FIN DE SEMANA – Edición 496

LA NIEVE Y LAS OLAS

Han desconfinado perimetralmente la City y eso me permite hoy elegir entre la media ladera nevada del chantadino Monte Faro o el punto estratégico en donde los dos mares se abrazan para cobrar mayor fuerza. Cualquiera de los dos destinos de este fin de semana me asombrará una vez más. Da igual el fulgor de la nieve que las olas subiendo al cielo.

La nieve tiene la ventaja de que, al mediodía, te espera un cocido en La Molinera, en Lalín, que esto de hoy ya es invierno y no otoño. Pero el Cabo Ortegal te inspira la épica mariñeira y no abandonarás Cariño sin comerte la centolla más grande.

—- ¿Entonces?

—- Prefiero hoy el norte más norte de Galicia y de España para llevarte de excursión.

—- Pero hace un frío que pela…

—- Te lo compensaré con el paisaje, el paisanaje y sabrosas viandas para que no olvides nunca este día. Verás.

Primero hemos de llegar a Cariño, dónde hay que ir a propósito. Y de allí al Cabo para contemplar como baten las olas contra los aguillóns o farallóns, que se puede decir de las dos maneras. Son acantilados de puntiagudas rocas, batidas por el Mar del Norte, hijo del Atlántico y del Cantábrico. Aquí es bravo las más de las veces y muy pocas está en calma. Sobre ellos, sobre os aguillóns, se posa la luz intensa del sol invernal, tan fuerte que incluso atraviesa la niebla.

Aunque, te digo, este mar mestizo se contempla mejor, en toda su inmensidad, desde la proa del viejo barco, ese en cuya arboladura cantan todos los vientos. A bordo ves como faenan los osados marinos de la más vieja estirpe marinera que pasan las horas entre el agua salada y la bóveda celeste que envuelve el paisaje del éxtasis, sobre todo cuando el reposado navegar culmina frente al Faro de Bares.

Es hoy el día apropiado para acercarse a las playas de Cariño o a las de enfrente, las de Ortigueira. Es que las altas olas besan la arena de la playa espaciosa dejándonos su mejor postal: agua que llega, yace y se deshace. Arena que en verano alberga cuerpos con olor a salitre pero tal día como hoy te da permiso para que disfrutes de tu soledad frente a un horizonte verdiazul para que recompongas el espíritu.

El que yo llamo Mar del Norte es en realidad el punto exacto donde confluyen los dos mares que nos abruman con su belleza y nos satisfacen con sus sabores…  

Perdonadme pero hoy estoy demasiado emocionado como para comentar noticias. Las olas virtuales, que son las que nos permiten navegar por el nuevo mar de la tecnología, me traen afectos desde el otro lado del océano. Están escritos en el día de hoy con tinta roja, la sangre de mi amigo El Galiguayo, que se ha metido el mundo en la mochila.

Quiero compartirlos contigo porque seguramente tú guardas algo parecido en tus memorias por escribir, aunque pasaré por alto el principio, muy personal, de esto que más bien parece una carta a la vieja usanza… que un email de estos tiempos.

Y dice así:

“Aunque suene irracional, debemos conformarnos con este virus que nos asedia, como a nuestros padres les tocó el horror de aquella guerra de entrecasa seguida de una segunda parte que se tituló postguerra y diáspora, que nos rozó a los siguientes.

Posguerra. De doce hermanos nacidos vivos, solo seis superamos los 18 años de edad. Y alguno (alguna) más  quedó en el camino con 28. ¡Que los ignorantes del dolor no me hablen de tiempos pasados mejores!

Eso sin contar la epidemia de 1918 que se llevó por delante a miles de españoles y a millones de víctimas de todo el mundo.

Ante  tantas bajas familiares de aquella olvidada pandemia, mi madre, nacida en 1907,  debió interrumpir niñez y escolaridad…

—- Tiña once anos e tiven que facerme cargo de criar os méus cinco irmáns pequeniños e coidare do meu aboliño cego, mentras voso abó iba pra faenar no mare».

Ese abuelito manco al que apenas conocí y  al que yo dediqué El remiendo, le había volado la mano entera el mismo día en que nacía su segunda hija.

Cuando vos  hablás con tanta ternura de  tus padres, de tus abuelos y de tu hermana, ni lo sospechás, pero yo siento que  es como si vos y yo cantásemos una misma canción.

No lo sospechás, claro está,  pero yo te acompaño, repito y hago mía  cada frase de agradecimiento que les dedicás a aquellos que nos dieron todo lo poco material que tenían. A veces ni leña. Ni precario aserrín prensado para iniciar la llama.

Aquellos que, sin decirnos nada, más de una vez debieron comer menos -o nada- para que no nos faltase lo elemental. Aquellos que dudaron y temieron ante lo desconocido, pero que vencieron miedo y apechugaron morriña por salvarnos del naufragio patrio. 

Hoy que, además de años,  tengo comodidades innecesarias, ropa y comida  de más, me da vergüenza cuando veo que mi heladera está llena y que el fuego, que nunca falta,  brota sin más esfuerzo que girar una perilla.

Pero me consuelo (quiero justificarme) de mi vergüenza queriendo creer que aquellos ángeles viejos se sentirían dichosos de ver que su esfuerzo, su titánico esfuerzo, no fue en vano.

Es cuando, con todo el amor que ellos me inculcaron,  los siento a la mesa conmigo, les sirvo platos y vasos rebosantes  y les canto y les hablo en su lengua, que entiendo y no sé hablar.

Pero solo les cuento las cosas lindas que viví desde que partieron…”

Un abrazo,

Javier García Pena.

Pocas cartas de amor a la familia y de afecto a los llegados –como correctamente he de definir a mí grupo- tienen tanto valor sentimental como esta que me mandó mi amigo “El Galiguayo”, en un día de nevarísima reflejo del invierno anticipado. Creo que a ti que eres tan sensible como yo, estas palabras hilvanadas desde el corazón del amigo emigrante te habrán sonado a poema de Celso Emilio recitado como recuerdos imborrables de tiempos inolvidables.

Este domingo viene igual que ayer. Hay que huir de la nevada carretera secundaria y volver al valle, menos frío, aunque mojado por esa lluvia que empapa la tierra. En la City ya puedes buscar refugio en la cafetería, en el ventilado y desinfectado interior, que ya no hay terraza que valga. Eso sí, de la conversación se entera todo el mundo porque para salvar la distancia de seguridad hay que elevar la voz y el recinto se asemeja a ese sonido ambiente que le ha puesto Jaume Roura a los partidos de futbol televisados, como si los muñequitos de las gradas colasen como espectadores.

—- ¿E de que falan?

—- Pois o Celta irá para arriba, dígocho eu.

—- Bueno, xa veremos qué pasa co coronavirus.

—- ¿Entón vós que ides a facer en Noiteboa?

—- ¿E por qué non se pode ir a Portugal?

—- Teñen que tomar todas as medidas, non vaia ser.

—- O que pasa e que somos moi festeiros de dios.

—- Bueno, xa está ahí a vacuna.

Las conversaciones van en su mayoría de coronavirus y de fútbol, que ya no hay ganas de hablar de política y menos de los políticos. A mi gente le preocupa que el bicho espabile en enero y aunque le cabrea mucho ese injusto cierre de frontera con Portugal, ve adecuadas las medidas impuestas por las autoridades sanitarias para estos días. La Nochebuena y la Navidad serán muy especiales, con mesa de seis, a lo sumo. En las cabalgatas de Reyes los niños serán los que desfilen rindiéndoles honores cuasi militares a los Magos. A pesar de los millones de leds no se nota mucho el ambiente de fiesta. Y menos el comercial, que la gente no está para gastos.

De todo esto es de lo que se hablaba esta mañana, a golpe de café.

Se me ocurre que podría hacerle caso a mi amigo Patricio Núñez Losada e ir a por setas al monte Castelo, que en las laderas boscosas abundan, pero no las distingo como él. Así que mejor volveré a mis domingos literarios y tomaré el relevo de Gloria que acaba de leer un recomendable libro de Sarah Lark, “En el país de la nube blanca”, el primero de una saga familiar sobre la colonización de Nueva Zelanda, mi asignatura pendiente como viajero.       

TAMBIÉN LE REGALARON UN ABRIGO DE PIELES PROHIBIDAS

Otra de Juan Carlos de Borbón. Resulta que fue a hacer turismo a la república centroasiática de Kazajistán en febrero de 1998. Tenía dos motivos: el  presidente kazajo, Nursultán Nazarbáyev, era su amigo y ese país es un paraíso cinegético en la cordillera del Altai. Durante esa visita, el entonces jefe del Estado español recibió de manos de Nazarbáyev un abrigo de pieles blancas moteadas de negro, hecho con varios ejemplares del “Leopardo de las nieves”, cuya caza y comercio está prohibido desde 1975, ya que es una especie en peligro de extinción.

Juan Carlos era amigo de Nazarbáyev desde 1994. En uno de esos viajes, organizado para abatir cabras salvajes en 2002, el alcalde de la localidad de Almaty, Victor Khrapunov, asegura haber visto cómo se le entregaban al rey español unos maletines que contenían dinero…

—- Es el rey de un país, pero no tiene nada… Yo le ayudo como puedo…

Así se justificó Nazarbáyev con el alcalde Khrapunov. Nadie contó nada hasta que ahora lo ha publicado eldiario.es. En ese viaje, Juan Carlos de Borbón recaudó cinco millones de dólares para él, según  las investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía.

Hoy se supo –porque lo cuenta “El País”- que el abogado de Juan Carlos de Borbón (aún rey emérito de España porque no hay vergüenza) presentó ante la Agencia Tributaria una declaración voluntaria para regularizar su situación fiscal. Pero esta declaración no está relacionada con sus cuentas y bienes en el extranjero, sino con el uso –en su beneficio y de otros familiares suyos- de las tarjetas bancarias con fondos opacos del empresario mexicano  Allen Sanginés-Krause, que está siendo investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo.

A la Agencia Tributaria corresponde ahora decidir si acepta esta declaración y cuál es el importe a pagar, o si pide más aclaraciones. Aunque os recuerdo que en 2002 Juan Carlos era rey… y estaba protegido por ese absurdo párrafo de la Constitución que le declaró inviolable mientras estuvo en  el trono.

LA CONSTITUCIÓN

Una Constitución cuyo aniversario celebramos hoy y para celebrarlo hubo un acto en la carrera de San Jerónimo, con discursos que se resumen en dos posturas. La de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, quien “pidió a todos los partidos que cumplan la Constitución en su integridad” y la de su vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, que nos dijo: “el mejor homenaje que se puede hacer hoy a los héroes de la patria es aspirar a otra República”.

Ese es el debate pendiente tras haber vivido veinte años del nuevo milenio y 42 con una Carta Magna con la que no todos los españoles estamos de acuerdo, sobre todo porque se hace necesario, cada día más, cambiar la estructura política de una España que ha de convertirse en una federación de naciones.    

VENEZUELA

Hoy también pienso en Venezuela, en aquel país tan rico que conocí cuando el bolívar cotizaba a la par con el dólar, cuando las calles de Caracas eran una sonrisa permanente de día y las noches se vestían aún de fiesta. En aquel tiempo, años sesenta, me resultaría inimaginable la crisis política, social y económica que asola actualmente a esa bendita tierra que lo tiene todo para ser un gran país progresista, competidor, de ciudadanos felices y con poderío en Latinoamérica.

Hoy se celebran nuevas elecciones. Nadie, excepto el señor Maduro, sabe para qué sirven… Lo grave de la situación en Venezuela es que parece ser irreversible.

Nos duele mucho Venezuela porque es raro encontrar a alguien que no tenga o haya tenido un familiar residente en ese país. Ahora, en justa reciprocidad, en Galicia hay tantos venezolanos como gallegos hubo en las ciudades y pueblos hermanos de la República de Venezuela.

Esperemos que en las elecciones de hoy no haya más incidentes que el pucherazo previsto.       

LA ONU PRONOSTICA CATÁSTROFES PARA EL 2021

A lo largo del mes de diciembre, a finales del pasado siglo, salían a la palestra periodística adivinos de fama mundial para darnos su pronóstico sobre lo que nos iba a deparar el año venidero. Con la entrada del nuevo milenio esos cuentos se perdieron en el olvido. Lo que pasa es que hay gente mayor que debe añorar aquellos augurios y esa tiene asiento en la ONU que es la que se encarga ahora de prevenirnos de las catástrofes.

Las vacunas muestran “la luz del túnel” pero la pandemia del Covid-19 no pasará tan fácilmente y además se encuentra en un momento muy peligroso. Es lo que dice la Organización de Naciones Unidas que por si fuera poco nos augura un 2021 con catástrofes humanitarias. Y añade…

“DE LAS MEDIDAS QUE TOME O NO TOME AHORA MISMO LA COMUNIDAD INTERNACIONAL DEPENDERÁ BUENA PARTE DEL FUTURO DEL PLANETA”.

Amina Mohammed, la vicesecretaria general de la ONU, dijo en la asamblea celebrada este fin de semana:

—- Esta sesión llega en un momento crítico.

Y los dejó a todos boquiabiertos con las tres grandes prioridades que debemos tener en cuenta: la atención sanitaria, la respuesta a las necesidades humanitarias y el apoyo a las medidas socioeconómicas de emergencia con atención especial a los planes de recuperación de los países.

Si te digo la verdad me quedo con los visionarios y visionarias del siglo pasado que nos decían quien iba a ganar la Liga, donde iba a tocar el gordo de la Lotería, lo bien que nos iría a los Leo… Vamos, que te subían la moral, que ya la tenemos por los suelos como para que venga la ONU a pronosticar catástrofes.

Una madrugada de viento y olas de hasta siete metros volvieron a poner avisos naranjas en los mapas del tiempo de la costa gallega, mientras en las montañas de Lugo y Ourense seguía nevando. Daba gusto, metidito en cama, escuchar las explicaciones de la gente en la radio. Esta vez, los barcos se quedaron en puerto y los camioneros arrimaron a las cunetas para contarnos la aventura de conducir mientras nieva… y otras vivencias suyas.

Paco describía con emoción lo sucedido ayer por la mañana, en tierras de Dozón… ¡Su hijo pequeño, de tres añitos, había visto por primera vez la nieve! ¡Qué suerte! Por lo visto se le puso la cara de un ángel de los cielos blancos.

Yo no recuerdo aquella mi primera vez pero sí lo que gozaban mis tres hijos cuando los llevaba a Manzaneda y se deslizaban en sus trineos de plástico pista abajo. Y Dozón, concretamente, me trae el recuerdo de mi nieta Alicia y aquel muñeco que hizo con sus propias manos para decirme…

—- Abu, este eres tú…

—- Entonces le voy a poner mi bufanda, no vaya a ser que se enfríe.

Mientras, la abuela estaba metida en el coche con la calefacción a tope.

Tengo muchas historias de nieve que contarte; como la de José María, que fue en mula, con una pierna rota, desde Mazo a Becerreá y salvó la vida y la pierna.

Cuando ahora veo esas máquinas que despejan la carretera en una hora me acuerdo de aquellas mis primeras nevarísimas en San Mamede y en Ancares, dónde te podías quedar durante diez días porque la nieve cubría dos metros las pistas y aquella carretera que serpenteaba la montaña y solo llegaba al refugio de Degrada.

Para llegar a Piornedo había que ir a pié o a caballo.

Una vez nevó en Cudeiro por las Candelas y la fiesta se vistió de blanco. Mi abuela, asomada a la ventana, solo decía…

—- Año de nieves año de bienes.

Este invierno que viene también trae frío, días cortos y tardes de lareira. Sobre todo a la vieja aldea de paredes de piedra, techo de pizarra y madera de castaño. Otra vez cae la nieve sobre el tejado de paja de la palloza y la montaña revive dulcemente aquel cuento de navidad.

A mí me sigue cautivando la belleza salvaje.

EN QUÉ ESTAMOS PENSANDO

No entiendo a esta gente que tanto insiste en algunos temas políticos…

Que si hay que cambiar la Constitución, que hay.

Que debemos prepararnos para vivir, no ya en una, sino en varias repúblicas, que no lo verán mis ojos.

Que es lo que pinta Zapatero en Venezuela el día de la farsa, que no sé de dónde le viene ese amor por Maduro.

Que no hay derecho a que nuestro BNG vote lo mismo que Vox…

Es que, aunque a mí tampoco me guste como van las cosas de andar por casa, creo que todos tenemos un partido pendiente contra el coronavirus y por la tele se ven en las ciudades españolas demasiadas alegrías, mientras un presidente autonómico tan serio como Ximo Puig, el valenciano, le dice a Angels Barceló en la radio…

—- Tenemos que ir preparándonos para pasar enero, febrero y por lo menos marzo 2021; porque además de la tercera ola de la crisis sanitaria llega el gran batacazo económico y con él los días más duros.

Pues eso. No estamos ni para alegrías navideñas ni para pensar en los cambios post transicionales.

Lo siento por la hostelería, por el comercio y por todos los que ya están pasándolas canutas. De verdad que me parte el alma imaginar los casos personales. Pero como sigamos dándonos alegrías y pensando en que el virus se va de vacaciones en Navidades es probable que tengamos que lamentarlo. Todos, incluso aquellos que ven que se le escapa el último negocio de este fatídico 2020, lo pagaremos muy caro.

Sufriremos más de lo que ya hemos sufrido hasta ahora, que ya es bastante. Así que centrémonos en la lucha contra el Covid y no en comidas pantagruélicas seguidas de bailes de salón.

ASÍ ESTÁN LAS COSAS

Verás. Me pongo así porque la gente sigue muriendo en Galicia por culpa del maldito coronavirus: en las últimas horas fallecieron siete personas de las que tres se asocian a residencias de mayores. Los mayores de las residencias suponen el 46% de los 1.257 fallecidos por culpa de esta pandemia.

Los sanitarios han diagnosticado un total de 54.473 personas contagiadas de Covid-19 de las que curaron 46.575. En las últimas 24 horas recibieron el alta 349 enfermos, por lo que los casos activos se quedan hoy en 6.644 pacientes, de los que 412 se encuentran hospitalizados en planta y 60 en las unidades de críticos.

Por áreas sanitarias, estos son los números que dejan hoy los contagiados:

Vigo, 1782 (-18).

A Coruña, 1.349 (-27).

Pontevedra, 971 (-19).

Lugo, 971 (-17).

Santiago, 795 (+11).

Ferrol, 576 (-10).

Ourense, 400 (-2).

Así que, después de echarle un vistazo a los números comprenderás que no estamos aún para fiestas y que debemos cuidarnos mucho todos, cumpliendo con las normas que dictan los expertos.

11 AÑOS PARA HACER UN CENTRO DE MAYORES

Hablando de centros de mayores te voy a contar el caso de Miño para que veas lo bien que gobiernan los lumbreras que aparecen en la foto, responsables municipales y de la Consellería de Política Social de la Xunta de Galicia.

Ocho mayores de ese municipio lucense disfrutarán por fin de un centro de día con equipamiento para treinta plazas, cuando lo permita la pandemia. Ellos han  tenido la suerte de vivir hasta el día de su puesta a punto, nada menos que 11 años después del inicio de la obra, sufragada con fondos del que conocimos como Plan Zapatero o Plan E, creado para luchar contra la crisis económica que nos trajo la burbuja inmobiliaria, en colaboración con la Xunta.  

Por lo visto la iban a inaugurar en enero de este año 2020 pero les pilló el coronavirus y hubo que aplazarla. Esto no se comprende muy bien porque la pandemia se inició en marzo y aún estamos afectados por ella, de ahí que ya puestos debían de dejar pendiente el acto inaugural hasta que los ocho venerables ancianos de Miño que la van a usufructuar puedan entrar en ella porque se ha ido el Covid a paseo.

SERIE SOBRE JUAN CARLOS DE BORBÓN

Ya me estaban tardando los coleguillas Pedro Revaldería, jefazo de “Mandarina” y Cachi Villanueva, subjefazo de Mediaset, en montarse el biopic del demérito; ya se sabe que a estos le va la televisión escandalera, aunque he de reconocer que a mí este tema me interesa más que La Pantoja y la herencia de Paquirri. La serie del grupo de comunicación al que pertenece Telecinco estará centrada en la figura de Juan Carlos de Borbón durante los últimos años en los que representó al Estado en el entorno de la crisis económica del año 2008. Ya veremos de qué va, pero hemos de esperar más de un año, porque aún empezarán a rodar la serie a lo largo de 2021.  

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