GENTE QUE TOCA LA GAITA

Presumían los escoceses, por entonces, de ser los mejores gaiteiros del mundo y sus bandas hacían sonar el “Amazing Grace” en toda Europa.

Pero a principios del siglo XX, un hombre impresionante, nacido en Soutelo de Montes, Forcarei (Pontevedra),  logró acabar con esa leyenda al ser proclamado el número uno por los profesionales de la época, reunidos en torno a su figura para rendirle tributo en Buenos Aires.

Avelino Cachafeiro Bugallo era tan especial que, cuenta una crónica de entonces:

—- Las mujeres se desmayaban ya cuando hinchaba el fol de su gaita…

Es decir, antes de comenzar a tocar…

Posiblemente esto se deba a la fama de pícaros que tenían aquellos gaiteiros del quinteto tradicional, que a partir del impulso dado al instrumento por el éxito de Cachafeiro, proliferaron en toda Galicia.

La realidad es que Cachafeiro fue la leyenda y en aquella época,  la excepción como concertista, en París, Escocia y Buenos Aires, por poner algunos ejemplos.

GAITEIROS DE SOUTELO DE MONTES

Sin embargo,  nada tiene que ver aquella época con esta que se vive hoy, cuando ya hay gaiteiras como Susana Seivane que,  con su buen hacer enloquecen a los gaiteiros y establecen con ellos singulares combates de amorosos sonidos de gaita, el instrumento popular que ha llegado con todos los honores al conservatorio.

El sonido de la gaita nos descubre nuestra propia alma gallega, porque es dulce o duro. Depende. Es como el mar, que puede deslizarse suavemente sobre la playa o cortar la piedra como un cuchillo, dibujando visibles heridas blancas sobre la roca.

                 SUSANA SEIVANE

Por eso, en la actualidad, la gaita es el instrumento común de nuestros mejores grupos folk y algunos gaiteiros la han convertido en su sello de identidad internacional.

Carlos Nuñez toca alboradas en Brasil, mientras Cristina Pato cura la morriña tocando muiñeiras en Nueva York; y Xosé Manuel Budiño se sube al Japón a menudo, para que su sonido anime el paisaje urbano de Tokio.

BUDIÑO Y XOEL LÓPEZ.

Milladoiro, con el gran Pepe Ferreirós haciéndola llorar, fue el primero en llevar la gaita a las Américas y al Japón. Ahora también Luar na Lubre sube su música de gaita a los escenarios del mundo.

Pero hay alrededor de un centenar de grupos folk en Galicia que, aun siendo menos populares, también pasean su calidad musical por los eventos lúdico-culturales del país.

Algún compañero creyó leer en algún sitio que el flautista de Hamelín era,  en realidad,  un gaiteiro gallego. Porque la gaita es un instrumento popular en toda Europa, el Medio Oriente y una buena parte de Asia.

Pero su sonido es muy especial en Galicia… Aquí la gaita es y fue un instrumento para el amor y para la guerra. Suena en la romería y en la fiesta, lo mismo que en la protesta popular…

LUAR NA LUBRE

La gaita del tercer milenio es ya un instrumento de conservatorio. Y es elemento de discusión, entre innovadores y tradicionalistas.

Se estudia en los conservatorios superiores, como el de Vigo, o en las escuelas municipales, que son conservatorios de segundo grado, como el de Lalín. Y  también en las escuelas creadas por las propias bandas, al amparo de los organismos oficiales.

Se calcula que actualmente hay en Galicia alrededor de nueve mil gaiteiros.

LA GRAN BANDA

Solo la Liga Gallega, que lidera Xosé Luís Foxo, creador de la Escuela de la Real Banda de la Diputación de Ourense, reúne a cerca de cinco mil gaitas cada año.

Foxo es un personaje muy controvertido. Muchos dicen que la Liga la creó con los mismos cinco mil gaiteiros que desfilaron por las calles de Compostela y protagonizaron aquella gran parada musical en la Plaza del Obradoiro, cuando Manuel Fraga tomó posesión como presidente del gobierno gallego, por primera vez…

Es algo que no le perdonan los gaiteiros tradicionalistas, pese a que su formación tocó en América y en la China. En Roma, en París y en Londres.  Ante reyes y papas…

Nadie puede negar la dignidad que aportó la Real Banda de Ourense a la música popular de Galicia.

CARLOS NUÑEZ.

musician Carlos Nunes at Rio de Janeiro , Brasil , 2009. photo Daniela Dacorso

Cuando yo era director de la radio pública gallega hicimos una campaña de publicidad que tenía como hilo conductor el slogan “deixémonos de gaitas”, una “frase hecha” que pronunciaba mi abuela para definir lo banal,  que no para desprestigiar a sus queridos gaiteiros y a lo que ella consideraba, como buena nacionalista, el instrumento nacional popular.

Aquella campaña generó entre algunos gaiteiros un tremendo malestar porque nunca pensaron que aquel slogan era el mejor favor que se le hacía en el propio país a la gaita.  La devolvió al primer plano de la actualidad y los políticos comenzaron a tomar en serio a los gaiteiros.

Yo siempre los definí como músicos y mi amigo Tino Gallego recordará  como,  mi mejor programa de radio, “Galicia de Noite”, comenzaba con una muiñeira especialmente compuesta por Gustavo Ramudo.

Y todos los aficionados al rock gallego se acordarán de aquel disco del catálogo Xeira, del que yo era director, que fue el primero en utilizar la gaita como un instrumento tan digno y básico  en igualdad con las guitarras… ¿O no os acordáis de Goma 2, nacidos para el éxito en Portonovo?

De todas formas si les ofendimos entonces aún estamos a tiempo de pedirles mil perdones, pero que tengan en cuenta mis gaiteiros que también presumo de ser el mayor defensor de la música folk de Galicia…

Además, ustedes músicos de gaita, bien saben cómo y quiénes valoran su arte… 

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