Rande.

Escondidas entre el fango y la arena, auténticas cápsulas del tiempo se esparcen por esta ría cargadas de datos históricos sobre aquella batalla en la que, en 1702, se hundió la mayor flota española, dicen que cargada con el conocido como  “Tesoro español de Indias”.  

Tres anclas en el Parque de los Cedros de Vigo nos recuerdan aquel hundimiento legendario que conquistó al mismísimo Julio Verne. Leyenda y realidad empapan estos tesoros sumergidos, que duermen en nuestro mar, alimentando los  sueños de más de uno.

Varios barcos hundidos han sido descubiertos en pecios de las Islas Cíes, pero ninguno es el más codiciado: el Santo Cristo de Maracaibo. Al parecer era el que llevaba a bordo todo el Tesoro que motivó aquella batalla y el expolio de los pueblos indígenas latinoamericanos…

Siempre pensé que, de aparecer ese tesoro España debería devolverlo a los descendientes de aquellos indígenas, de los que aún aprendemos muchas cosas, cada vez que nos encontramos con ellos.

(16) Comentarios

  1. Es que en días de temporal no sé cómo no se hunden mas barcos en la Costa da Morte. El bramar de las olas ya mete miedo. De todas maneras, ese mundo submarino debe de ser eespectacular.

  2. Nadie es capaz de domar a la Naturaleza y cuando manda temporales, como estos días, no hay que salir del puerto, hay que buscar refugio. Los barcos normalmente no naufragan, los hunden. Bella descripción de nuestro mundo submarino.

  3. Soy buceador aficionado y no os podéis dar una idea la belleza que te encuentras bajo el agua en las islas Cíes. Tengo entendido que Santo Cristo de Maracaibo fue asaltado antes de llagar a la ría de Vigo. O eso se decía. Le echan la culpa a los ingleses.

  4. Pues ya sabéis lo que tenéis que hacer: poneros el traje de neopreno, una bombona de oxigeno a la espalda, hacer senderismo submarino y a encontrar el tesoro. ¿Por qué no intentarlo con tanta maravilla bajo el agua?

  5. Tengo la impresión de que a pesar de las muchas riquezas submarinas –incluso pesca- hay pocos aficionados en Galicia. Yo practiqué submarinismo y os puedo decir que es uno de los deportes más sanos y productivos que podéis hacer los jóvenes. Lo que no sé es si en Galicia hay actualmente muchas escuelas de buceo.

  6. Sin duda un mundo fascinante el que existe debajo del mar. El océano es peligroso y no hay buque que se le resista. Al tenéis el ejemplo de los últimos días: un pesquero contra las rocas en Porto do Son y un petrolero encallado en Ares de esos que nos está haciendo hoy recordar al Prestige. Cuidado con la mar de fondo que trae mas peligros que el vento mareiro. Lo sé por experiencia.

  7. Unha posta en escea moi fermosa para contar as mil traxedias da Costa da Morte. Vivo en París e xa me tardan os días das luces de colores na pola do piñeiro, motivo para voltar a casa, coma sempre polo Nadal e deixar en liberdade os meus ollos para que gocen de a beleza do mar, do noso mar.

  8. Nos días grises a néboa acrecenta os misterios distes nosos mares. Hoxe tampouco pudo rescatarse o gaseiro encallado en Ares e ahí sigue a espera de que ó mar lle de a gana de deixalo ceibe, porque nada poden facer os servizos de salvamento si o Atlántico non o permite. É un exemplo mais de cómo pasan estas traxedias nas nosas costas.

  9. Son el testimonio de tragedias pero no cabe duda de que esos pecios de la Costa da Morte son también la vida de muchas especies animales que crecen en su entorno creando verdaderas maravillas. Tenemos poca iniciativa los gallegos, en otros lugares ya habría submarinos de pasajeros para dar a conocer esos fondos.

  10. Ises barcos fundidos e o vento zoando na miña fenestra meten medo. De seguro que nestes intres de temporal hai mariñeiros que ó están a pasar mal no noso mar pese as alertas meteorolóxicas que anon aconsellan ir a pesca. Pero eles non teñen medo.

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