Monterroso

¿Quién provoca la tormenta?

En la Ulloa abunda el ganado y la tierra es fértil.

El Ulla es aún joven río, en este occidente de la provincia de Lugo. El territorio por donde discurre lo forman valles suaves a veces alterados por pequeñas elevaciones con nombre propio, como el Monte Vacaloura o la Sierra de Ligonde.

En ellos afloran trece castros sin excavar a los que delata el paisaje. La naturaleza impone su ritmo, que es armonioso. No cabe la prisa, tan solo la placidez.

Carballos, abedules y castaños se intercalan entre las tierras de pasto y embellecen el recorrido.

No reniegan aquí de su verde destino y por eso ya han marcado tres rutas de senderismo.

La Pena do Corvo, nos hace sentir insignificantes. Está situada en la mitad de una ruta de 5 kilómetros que transcurre a orillas del río Ulla.

Los ríos, ya se sabe, despiertan interés paisajístico y a veces histórico. Como en Pontepedriña, con un puente medieval, y el testimonio etnográfico del viejo molino.

Para los pescadores estas truchas son oro, pero el oro que había lo peneiraron los romanos hace dos mil años; por eso pasaba por aquí,  una de sus vías.

Siguiendo la ruta de As Quendas hasta o Muiño do Alemán nos encontramos con los pescadores. Están asociados y son casi 600. Porque el Ulla no sólo crea bonitos paisajes si no que es un excelente río truchero y salmonero.

Sin embargo, la gran ruta de senderismo de Monterroso es el Camino de Santiago que atraviesa unos 5 kilómetros de la zona norte del concello.

Este trayecto puso el nombre de Monterroso en boca de todos porque contaba con un hospital de peregrinos fundado por los Ulloa. En su solar hay ahora un verdísimo pastizal y un cementerio. Pero cerca, lo que nos encontraremos será un nuevo albergue.

El paseo nos invita a ver el popular cruceiro de Lameiros, del siglo XVII y la románica Iglesia de Ligonde.

Las viejas leyendas del lugar hablan de los “Nubeiros”, extraños y celestes seres que provocan las tormentas.

Sin embargo, Monterroso parece  lo suficientemente esconxurado contra estos demonios.

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