FIN DE SEMANA – Edición 485

El tiempo no está para emprender trayectos largos así que he de buscar lo más próximo junto al mar para contarte como son los días de plata en las rías, aprovechando la lluvia de verano y las nubes que se escaparon de algún huracán atlántico, que por lo visto vuelan varios sobre el gran océano y nos van a seguir mandando borrascas subtropicales todo el fin de semana.

Así, que si te apetece, te hablaré de Noia, un luminoso espacio de tierra y mar. Por el este tiene cuerpo montañés y por donde se pone el sol, el azul de la ría en calma llega con suavidad a la playa del Testal.

Entre ambos, al norte, el Tambre pone brillos de plata bajo la Ponte Nafonso. Al sur, la medieval villa nos muestra las huellas de la vieja estirpe bajo soportales de leyenda, mientras la alameda marca los límites de la modernidad con su policromía.

En Noia se escucha la canción de los árboles y se contempla la belleza del paisaje en los espejos del agua.

Noia fue durante siglos el puerto de Compostela. Es una de las villas más antiguas y atractivas del país: marinera, burguesa e hidalga. Sus rúas más antiguas se adornan  con edificios nobles y elegantes, casas de altos soportales y ventanas de ojiva. Conserva tres monumentos notables: La iglesia de San Martín, de fachada soberbia y ábside almenado, pertenece al estilo gótico tardío,  pero con fundamentos románicos.

La iglesia de Santa María a Nova, célebre por su cementerio, uno de los más evocadores de Galicia con más de doscientos enterramientos antiguos. Destacan los enormes depósitos de laudas gremiales, hasta  200, que flanquean el muro de la iglesia.

Otro monumento único es el convento de San Francisco, con bóvedas de crucería, sepulcros y escudos.

Si te gusta el arte y la arquitectura encontrarás en la villa de Noia interesantes restos medievales.

A mí lo que realmente me apasiona de Noia son sus espacios naturales de tierra y mar, por eso hago la ruta al revés. Me subo al monte, bajo hasta el Tambre, navego la ría y descanso en la villa. Esta vez me quedaré contigo en uno de los más bellos estuarios de Galicia.

A lo lejos, desde el mirador que hoy elegí y del que no recuerdo su nombre, aparece el mítico monte Louro que marca la transición entre las Rías Baixas y la Costa da Morte. Sin embargo es el río Tambre el  verdadero modelador de este paisaje, formando un impresionante estuario en su desembocadura, una de las ensenadas más hermosas y extensas de Galicia.

Antes de perderse en el mar, el Tambre se demora entre canales, esteiros y marismas. El  río depositó tantos aluviones en los fondos de la ría, que ésta se convirtió en un inmenso lodazal de gran riqueza ecológica y marisquera. Son famosos sus berberechos y almejas y como esta semana comenzó la temporada, me voy a ir a mediodía a por un arroz de estos mariscos.

En el fondo de la ensenada del Engano está el esteiro del Tines: Cuando baja la marea, salen a la superficie extensas llanuras  de lodo y arena  que atraen a muchas especies de aves acuáticas. Este es el momento de mayor actividad. Las garzas reales rastrean cada palmo de la zona intermareal y los cormoranes o corvos mariños, visitan la ensenada  en busca de bancos de peces.

El esteiro del Tambre  acoge en su interior varios hábitats de interés comunitario cuya conservación es prioritaria para la Unión Europea. En una superficie de casi 1.600 hectáreas con llanuras intermareales, pastizales salinos, dunas blancas, dunas grises, brezales secos, bosques aluviales y carballeiras.

El esteiro del Tambre es solo una pequeña parte de la ría de Noia, formada por la desembocadura de numerosos ríos y regatos. Esta zona intermareal está catalogada como lugar de interés comunitario por lo que está incluida en la Red Natura 2000.

QUE ESTÁ PASANDO EN LA TIERRA Y EL MAR

¡Cuánto echo de menos a Manuel! De vez en cuando aún acudo a él para escuchar en mi subconsciente aquellas sentencias suyas sobre lo que estaba pasando a nuestro alrededor. Había veces que se refería a los animales como si solo ellos pudieran contarnos lo que le ocurre al medio ambiente…

—- ¡O xabaríl baixa porque ten a despensa cerca!

Se refería a que las leiras estaban ahora demasiado próximas a los montes y entre la industria maderera, los incendios forestales y las calorísimas les hemos dejado sin alimento…

—- Nadie quere pasar fame. O xabaríl tampouco.

Me pregunto qué diría Manuel de esas orcas que atacan a los veleros y le están causando serias averías. Hasta tal punto que el Ministerio de Transición Ecológica se está planteando prohibir a estos barcos deportivos que naveguen por la costa de Ferrol a Cedeira, alegando razones de seguridad para los navegantes y para las propias orcas. Manuel como era una persona seria, diría…

—- Eu non sei que lles pasa pero si se poñen tolas e porque notan algo raro no mar.

Y seguro que es así, que jamás las orcas se pusieron tan tontas al ver un barco de vela.

Como tampoco los lobos corren delante de los coches por las carreteras como hemos visto en un video viral grabado, en la carretera de Navia de Suarna a Fonsagrada, por un conductor medio loco al que probablemente sanciones la DGT de forma ejemplar por maltratar a un animal salvaje. La multa puede ser de tres mil euros.

—- Por aquí por o Liñeredo, antiguamente había lobos pero non se metían con ningún home…

—-  E con ningunha muller.

—-  Agora non quedan porque os mataron ou fuxiron dos cazadores.

La tierra y el mar significaban para Manuel la vida. Era un buen pastor, de esos que le pedían perdón a los cabritillos cuando los llevaba al matadero, diciendo…

—- Tú eres el cordero de Dios que quita los pecados del mundo… pero eu teño que comer.

   OVEJAS QUE PARECEN VACAS

Me escribe mi amigo galiguayo J.J. García Pena para que reflexione…

Europa tiene algo más de 10 millones de kilómetros cuadrados, Sudamérica cuenta con casi dieciocho y Australia tiene unos siete millones.

Pero mientras Europa y Sudamérica sostienen sendas poblaciones de 740 y 357 millones, respectivamente,  Australia no supera los 25 millones de humanos,  aunque de ovejas…

En 2013, no tenía  menos de 150 millones de cabezas. Hoy, al parecer, «apenas» le quedan unos 80 millones…

Si los salarios-promedio, sin ser deslumbrantes, (25.000 euros anuales) no llegan a la categoría de miserables y tampoco les falta espacio y comida…

—– ¿Por qué, entonces, hay tan poca población humana, eh?”

Puede que por aquello de que en nuestras antípodas las ovejas son como vacas y según el corresponsal de El País en Vitoria, Rafael Ramos, algunos trabajos resultan muy complicados. Verás…

El tamaño creciente de las ovejas merinas hace que la vida sea aún más dura. Para ser esquilador se requiere una técnica y una fuerza considerables , y de las cuatro mil personas que el año pasado recibieron entrenamiento, la mitad ha dejado el trabajo en vista de las dificultades para manejar a unos animales que cada vez son más y más grandes, debido al cruce de razas para que produzcan tanto carne como lana. En 1985, un bicho pesaba por término medio cincuenta y cinco kilos, hoy supera a veces los noventa”.

LOS FURTIVOS DE LA MADERA

Primero llenaron los montes de eucaliptos y casi nos quedamos sin bosques autóctonos, esos que nos parece que están encantados y que inspiraron al mismísimo Wenceslao Fernández Flórez su mejor obra, llevada al cine varias veces, películas que elevaron el sentido de nuestras protestas.

Luego, los madereros contagiaron a nuestros paisanos y ellos mismos hicieron crecer eucaliptos para la construcción y para leña, despreciando nuestras especies nobles, el carballo y el castiñeiro. En medio de tanto eucalipto fueron plantando pinos para la celulosa y aumentando la nómina de especies arbóreas imperfectas en nuestro medio ambiente.

Para colmo, en el monte como en el mar también hay furtivos de la madera que roban los carballos y castiñeiros. Unos veinte vecinos de Cabo de Cruz y Abanqueiro, en el ayuntamiento de Boiro, denunciaron la tala de árboles en sus fincas que dejaron para colmo sin limpiar, llenas de maleza y ramas. Según la denuncia presentada ante la Guardia Civil, los furtivos de los árboles saquearon ocho mil metros cuadrados de especies autóctonas.

TRAS LOS INCENDIOS, LAS MISMAS PROMESAS

Han vuelto las lluvias a Ourense, como sabes, para ayudarnos a derrotar por fin a esa oleada de incendios provocados para saltar de montaña en montaña y de aldea en aldea  –bien se ve y bien se sabe-  y así provocar la catástrofe ecológica, económica y social más dura de los últimos tiempos.

Este fin de semana, una vez que las llamas dejaron paso a la ceniza mojada, hubo reunión política y tanto ediles como representantes de los gobiernos autónomo y central convinieron en lo de siempre…

—- Hemos de abordar una política ambiental contundente en la zona.

Esta es la misma frase que escuché hace por lo menos treinta años, cuando de tarde en tarde al principio y más frecuentemente después, se nos daba cuenta a los periodistas de algún incendio forestal. Esa respuesta se repitió más de treinta veces después de aquella primera vez en la que se quemaron unas hectáreas de nada del más interesante de los parques naturales de Galicia y Portugal, el Peneda-Xurés, la gran víctima ecológica de esta vandálica acción incendiaria, coincidente con el fin del verano.

En la actualidad y según los estudios llevados a cabo por La universidad de Vigo, la gran Reserva de la Biosfera internacional mantiene el 70% de su superficie quemada tras arder más de una vez en los últimos cuatro años.

Este año los pirómanos más salvajes atacaron las montañas ourensanas por sus cuatro costados y están a la vista las muestras de la efectividad de sus acciones, el paisaje en negro de San Mamede, la Serra de Queixa, Manzaneda, el Fial das Corzas, o Invernadoiro, las colinas que rodean al vitivinícola valle de Monterrei, y el más interesante y valioso de nuestros espacios naturales, el Xurés.

Hoy les deseo mucha suerte a los vecinos afectados por este drama, porque con estos políticos que tenemos la van a necesitar. Lo digo con conocimiento de causa: Fraga prometió acabar con los incendios y Feijóo hasta cogió la manguera para proteger una vivienda, en su primer año de presidente. Se aumentaron los medios humanos, técnicos y aéreos, sí. Pusieron a nuestro servicio ese batallón del Ejército especializado en hacer el bien, la UME…

Hicieron todo lo que creyeron posible menos lo elemental: limpiar de maleza los montes, abrir los cortafuegos necesarios, cuidar y aumentar las pistas, montar un servicio de vigilancia permanente… y por supuesto plantar especies autóctonas en vez del eucalipto invasor, al que nuestros paisanos llaman el “alcoholito” por lo bien que arde.

Perdón, no es que yo sea un experto en cómo cuidar el monte, solo  me limito a decirles a los políticos lo que piensan mis paisanos e incluso los madereros. A ambos se les culpaba hace algún tiempo de ser los incendiarios porque querían los unos “crear pastos” y los otros “abaratar el precio de la madera”, como si la madera quemada sirviese para algo. Ahora también acusan a los brigadistas que se quedan sin contrato al final de cada verano. Dentro de poco acusarán a los comunistas, como en los tiempos de Franco.

Y yo me digo… Tenemos cuerpos policiales preparadísimos que llevan a cabo las más difíciles investigaciones criminales… ¿A los pirómanos no los investigan? Resulta curioso que la mayoría de los que detiene la Guardia Civil resulten personas de edad avanzada.

Si no fuera porque el cielo sigue amenazando lluvia y ya no estoy en edad de mojarme… iría este domingo al Xurés. Sería solo un gesto de este tu amigo ourensano que conoció la sierra cuando estudiaba quinto de bachillerato en aquel Instituto del Posío dónde, entre otras muchas cosas, aprendí a amar la naturaleza.

Pero ya que el cuerpo no me permite emprender el viaje,  el recuerdo de la última visita, hace un lustro, en la siempre agradable compañía de mi amigo Luís Devesa,  me obliga a contarte algunas cosas de lo que significa el Xurés y de lo que puedes encontrar entre la tierra quemada… Esta es su historia reciente.     

LA GRAN RESERVA INTERNACIONAL

Portugal creó el Parque Nacional Peneda-Gerés en 1971 absorbiendo gran parte del turismo de naturaleza del sur de Galicia y despertando una sana envidia en las autoridades de Medio Ambiente de este país. Tardaría Galicia 22 años en conseguir la declaración de Parque Natural para la Baixa Limia y el Xurés, en el que se incluía la Serra do Leboreiro.

En 1993 se puso en marcha el gran Parque gallego, pero con los ojos puestos al otro lado de la frontera y con la ambición de que ambos espacios naturales fuesen uno. En ese año de gracia se cumplió el sueño y  el transfronterizo Gerés-Xurés es, desde entonces, el mayor parque natural de Europa. Y en el año 2009 se completó aquel sueño al ser declarado también por la Unesco Reserva de la Biosfera internacional.

El primer gran parque transfronterizo europeo y gran reserva de la biosfera está lleno de atractivos y de todo tipo de recursos turísticos: cascadas, valles, ríos, montañas y aldeas dan vida a uno de los espacios más hermosos del continente, en el que reinan el lobo, el lince, el corzo y la cabra montesa entre otras más de dos mil quinientas especies animales y aves.

El catedrático de botánica del campus de Ourense, Francisco Javier Rojo, hablaba estos días de lo que se estaba quemando y destacaba sus especies vegetales, todas de gran importancia, pero resaltaba especialmente las endémicas como el lirio del Xurés, propio de las montañas de Galicia pero muy escaso; el prunus lusitánica y numerosas plantas muy antiguas debido a su origen glaciar. 

Sus grandes desniveles orográficos, que van de los 140 a los 1.500 metros de altitud hacen posible inigualables paisajes que en la parte portuguesa se concretan en bosques de acebos y albuferas por donde vagan los caballos salvajes de pequeña estatura, los “garranos”. Y en la gallega, además de su espectacular belleza natural,  el gran parque integra en su paisaje la historia con menhires, dólmenes, castillos y santuarios.

Esta Reserva une dos espacios cuya historia geológica y humana es común y que también comparte necesidades de desarrollo. Los elementos comunes generan flujos crecientes de visitantes y constituyen un claro activo económico para estos territorios periféricos y fronterizos de ambos países.

El Parque Gerés-Xurés tiene una superficie total de 267.958 hectáreas de las que 62.916 son de los municipios gallegos de Lobios, Entrimo, Muiños, Calvos de Randín, Lobeira y Bande, y otras 205.042 de los municipios lusos de Melgaço, Arcos de Valdevez, Ponte da Barca, Terras de Bouro y Montalegre.

Entre las curiosidades geológicas de este gran espacio natural figura el glaciarismo más suroccidental de Europa.

El día que puedas date un salto, que las carreteras son buenas tanto en Portugal como en Galicia y a ambos lados de esta frontera natural tienes excelentes alojamientos y abundan los restaurantes de comida rica.

Aún sigo preguntándome quien o quienes fueron los vándalos que pintaron de negro este paisaje, con sus destrozos incendiarios de los últimos cuatro años…

LO QUE EMERGE DEL MIÑO AL FINAL DEL VERANO

Una de las curiosidades otoñales que te podrían interesar son las que deja al descubierto el Miño en sus aguas embalsadas, cuando baja de nivel tras un verano seco y salen a la superficie puentes medievales, castros, antiguos pueblos y monumentos que el agua inundó cuando a Franco y a su “benefactor”, el Conde de Fenosa, les entró esa fiebre llamada “pantanitis”. Siempre me acuerdo de la copla popular que cantaba Miro Casavella…

—- Enchen de auga a Galicia e dan a luz a Castilla.   

Portomarín quizá sea el mejor ejemplo pero hay otro curioso y que tiene un gran valor histórico artístico, que es el Castro Candaz, prerromano, que también fue fortaleza medieval. Se esconde bajo las aguas del Miño a su paso por la parroquia de Pedrafita en Chantada.

Estos días solo asoma como una isla perdida en medio del río porque para verse al completo tendría el embalse de Belesar que estar al 25% por ciento de su capacidad y ahora mismo embalsa casi 300 hectómetros cúbicos que viene siendo casi un 46% del caudal de agua que su capacidad le permite. 

He pensado que te gustaría ver lo que hoy se ve y también lo que se pudo admirar con sequías más crudas que las de este verano.  

Cuando me siento hoy para dialogar con vosotros, mis amigos, Pedro Sánchez está reunido con Isabel Díaz Ayuso en el edificio que fue de la antigua dirección general de Seguridad de Franco, donde operaban Billy El Niño y sus secuaces, los policías franquistas que convirtieron la tortura en su deporte favorito.

Ese escenario no me gustó nunca y cuando decidieron utilizarlo como sede del Gobierno autónomo de Madrid me dije a mi mismo que, por mucho que lo reformaran, aunque cambiasen todos los ambientes dependencia por dependencia, no evitarían nunca la presencia de fantasmas atravesando esas paredes, entre las que murieron cientos de infelices que solo pretendían defender su libertad.

Si os cuento esto es porque estoy firmemente convencido de que los fantasmas del pasado están atónitos ante esta situación en la que los políticos no saben qué hacer para contener la pandemia y los discursos que pronuncian suenan a versos desesperados, recitados en la tele hasta la saciedad para tranquilizar a una población encolerizada porque un virus les ha roto la vida… lo mismo que aquellos asesinos rompían los huesos de sus detenidos.

El coronavirus nos ha metido en sus calabozos y solo la ciencia puede salvarnos al conseguir esa vacuna en la que trabajan todos los investigadores. De la conversación de Sánchez con Ayuso poco esperan los madrileños que hasta dudan de los equipos asesores porque algunos científicos de reconocido prestigio han salido a la palestra para denunciar que los políticos van por un lado y la ciencia por el otro.

Mientras no llega la vacuna salvadora, España seguirá en manos de dirigentes que seguirán dialogando en vez de hacer su trabajo, que es el de prevenir dotando a la comunidad científica y a la sanidad pública de los medios humanos y técnicos para que un virus, en la era más avanzada de la tecnología, no nos hunda en la miseria si es que le sobrevivimos.

Menos mal que el consejero delegado del grupo Zendal, Andrés Fernández, desde su sede de Porriño, nos ha mandado un recado tranquilizador:

—– A finales de noviembre comenzaremos a producir la vacuna del coronavirus. Nosotros calculamos que puede ser distribuida a partir de junio.

Faltan nueve meses para que esto ocurra… así que tomadlo como un embarazo: confinaos los que podáis, evitad las celebraciones, comeros el churrasco en casa; si salís a la calle, siempre con mascarillas y evitando tocar los muebles urbanos; lavaos las manos frecuentemente, no repartáis abrazos ni besos, haced todo aquello que aísle al Covid-19 mientras no podamos expulsarlo de nuestras vidas…

Porque esto, mi gente, a pesar de tantas reuniones, está más feo que en marzo y solo nosotros mismos podemos parar la pandemia en base a nuestra propia fuerza de voluntad.

—- ¿Y en Galicia como está de mal?

Mejor que ayer y peor que mañana; los datos de muertes y contagios suben y bajan con mucha facilidad en estos días en los que la curva ya no es tan favorable: en las últimas 24 horas cuatro fallecidos más elevan el número a 716. En cuanto a los nuevos positivos se detectaron 223, que son 58 menos que ayer, pero en este momento hay un total de 4.350 casos activos en toda la comunidad, que se reparten de esta manera por áreas sanitarias:

A Coruña, 1.178 (-45).

Lugo, 725 (-19).

Pontevedra, 658 (+7).

Santiago, 637 (+11).

Ourense, 527 (+18).

Vigo, 440 (+9).

Ferrol, 184 (+3).

Los cuatro últimos fallecidos son un varón de 96 años en el Hospital de Lugo y tres usuarios de la Residencia DomusVi de Outeiro de Rei. Del total de 716 muertos por coronavirus, 315 fallecieron en las residencias de ancianos, lo que supone un 44%. En estos centros es donde más suben los nuevos positivos hasta llegar a los 400 en el día de hoy, cuando se contabilizaron 36 nuevos casos.

También crece ligeramente la presión hospitalaria con 207 pacientes en planta, 7 más que ayer;  se mantienen en las UCI 29 enfermos.

Así están las cosas a día de hoy en Galicia.

EL OCIO NOCTURNO PIDE UN RESCATE

Les he visto en la tele tocando los tambores de guerra por las calles de Santiago y pidiendo a gritos que se les tenga en cuenta porque a ellos sí que les arruinó el coronavirus. Son los empresarios del ocio nocturno los que han movilizado a sus empleados para que la Xunta les trate como a los “demás miembros de la hostelería”.  Quieren que se les tenga en cuenta y al menos se les informe del plazo durante el que han de mantener sus locales cerrados. Me parece justo.

Dicen que “están al límite” pero no me lo creo porque no conozco a ningún empresario de discoteca, pub o sala de conciertos que no tenga “buenas reservas” en el banco para subsistir un largo período. Los que realmente están en la ruina son los empleados, mas de dos mil, que al no tener trabajo han de conformarse con las prestaciones del INEM aquellos que tengan derecho… porque hay una parte sustancial de este colectivo que trabajan para obtener ingresos complementarios… y cobran en negro.

Estaría bien que las autoridades laborales tratasen de averiguar en esta oportunidad que empresas llevan a cabo esas prácticas para evitar las cotizaciones a la Seguridad Social.

EL FÚTBOL TAMBIÉN ESTÁ TRISTE

—- Así que ganaron os nosos.

—- Sí, os dous por 2 a 1.

—- Pois non o parece…

—- Non, porque o fútbol anda triste.

—- E que un partido sin xiareiros non ten gracia.

—- Non, nin sequera na televisión.

—- ¿E será así por moito tempo?

—- ¡Vai ti a saber!

—- Pois a xente darase de baixa como socios.

—- Os que se diron de alta, que foron ven poucos.

—- Pois entón… ¡Hala Celta!

—- E… ¡Puxa Lugo!

SE HUNDIÓ EL “SAPILO”

El mar del norte me inspira más respeto que el océano, quizá por esas rocas de aguja que emergen por todo el litoral de As Mariñas. Algunas no se ven y solo los marineros avezados son capaces de detectarlas. A veces, sin embargo, hay despistes… o un golpe de mar mueve el barco hacia ellas, como ocurrió esta madrugada frente a la playa de Llas, en Foz: un pesquero de Burela, el “Sapilo” se fue contra las piedras y se hundió. Pero Salvamento Marítimo funcionó una vez más y el Pesca 2, con base en Celeiro, pudo rescatar a sus tres tripulantes, sin problemas.

El susto aún lo tienen metido en el cuerpo porque los tres saben que pudieron ser víctimas de una nueva tragedia.

HAY ORO EN O COUREL

Hace un día de sol espléndido, quien me lo iba a decir ayer, y hasta los cúmulos-nimbos que asoman detrás del monte tienen formas graciosas. Debe de ser porque mañana martes, a las tres y media, llega el Otoño a nuestros lares y la policromía vuelve a distinguir los bosques de las devesas y las carballeiras de los soutos.

Manuel Fraga siempre que me veía me hacía una recomendación para grabar Desde Galicia para el Mundo:

—- Vaya usted al Courel. No hay lugar parecido en el mundo cuando llega el otoño.

Y ahora, además, resulta que hay oro, que los romanos no se llevaron todo. Eso es lo que dice la geóloga María Mercedes Fuertes…

—- Bajo las montañas de O Courel aún hay yacimientos de oro.

Espero que no se enteren las multinacionales mineras, no vaya a ocurrir como en Corcoesto, donde todo el mundo iba a ser millonario y lo que hizo la empresa concesionaria es dejar los montes llenos de agujeros.

PIRÓMANO DETENIDO IN FRAGANTI

Unos hacen tremendos agujeros y otros, los vándalos, los queman. Nadie se explica que ganan con eso pero lo cierto es que cada día hay más pirómanos en nuestros montes, capaces de burlar la vigilancia e incluso las cámaras.

El Dr. Frame me dijo el otro día que es muy difícil cogerlos porque ahora utilizan drones con bombas incendiarias y pueden estar a muchos kilómetros de dónde se inicia el fuego y repetir su criminal acción cuantas veces quieran impunemente.

Este no fue el caso de un vecino de Cangas al que los agentes ambientales de la Xunta detuvieron cuando incendiaba un monte de la parroquia de Coiro. Por fortuna solo se quemaron cuatro metros cuadrados de monte raso.  

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