MÁS SOBRE AQUELLA RADIO POPULAR

Me han dicho en secreto que las ausencias del otro día, en el Vigo de mis amores, fueron las grandes protagonistas de un acto. Da igual. En el recuerdo, no solo en el mío sino también en el de muchos miles de oyentes de aquella Radio Popular, no hay nombres sino personas que hicieron suyo un estilo, una manera de comunicar lo que incluso estaba prohibido comunicar. Para eso, compañeros, andábamos todos en la lucha, incluso la gente de deportes.

Para mí el verdadero patriarca de la escena deportiva viguesa de aquellos años fue Jaime Cros, un lujo para quienes disfrutábamos de su conocimiento en la materia y de su manera tan especial de contar las cosas. Nos cautivó con su voz a la que había domado en el mejor grupo independiente de teatro que hubo en España, Los Goliardos. Pero sobre todo Jaime le imprimió carácter a la opinión deportiva, algo que hasta su llegada no existía en las ondas.

Esta semana he tenido el placer de hablar con él y le pedí que me mandara para vosotros lo que escribió para un libro en el que, al parecer, también hay demasiadas ausencias.

Lo que te invito a leer es un sentimiento escrito con el corazón…

(Esta foto, en la que Jaime Cros aparece ya con poco pelo y sin ganas de ponerse un sombrero, corresponde a un homenaje que se le tributó hace unos días en su tierra natal, Cartagena).

GALICIA ME REGALÓ LOS MEJORES AÑOS

Por Jaime Cros

Galicia me regaló los mejores años. En ningún sitio me he sentido más valorado y más querido de lo que lo fui a mi llegada a Radio Popular de Vigo y durante los diez años que compartí con compañeros de una calidad extraordinaria, tanto profesional como humanamente. Ha pasado mucho tiempo, pero, aún hoy, conservo vivos el cariño y la admiración por todos y cada uno de ellos. Citarlos a todos –algunos, demasiados, ausentes ya para siempre–, a mis colaboradores de la sección de deportes, a los incontables amigos de clubs, federaciones, aficionados de todo tipo, me llevaría a llenar infinidad de páginas.  Sí, son incontables, pero todos siguen presentes en mi memoria y en mi corazón. En realidad, mi memoria y mi corazón, nunca han salido del todo de Galicia. Y es que si un día creí que debía volver a mi tierra levantina, y lo hice, no tardé mucho en comprender que mi sitio era el que había dejado, aquel donde quedaron mis mejores amigos, mis compañeros de trabajo….

Sin rubor lo digo: pasé meses llorando como un niño, recordando vivencias compartidas, escuchando a Pilocha,  A Roda,  a Petapouco, Milladoiro….

Añorando amigos, paisajes, sabores.

Gracias, Galicia; gracias, Vigo; gracias Radio Popular de Vigo, gracias, compañeros, gracias, amigos…. Por regalarme mis mejores años.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *