LOS HIJOS Y LA EDUCACIÓN

Por CENEME


En la educación de nuestros hijos, debemos tratar de despertar desde la más tierna edad los valores del respeto, tolerancia, comprensión con el toque sensible del más tierno amor y afecto. Es importantísimo el lenguaje en todas las épocas de la vida, pero en la tierna infancia todavía más. La vulgaridad y lo soez marcan los horizontes mentales de estas criaturas salvajes que la sociedad y los padres van a terminar por domesticar. Lo hacemos igual que con los animales, si se portan bien los premiamos y si se portan mal los castigamos; así aprendemos a chantajear para evitar los miedos al castigo. Hay un lenguaje blanco, aquel que anima al triste, levanta al caído, despierta al dormido y hace de este mundo un paraíso. Hay un lenguaje, negro, obsceno, triste y pesimista que conduce al ser humano a las profundidades del infierno mental, crean inseguridad y temor, siendo las carreteras asfaltadas al fracaso. Contra este tipo de personas debemos estar siempre alerta.
Debemos entender que las personas estamos mentalmente enfermas y que por lo tanto el veneno que soltamos no debe tomarse como algo personal.

Cuando alguien me llama tonto, suelo decirle que la palabra tonto, no encierra un tonto dentro de la palabra, todo depende que yo me lo crea. Cuando alguien habla mal de mí, suelo decir…

—- La verdad es que siempre me pareciste una gran persona.

Cuando alguien dice que voy mal vestido, le digo…

—- Tienes razón, yo a ti siempre te veo muy elegante.

Quedan totalmente desarmados y el veneno que pensaban verter sobre mi se lo tienen que tragar.
Si una mentira se repite un número de veces termina por convertirse en verdad. Recuerdo esta historia. “Era un maestro que ante el mucho ruido que hacían los niños en el recreo les dijo:

—- Por qué no vais a ver el monstruo verde de dos cabezas que apareció en el río.

Los niños marcharon y dijeron eso en sus casa. Al cabo de un buen rato el maestro se asoma a la ventana y ve a los vecinos corriendo hacia el río.

—- ¿Qué pasa? ¿Por qué corren? -preguntó a los vecinos.

—- Vamos al río a ver al monstruo verde de dos cabezas que apareció.

Anda, dice para sí el maestro, si eso es lo que dije yo. Pero por si acaso voy a bajar al río, cuando van tantos, es posible que sea verdad.

Utilicemos el lenguaje positivo, animando, proporcionando seguridad, desde la profundidad de un corazón bondadoso. Nunca utilicemos la magia negra con  nuestros hijos. Nadie quiere fracasar, nadie fracasa, ha escogido un camino equivocado. Solo debe darse cuenta a tiempo y rectificar.

Era una niña siempre alegre, muy ruidosa, siempre cantando, riendo y bailando. Un día la madre llegó a casa cansada y no pudiendo más, gritó a la niña…

—- ¡María, deja ya de cantar y bailar, lo haces horriblemente!

La niña no volvió a cantar ni a estar alegre nunca más. Las afirmaciones negras, nefastas, negativas son como manchas de petróleo en el mar que pueden contaminar las playas de arenas blancas -que son las mentes de nuestros hijos- y deteriorarlas para siempre. Son enfermedades psicológicas muy difíciles de curar. Seamos cuidadosos con el lenguaje y no tomemos las enfermedades de la mente de los demás como algo personal.


CENEME

LOS MAYORES GALLEGOS EN LA SOCIEDAD DEL SIGLO XXI

Por Alejandro Otero Davila

En Galicia se suele decir:

—-  Xente nova leña verde, todo é fume.

¿Nos está sucediendo esto en la actualidad? Entre la sociedad civil y las instituciones, y cada día se amplía más, los mayores no estamos representados. Lo “antipolítico” se propaga y la clase política es denominada con un nombre despectivo de “casta”.

La “democracia representativa” a la que le hemos concedido un lugar primordial después de la II Guerra Mundial y que a nosotros nos llegó en 1975, modernizó con la Constitución nuestro sistema democrático. ¿Qué hacer para salir de la crisis con las dificultades actuales? Es tiempo de reaccionar ante la crisis actual y de construir una “democracia de participación” más madura,  para lo cual se debe dar paso a las Personas Mayores con formación, experiencia profesional y mucho talento, para que puedan estar presentes en las próximas decisiones que se tomen y dar solución a muchos interrogantes que en estos momentos invaden a nuestra sociedad, porque en la situación actual…

—- Xente nova leña verde, todo é fume.

Tenemos que decir que la crisis de la democrática representativa es el aspecto de una crisis más amplia de nuestra cultura y civilización. Esta larga transición de 40 años, de una época moderna a la posmoderna, no conseguiremos ponerla en la línea que nuestra sociedad actual precisa, donde las personas mayores en Galicia dentro de muy pocos años seremos mayoría.

El término “actividad” aplicado al envejecimiento, ha ido evolucionando. En Estados Unidos, en los años 80 del pasado siglo, surgió con la forma de “envejecimiento productivo”, considerando cualquier actividad realizada por una persona mayor, produciendo bienes y servicios y desarrollando la capacidad para producirlos, tanto si se paga por ellos o no.

El concepto europeo de envejecimiento activo se ha centrado en un número mayor de actividades que aquellas asociadas a la producción, resaltando la participación y la inclusión de las personas mayores como ciudadanos de pleno derecho.

—- Se ha añadido años a la vida y ahora debemos añadir VIDA A LOS AÑOS.

Y  estar presentes en todas las decisiones que se tomen, aportando nuestra experiencia y talento.

Esta situación conduce a que las personas mayores no encuentren una parcela en el marco de la cultura contemporánea, y en FEGAUS trabajamos para que los programas de mayores de nuestras universidades ayuden a romper esta tendencia, e iniciar un nuevo proceso en el siglo XXI, con una  formación a lo largo de toda la vida,  en todas las localidades de Galicia donde se pueda abrir un aula, y se puedan matricular las personas mayores que quiera ser alumnos de la Universidad de los Programas de Mayores. La verdadera sabiduría no lo otorga un título, sino lo que haces con lo que has aprendido a lo largo de la vida.

Alejandro Otero Davila

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