Por Mabel Escribano, desde Barcelona.
SUICIDIO.
Se suicidan las horas
lanzándose contra el minutero.
Allá el cuerpo de las doce.
Sobre el árbol un brazo de las tres.
Y fuera de juego
el hombre de negro
el carro de negro
el caballo negro
el horizonte aún más negro
y la esfera llorando segundos
infinitamente mestizos.

