LOS GOLFOS DE LAS TARJETAS BLACK

Estaba yo abriendo el primer ojo tras la siesta del miércoles cuando un avance informativo de la radio me devolvió al caso. Aún medio dormido me dije que ya era hora, que mira que la Justicia es lenta; porque yo ya tenía el asunto olvidado, de ahí mi desinterés por la sentencia. Sin embargo a media tarde la leí con calma y me dije para mis adentros…

—- ¡Hace falta ser golfos! Tan ricachos y tan sinvergüenzas…

Me refiero a los usuarios de las tarjetas opacas de Caja Madrid, un sistema de pagos por compra de voluntades instaurado en 1988 por Miguel Blesa al que dio continuidad en Bankia Rodrigo Rato.

Blesa se descerrajó un tiro de rifle en la cabeza y se fue de este mundo buscando penitencia en el Mas Allá. Rato, sin embargo, siguió disfrutando de la buena vida hasta ahora que el Tribunal Supremo le condena en la sentencia de las black a cuatro años y medio de prisión por un delito de apropiación indebida.

La resolución de 456 folios, con ponencia del juez Colmenero, avala la mayor parte del fallo dictado por la Audiencia Nacional y mantiene la culpabilidad de los 64 acusados, en su totalidad directivos y consejeros de la Entidad a la que hubo que rescatar con dinero público, como recordaréis.

Los ahora condenados compraban lo que querían sin tener que justificar para nada el gasto. El Supremo indica que “no se aplicaba retención fiscal alguna sobre los importes asignados y no se hacía en ningún momento liquidación alguna de las cantidades dispuestas; no aparecían en ningún documento oficial de la entidad como retribuciones asignadas a cada uno de ellos; y  tampoco en ningún momento se requería a los acusados para que justificaran de alguna forma los gastos efectuados”. Es decir,  no había más control que los límites mensuales o anuales establecidos.

La sentencia argumenta que  la consumación del delito de apropiación indebida no se producía en el momento de la entrega de la tarjeta, sino “con cada utilización de la misma en ejecución de un acto concreto de apropiación. Si dentro de esos límites, como ocurría en los hechos juzgados, el receptor de la tarjeta disponía de alguna cantidad, participaba activamente en el plan defraudatorio desarrollando una conducta que no se califica como autoría, sino como cooperación necesaria”. Mientras tanto quien entregaba las tarjetas era el responsable, ya que éstas se utilizaban dentro de un plan previsto y aceptado. “Los beneficiarios de cada tarjeta lo son igualmente al ejecutar cada uno de ellos los concretos actos de apropiación. Cada apropiación se consuma como infracción independiente, tanto para el organizador como para cada ejecutor, en el momento del acto apropiatorio. Y todas ellas se integran en el delito continuado”.

Rato y Blesa aparte, esta es la gente “importante” que se aprovechó de las tarjetas black. Algunos se salvarán de ir a prisión porque el Tribunal Supremo les aplicó la atenuante de reparación del daño, es decir, devolvieron lo robado. Este es el hit parade de los más sinvergüenzas por lo que representaban y por la cuantía del gasto efectuado a sabiendas que ese era dinero sucio, regalado para comprar sus voluntades.

—- José Antonio Moral Santín: El Supremo confirma la pena de cuatro años de prisión para el ex diputado de la Asamblea de Madrid por Izquierda Unida (1987-1995), ex presidente de Telemadrid (1991-1995) y antiguo vicepresidente de Caja Madrid (1995-2012). Moral Santín dispuso de 456.500 euros, de los que 368.000 euros consistieron en retiradas en efectivo de cajeros automáticos. También gastó 65.000 euros en restaurantes y 7.700 euros en hoteles.

—- Estanislao Rodríguez-PongaEl secretario de Estado de Hacienda en el último gobierno de Aznar tampoco ve modificada la pena que le impuso el tribunal de instancia y tendrá que cumplir tres años y dos meses de cárcel. Su tarjeta black registró movimientos por 255.400 euros, fundamentalmente en supermercados (44.000 euros) y gasolineras (36.300).

—- Ramón Espinar Gallego: La Sala Segunda aprecia atenuante de reparación del daño y le impone al ex presidente de la Asamblea de Madrid (1983-1987) y ex consejero de la Comunidad de Madrid (1987-1991 y 1991-1995) un año menos un día de prisión y seis meses menos un día de multa. Ramón Espinar es el padre del hoy senador homólogo de Podemos. El estadillo revela que cargó a su tarjeta 178.400 euros en gastos diversos, como ropa (18.300), gasolineras (15.400) y disposiciones en el cajero (17.600).

—- Beltrán Gutiérrez Moliner: El Supremo mantiene la condena de ocho meses de cárcel para el ex gerente del PP de Madrid y persona de confianza de Esperanza Aguirre. Él gastó concretamente 58.000 euros.

—- Ildefonso José Sánchez Barcoj:  Ex director financiero de Caja Madrid, el alto tribunal estima parcialmente el recurso interpuesto y rebaja más de la mitad la pena que le había impuesto la Audiencia Nacional: de 2 años y 6 meses a un año menos un día de prisión por un delito continuado de apropiación indebida. Cargó a su tarjeta 575.100 euros.

—- Rafael Spottorno Díaz Caro: El diplomático que ocupó la jefatura de la Casa del Rey entre 2011 y 2014 tendrá que hacer frente a una pena de dos años, después de que el Supremo no haya atendido sus argumentos. Spottorno gastó 223.900 euros, principalmente por disposiciones en cajeros (52.300 euros) y restaurantes (27.000). También sufragó por este medio de pago compras en una sastrería de Madrid.

—- Virgilio Zapatero Gómez: La Sala le rebaja la condena a cuatro meses de prisión, la mitad de la pena impuesta en primera instancia. Diputado en Cortes por Cuenca durante 17 años, alcanzó el cenit de su carrera política cuando Felipe González lo eligió para ocupar el Ministerio de Relaciones con las Cortes. Virgilio Zapatero fue procesado por gastar 36.000 euros con la tarjeta que se le facilitó por su condición de consejero de Caja Madrid.

—- José Manuel Fernández Norniella: El ex diputado del PP y antiguo Secretario de Estado de Comercio con Aznar ha sido condenado a un año menos un día de prisión y seis meses menos un día de multa. La tarjeta opaca le permitió hacer pagos por 185.500 euros, de los que casi una cuarta parte fueron en restaurantes (46.000 euros).

—- Juan Emilio Iranzo Martín: En su etapa como consejero de la entidad financiera madrileña, el catedrático de Economía Aplicada cargó a su black 46.800 euros. Se mantiene su condena de cuatro meses de cárcel.

—- Javier López Madrid: Es otro de los condenados por la Audiencia Nacional a los que el Tribunal Supremo le ha aplicado el atenuante de reparación del daño con un día menos. La condena al yerno de Villar Mir queda establecida en seis meses menos un día de prisión tras haber cargado a la tarjeta 34.800 euros.

—- Gerardo Díaz Ferrán: La sentencia del alto tribunal no modifica el fallo de la Audiencia Nacional. El ex presidente de la CEOE tendrá que cumplir una pena de dos años de cárcel por imputar 94.000 euros. La reclusión no es novedad para Díaz Ferrán, que a finales del pasado mes de enero salió de Soto del Real (Madrid) tras cumplir cinco años de internamiento tras su condena por el caso Marsans y por la compra de Aerolíneas Argentinas.

—- Arturo Fernández: Como consejero de Caja Madrid y su heredera Bankia por su condición de presidente de la patronal madrileña, Arturo Fernández gastó 38.800 euros, más de un tercio en restaurantes. Tras aplicársele el atenuante de reparación del daño, la condena queda en seis meses menos un día de prisión.

Rodrigo Rato, rico de cuna y ahora preso preferente –nunca mejor empleado el término- aún tendrá que enfrentarse a otras dos causas judiciales que tiene pendientes: una por la salida a bolsa de Bankia y la otra por el origen de su patrimonio.

Es bien cierto aquello de que la avaricia rompe el saco. No olvides que Rato comandó el Fondo Monetario Internacional, además de ser el ministro que nos cobró con los impuestos para que Aznar los derrochara en la Guerra del Golfo…

El caso de las black ha sido el mayor escándalo que se detectó cuando desaparecieron del mapa financiero la mayor parte de las antiguas y politizadas cajas de ahorro.

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