LA COMIDA GASTRODISÍACA

Mónica Novas es uno de mis personajes únicos que ya te presenté en su día. Es la inventora de la Gastrosexología, una nueva técnica con diez años de vida que requiere además de conocimientos… mucha imaginación. No es una ciencia exacta, diría yo, pero obtiene buenos resultados porque se sirve de mecanismos “psicolo-sexológicos” y de la sugestión inducida para que platos, bebidas, símbolos gastronómicos o determinados productos incrementen nuestros placeres sexuales.

A ver si me explico. Antes de servirte esa comida tan especial te preparan con imágenes que te envuelven, música y aromas. Luego se produce una explicación por parte de quien conduce la ceremonia que te sugestiona sobre los alimentos que vas a ingerir.  La ingesta la has de hacer con calma, con mucha calma. Eso permitirá que nuestro cerebro libere endorfinas, esas placenteras sustancias que también segregamos en las fases preliminares del sexo.

Esta es la fórmula para que la sugestión influya en las futuras fases de la excitación. Es la base fundamental de esta nueva técnica, la Gastrosexología.

Me acuerdo de uno de los primeros libros de Isabel Allende en el que la escritora chilena  habla del vino como elemento erótico y también del bocata de pan bueno con jamón y queso.  Escribió…

“Me devuelven el olor de nuestros abrazos y el sabor de su boca… No puedo separar el erotismo de la comida”.

Quizá por eso, la previa de esa cita que tú vas a inmortalizar, no esconde más secretos que el de una excelente cena en un ambiente apropiado. Los humanos poseemos múltiples mecanismos de placer y es probable que el buen sabor de ricas viandas contribuya  a que nuestra relación sexual sea más imaginativa y placentera.

Aunque las cosas a su debido tiempo y sin prisas. Elige bien menú y entorno para esa cita que consideras tan especial. Nunca te fíes de los tópicos porque…

Las ostras tienen fama de ser un excelente afrodisíaco. Y es verdad. Poseen una gran cantidad de zinc y este logra que el hombre produzca más esperma y en consecuencia aumente sus ganas de practicar el sexo.

Pero, ojo, eso ocurrirá entre cinco y siete horas después de la ingestión de este sabroso molusco, excelente propuesta para iniciar el día, al desayuno.

Otro dato. Hay personas a las que el picante añadido a un buen plato les encanta y otras que no lo soportan. Pero el picante está relacionado y mucho con los placeres sexuales. Por eso produce sudoraciones al tomarlo, para finalizar proporcionándonos una placentera sensación de bienestar.

Nuestro cerebro es una gran fábrica de sustancias que provocan placer. Con el picante ocurre que la lengua le manda un aviso de quemazón y para compensar ese supuesto “dolor”, el cerebro comienza a producir las sustancias de los placeres y te transmite una sensación muy parecida a la que sientes cuando estás ante una persona que te resulta muy atractiva.

Te estarás preguntando cual sería entonces el ambiente, la música y el menú ideal…

Una de esas inolvidables citas de las que en mi larga vida no se borraron de mi mente transcurrió en un bungaló de Cayo Largo. La luz de los candelabros tomó el tono del cárdeno de tres nubes que bailaban en el cielo con la música del mar. A aquella mesa, adornada con frutas tropicales, primero llegó la langosta, luego una sabrosa pechuga de pavo con queso y un helado de fresa… previo al primer beso largo, largo… con sabor a champagne.

(3) Comentarios

  1. Angeles de Francisco - Responder

    Cierto. Algunas comidas despiertan mi apetito y ayudan en los preliminares. Muy interesante. Desde Buenos Aires mi invitación a que ustedes lo coman bien.

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