LA REVOLUCIÓN DEL ENVEJECIMIENTO

Por Alejandro Otero Davila

Estos días España ha pasado del quinto lugar en vida “SANA” a ser el número uno del mundo, un éxito de la sociedad, con una sanidad de altísima calidad y un programa de comunicación, formación en la alimentación y vida saludable, que ha partido desde hace años desde la primera infancia en los comedores escolares.

En el 2050 según las previsiones que se están realizando seremos el tercer país con más personas mayores del mundo, detrás de Japón e Italia. Un país que envejece y Galicia esta en primera línea, seguiremos envejeciendo en las próximas décadas, lo que se traduce por la presencia significativa de las personas mayores en la sociedad del siglo XXI. En el año 2050 seguramente tendremos la población más anciana muy próxima a Castilla-León. Será un país de mayores, lo cual supone la necesidad de una adecuación a los nuevos tiempos que debe ser previsto desde ahora.

En los últimos tres siglos se ha producido una evolución en la esperanza de vida y si queremos comprender esta «revolución demográfica» tenemos que situarnos en el siglo XIX, XX y el actual XXI

Siglo XIX, se caracterizó por un derroche de vida, alta natalidad y alta mortalidad.

Siglo XX, por la revolución de la longevidad: dar más años a la vida.

Siglo XXI, por compatibilizar la longevidad con la autonomía personal y calidad de vida.

DAR MÁS VIDA A LOS AÑOS

Será la primera vez en la historia, que vivirán más personas mayores que jóvenes y esto nos obligará a cambios sociales, económicos, laborales, culturales y políticos, de tal magnitud que nuestras sociedades resultarán irreconocibles. Se hará necesario desviar una ingente cantidad de recursos hacia los servicios de atención a las personas mayores.

El envejecimiento se plantea como una etapa más del crecimiento humano, diseñando para él, un proyecto de vida y no de muerte. Y ello como consecuencia de tres revoluciones: la demográfica; la del conocimiento; y la de las expectativas de las personas mayores. En el futuro la sociedad que proclama los valores relacionados con la juventud e identifica el envejecimiento con la decadencia y la marginación, se verá amenazada por el hecho de que las personas mayores serán cada vez más, y tendrán un mayor peso en todos los ámbitos, mucho más dinámicas, con mayor nivel cultural, mejor información, con variedad de opciones de ocio y tiempo libre. Vamos a significar una cuestión que todavía, en los comienzos de la segunda década del siglo XXI, no ha sido resuelta de manera satisfactoria: la realidad del envejecimiento y la vejez, como proceso individual en el que influyen múltiples aspectos y donde aparece para la gran mayoría de las personas, una etapa llena de posibilidades.

Es un hecho cierto que las personas viven más años, como consecuencia, entre otras causas, de la mayor esperanza de vida al nacer y de la mejora que se está produciendo en la sanidad, en los servicios sociales para mayores, y en la calidad de la alimentación y hábitos de vida. Pero si a ello se le suma una disminución de la natalidad, es obvio que aumentará el porcentaje de personas mayores sobre el conjunto de población.

Las organizaciones de los alumnos de los Programas de Mayores de las Universidades, gallegas, somos conscientes de esta situación y estamos comprometidos en poner en valor nuestra formación experiencia profesional y talento, para conseguir un formato de aprendizaje, con el objetivo de DAR MÁS VIDA A LOS AÑOS con la formación continua a lo largo de la vida.

Este objetivo lo vivimos diariamente en las clases en nuestras asignaturas, compartiendo la relación intergeneracional con los alumnos de grado que están realizando su formación académica y profesional, conviviendo en las aulas en los mismos temarios de su especialidad, mientras para ellos, es su futuro, para nosotros es aprender por aprender, realizando una formación que muchos por su vida anterior no pudieron y ahora disponen del tiempo, la serenidad y la ilusión de volver o ir por primera vez a la universidad.

Decía Rosalyn Suuman Yalow:

“La emoción del aprendizaje separa a la juventud de la vejez. Mientras estés aprendiendo, no serás viejo

Alejandro Otero Davila

(Alumno del Programa de Mayores de la Universidad de Vigo. Graduado Superior Sénior de los Programas de Mayores. Presidente de FEGAUS. Vicepresidente de CAUMAS.

Fuentes para realizar este texto: El libro Blanco de Caumas.  “Asignatura Pendiente en el Siglo XXI”)

(4) Comentarios

  1. Alejandro Otero davila - Responder

    Gracias Pilar, como siempre seguiremos en la línea de poner en valor la formación, experiencia profesional y talento de las personas mayores.

  2. Como siempre en tu linea positiva. La vida es un aprendizaje continuo de la que nunca se sabe todo. Es una pena que nuestras capacidades sean tan limitadas. Felicidades por el artículo. Miguel Correa

  3. Felicitaciones y enhorabuena por tu artículo Alejandro, con tu esfuerzo y dedicación siempre se pone en valor el talento de las personas mayores de Galicia, siendo tu mismo un claro exponente. Un abrazo

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