EL GALLEGO CAPITAN NEMO

Dicen que cuando Julio Verne, hace más de ciento cincuenta años, visitó Vigo…  se enamoró de la ciudad y de su mar. El escritor francés imaginó aquí, según algunas teorías, su más grandiosa obra, “20 mil leguas de viaje submarino”.

El Capitán Nemo podría haber sido marinero del Berbés,  pero hay quien lo sitúa en el puerto de A Coruña y un equipo de los Museos Científicos, capitaneado por Ramón Nuñez, estudió un buen número de documentos que aclaran algunos de los muchos misterios que rodean a Nemo y al propio Verne.

Lo que está claro es que, si releemos bien la gran obra de Verne, hay una conexión extraordinaria entre la batalla de Rande y “20 mil leguas de viaje submarino”, cuando Nemo explica a su invitado, Aronnax, los secretos de la Bahía de Vigo y su riqueza:

“A través de los cristales transparentes refulgía el mar. Miré. En un radio de media milla en torno al Nautilus, las aguas estaban impregnadas de luz eléctrica. Se veía claramente  el fondo arenoso.

Hombres de la tripulación equipados con escafandras se ocupan de inspeccionar toneles medio podridos, cofres desventados en medio de restos ennegrecidos. De las cajas y de los barriles se escapaban lingotes de oro y plata, cascadas de piastras y de joyas.

El fondo estaba sembrado de esos tesoros. Cargados del precioso botín, los hombres regresaban al Nautilus, depositaban en él su carga y volvían a emprender aquella inagotable pesca de oro y de plata.

Comprendí entonces que nos hallábamos en el escenario de la batalla del 22 de octubre de 1702 y que aquel era el lugar en el que se habían hundido los galeones fletados por el gobierno español.

Allí era donde el capitán Nemo subvenía a sus necesidades y lastraba con aquellos millones al Nautilus. Para él sólo había entregado América sus metales preciosos. Él era el heredero directo y único de aquellos tesoros arrancados a los incas y a los vencidos por Hernán Cortés».

No cabe duda de que Verne noveló una parte del devenir histórico de la Batalla de Rande, acontecida hace 300 años entre Cíes y la ensenada de San Simón.

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