LA RUINA DE ESPAÑA

Por Ceneme

Para todos los españoles que amamos a la Patria, para todos los que hemos trabajado con toda nuestra dedicación, esfuerzo y honradez, es falso que los trabajadores hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades. Es falso que digan que no producimos lo bastante. Es falso que digan que el pueblo español es vago. Es falso que digan que es el trabajador, robando una gallina, lo que lleva a la empresa a la ruina, ya que es muy difícil robar en una empresa si desde la dirección se controla y se vigila.

La verdad es que quien arruina la empresa son las administraciones políticas improductivas que viven por encima de sus posibilidades, que gastan el dinero que producen los trabajadores y no quieren rendir cuentas de sus actuaciones. Ellos, los responsables de vigilar en que se gasta el dinero y a quién se lo dan, son los responsables. Ellos, que pudiendo salvar el país de la ruina, del deshonor y miseria mental, han condenado a las futuras generaciones a la pobreza y a la desilusión. Ellos, que se han confabulado con el capital más avaricioso para saquear el esfuerzo de todos los españoles. Ellos, que han hecho las leyes para proteger a los golfos y corruptos, los de su casta, ocultándolos en el clan, moviéndolos de un sitio para otro, como hace la iglesia, para ocultar en su secta, a todos los que han cometido delitos y abusos, desde su poder.

Es falso que la corrupción parta de los trabajadores, la corrupción siempre parte de la dirección que la consiente y la consiente porque es cómplice.

¿Qué dirá la historia cuando se juzgue nuestro tiempo? ¿Los administradores políticos no piensan en la vergüenza y deshonor en que dejan sus nombres y que mancharán con sus hechos los nombres de sus descendientes? ¿Vale la pena conducir al pueblo trabajador a la desprotección y desamparo? Dicen que no están en la política para enriquecerse, pero se marcan sueldos de millonarios, mientras los trabajadores no llegan a mil euros mensuales. Son unos hipócritas, falsos y mentirosos. Mienten con la desfachatez y descaro del que sabe que se encuentra arropado por los de su grupo.

Necesitamos líderes honestos que practiquen la honradez, con el ejemplo. El pueblo no es tonto y sabe cuándo se está actuando de mala fe. Necesitamos líderes capaces de mantener el rumbo de esta empresa que se llama España, ilusionando a nuestros jóvenes, apostando por el estudio, la investigación, innovando proyectos anteriores, en una mejora continua. No podemos consentir que nuestros hijos, con preparación superior se conviertan en criados de otros países que vienen a disfrutar de unas vacaciones baratas, porque nuestros salarios son mucho más bajos que los del norte de Europa y nuestro clima mucho mejor. Necesitamos líderes que defiendan el bienestar de todos los trabajadores, les animen en el esfuerzo, estudio y deporte, desarrollando una sociedad sana, desde una administración justa y equitativa. Ya sabemos que una empresa con demasiados administradores, es una ruina. Nuestra empresa que se llama España, tiene tantos improductivos que el esfuerzo de los trabajadores, no da para alimentar tanto chupatintas.

Terminaré  diciendo lo que Shakespeare dijo…

El que roba mi dinero, roba basura, pero el que difama el buen nombre mío, roba algo que al él no enriquece, pero a mí, me hace pobre de verdad”.

Ceneme

(3) Comentarios

  1. En parte estoy de acuerdo, pero los políticos son nuestro coronavirus de verdad y siempre están presentes en nuestras vidas. Se van unos y vienen otros. Digo yo que algún tendremos una generación que sepa llevar las riendas de España.

  2. En este momento es una situación insostenible, lo que se dijo que se iba a poner en marcha al ganar las elecciones, se hace todo lo contrario. y ahora nos toca pagar y recoger los restos del naufragio.
    Es lo que tenemos y cada día que pasa vivimos con más desasosiego. ¿Donde terminaremos?

  3. La respuesta a esa pregunta es muy sencilla, Sr. Otero, todos terminaremos muertos. Es una pena que el ser humano no se dé cuenta de lo efímero de su existencia y pretenda el «BECERRO DE ORO», ya que nada es nuestro, podemos disfrutarlo mientras estamos pero nada más. Nadie se ha llevado nada de lo que hay en este mundo, ni los Faraones con sus pirámides.

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