MISTERIOS DE UN VERANO EN LA TIERRA MEIGA

AIRE: BUSCANDO EL REFUGIO DE LA LUZ

Un día de playa también puede ser de romería. En la Galicia tradicional nunca se sabe muy bien donde comienza la fe y en qué lugar se oculta el pecado. Es que hay horas meigas y horas para curar el meigallo…

También mediodías para las procesiones, mediastardes para los ritos poco comprensibles; y mediasnoches para el amor y lo exotérico.

En unos días llegará el verano y nos traerá otra vez el yodo, los surfistas, los bañistas, el top less, las olas, los barcos, el nordés… ¡Será una gozada!

Pero sobre todo, verás como la magia nos envuelve en la hora tranquila. Será cuando el verde se torne azul mas allá de la cresta de la ola,  convertida en el refugio de la luz.  

Veras que verano de milagros…  Junto al mar, al pie de la montaña, al lado del río o caminando con pasos peregrinos hacia el Campo donde aún se posan las Estrellas. Agua, fuego, aire  y tierra. Los cuatro elementos en perfecta comunión.

AGUA: LA CONJUNCIÓN DE LA VIDA Y LA MUERTE

La vida no vale nada y la muerte es el gran misterio. Aquí rendimos culto a ambas. A la vida por corta y a la muerte… por si acaso.  Asejún, que dirían en Camariñas, en donde hay gente que baja la voz para no despertar a los monstruos que habitan en las cuevas del Cabo Vilano, en donde duermen las mil doncellas encantadas…

Es el mejor ejemplo de Vida y de Muerte. La vida es el percebe que se aferra a la roca para que, quienes la amamos, lo disfrutemos. La muerte son las mil doncellas que representan los mil náufragos de esta costa del diablo.

El diablo es “O Demo”, el hombre de la barca negra que te tiende la mano si te caes al agua… pero no para salvarte, si no para llevarte al Averno.

La luz del Faro y la negra oscuridad “que conduce el barco a las piedras”. La vida y la muerte.

FUEGO: LA NOCHE DE LAS ALMAS PERDIDAS

Ahí viene de San Juan la noche. Las “muxícas”, las chispas que salen de las llamas del fuego, son almas perdidas que buscan quién les guíe por el Mas Allá. Aunque sea la Santa Compaña.

Es la procesión de los difuntos a los que precede un vivo, condenado a acompañarla todas las noches como portador de la cruz, hasta que otro vivo se cruce en el camino. Quien se aventure a salir tras la medianoche por corredoira o camino antiguo, se arriesga a ser condenado, aunque podrá evitarlo si traza el círculo de Salomón, se introduce en él y entierra las manos para que la Santa Compaña no pueda tirar de él.

Aunque la visita de la Santa Compaña podría tener otras intenciones: pedir misas por las almas en pena o reclamar el alma de alguien que no tardará mucho en morir. Disfruta de la noche del fuego… pero evita cruzarte con la Santa Compaña.

TIERRA: MISTERIOS DE NIEBLA Y ORVALLO

Este verano te aguardan aquí… mágicas montañas que los celtas convirtieron en sagradas. Montes con restos del templo en donde los romanos hallaron el Ara Solis. Caminos de peregrinaciones que siguen rutas legendarias. Dos mares que nos trajeron cristos crucificados, alguna virgen y el cuerpo de los apóstoles Santiago y Andrés. Y mil ríos que son el espejo natural de extrañas criaturas nacidas en las fragas…

De las entrañas húmedas de la tierra mágica aún surgen misterios de niebla y orvallo caído del cielo y por eso se cuentan hazañas protagonizadas por fantásticos personajes.

No olvides que la Fe mueve montañas y nos hace entender el milagro. Este verano nos debatiremos entre la fiesta de la vida y el culto a la muerte, dialogando con santos y con almas en pena que vienen del más allá. O de este mundo.

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