LAS TONTAS AL PODER

Ilustración de Pedro Villa

Por Leopoldo Abadía

Las tontas están de fiesta. De fiesta global, porque la globalización se extiende al globo terráqueo como su propio nombre indica.

Ana Botín ha presentado los resultados de su banco. Como siempre, centenares de millones. A primera vista, bien. El accionista, o sea, Ana y mi mujer, contentos. Mi mujer, a otro nivel distinto del de Ana, pero contenta. Podremos poner unas cortinas que faltan desde el incendio de nuestro piso.

Pero. La dicha nunca es completa. Lo ha señalado Ana. Resulta que esos buenos resultados los ha conseguido el banco sin paridad, sin un buen gobierno corporativo, del que la paridad es una pata. Y quiere que en el 2021, el Consejo de Administración esté formado por hombres y mujeres, 50-50.

Estoy viendo partidos de la Liga de fútbol femenina. Veo que hay jugadoras buenas y jugadoras menos buenas. Incluso alguna muy mala, a la que yo no le ficharía nunca. Y si le hubiera fichado, la intentaría vender o cambiar por alguien futbolísticamente bueno, mujer para el equipo de las mujeres; hombre para el equipo de los hombres, porque creo que todavía no hay equipos mixtos, aunque pienso que todo se andará.

Acaban de nombrar a Paula Conthe directora de Resolución y Estrategia del FROB,  sustituyendo a un señor. No conozco ni a Paula ni al señor, pero no sé si alguien considera que el FROB mejorará con esta señora por el mero hecho de ser señora, mientras dejaremos en el mercado un peligro público por el mero hecho de ser hombre. Lógicamente, el FROB irá bien si Paula lo hace bien y será un desastre si es tonta perdida. Lo mismo que si fuera un hombre.

Tampoco sé si el PP será mucho mejor con Cayetana por el hecho de no ser Cayetano, ni Ciudadanos en Cataluña se hundirá al irse Inés a Madrid. Pero será por sus cualidades, por su preparación. Si el que sustituya a Arrimadas en Cataluña no tiene la rasmia (“empuje y tesón para acometer y continuar una empresa”) que tiene Inés, ‘malament rai’, como dicen los catalanes. O sea, que han hecho un pan como unas tortas.

Creo que nadie que se queje de Ada Colau puede ser acusado de ir contra la mujer en general.

Seis reprobaciones a lo largo de su mandato no tienen carácter anti feminista. Si acaso, será anti Ada, que es muy distinto: entiendo que las reprobaciones quieren decir que esta señora se podría dedicar a otra cosa, no necesariamente a las labores de su hogar, sino a otra cosa: gerente de un negocio de apuestas,  presidenta de una empresa de publicidad, directora comercial de una empresa de artículos de consumo, directora financiera de otro negocio (ahí me preocuparía más), etc. Y si alguien se queja de que Ada se ha atrasado en las obras de reforma de las Ramblas es porque cree que ese ser, que es femenino, lo ha hecho mal y debe ser sustituido cuanto antes por un ser del sexo que sea, pero pronto.

Como es natural, me parto de risa al ver esos intentos de convertir Caperucita Roja, Blancanieves y otros cuentos con los que nuestros hijos han crecido normales, en unos bodrios risibles, en los que las mujeres son mujeres, pero menos, y los hombres son una cosa rara. Y así ‘educamos’ a los pobres niños en una manera de ser en la que no hay hombres ni mujeres, sino seres con distintas tendencias, o sea, con perdón, bichos raros, lejos de cómo nos educaron nuestros padres, que, pobres de ellos, eran sexoignorantes por culpa de Franco.

No me gustan los Congresos de mujeres porque me da la impresión de que las participantes se autodiscriminan. Todo lo que sea separar me parece malo.

Hay hombres y hay mujeres. Hay hombres listos, preparados y hombres bobos.

Hay mujeres listas, preparadas y mujeres bobas.

Vamos a ayudar a las personas válidas, sean hombres o mujeres. Vamos a ayudarles para que sean cada vez más válidas.

Y, por favor, no seleccionemos por sexos. Seleccionemos por valía humana y profesional. Y si hay más hombres que mujeres, bien. Y si hay más mujeres que hombres, bien.

Y eso será un buen gobierno corporativo, Ana. Porque lo otro puede llevar a la ruina al Banco Santander. Si eliges mujeres y resulta que son tontas, o si Pedro elige tontas para sus ministerios, que no sería la primera vez en la historia reciente de España, haremos un buen gobierno corporativo (¡¡??), pero Ana, te cargarás tu banco y tú, Pedro, te cargarás el país.

Que es el mío.

(2) Comentarios

  1. Muy bueno tu artículo, Leopoldo. Lo firmo, lo firmo. Aquí, por estas tierras la imbecilidad crece al por mayor. En el lenguaje, en el desconocimiento, en la falta de criterio. Generaciones enteras de burros que no quieren cortarse las orejas. Es la peste emocional de la que habló Wilhelm Reich. ¿Qué hacemos, Leopoldo, con Robinson Cruzoe, con Tarzán, con Los tres mosqueteros? ¿Que hacemos con Juana de Arco o con Cristóbal Colón? ¿Qué hacemos con Robert Mitchum besando a la muchacha al final de la película? Abrazo,

    Carlos Penelas

  2. Pero si a las mujeres no se nos da la oportunidad de demostrar lo que somos y nuestra valía será porque siempre habrá un hombre tonto poniéndonos el pie encima… ¿No le parece?

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