NEDA, EN EL CAMINO INGLÉS

     A Neda llegará el peregrino a Compostela desde el puerto de Ferrol; aunque también podría hacerlo desde Cedeira, por la antigua senda de San Andrés.  Quienes, en el Medioevo elegían el Camino Inglés eran navegantes, creyentes y aventureros que bordeaban la costa norte de esta Galicia de creencias mil.

     El sol atravesaba la niebla que cubría los inviernos de nuestros dos mares y encendía el horizonte para que el navegante peregrino sortease Os Aguillóns, las agujas de A Capelada, el mar de fondo de A Frouxeira, las resacas de Cabo Prior y por fin hallase la calma de la ría de Ferrol en el Puerto de Curuxeiras.

     Actualmente se considera Camino Inglés una ruta xacobea que parte del  antiguo castro ferrolano, atraviesa la ciudad y al abandonar Caranza, continúa por la Avda. del Mar la ruta natural del río Xubia.

     En Narón toma la Rúa da Pena que le conduce al Monasterio de San Martiño de Xubia, en el lugar de O Couto, un conjunto histórico-monumental del siglo XII, que tuvo mucho que ver con las peregrinaciones a Santiago.

      Luego, la naturaleza premiará su esfuerzo cuando enlaza con el Camino do Salto, porque es el que pasa por el Molino de Mareas de As Aceas en el lugar de Lembeie.

      El Xubia es la vena fluvial más importante de Ferrolterra, porque da origen a la ría de Ferrol. Al cruzarlo, el peregrino llega ya a Neda y puede descansar en un moderno albergue.

      En la villa de Neda se entusiasmará con su casco antiguo y sus joyas monumentales.

 EL CAMINO

         Neda, a donde se llega por la Autopista del Atlántico, es uno de los municipios gallegos de más alta densidad de población, que se distribuye en cuatro parroquias; dos costeras, San Nicolás y Santa María y otras tantas de interior, Anca y Viladonelle. Estas parroquias agrupan 88 lugares habitados, en tres franjas geográficas:

         La llanura costera,  que nos invita a recordar que en el siglo XVIII Neda fue un importante puerto. Un valle central que presiden los montes Ancos y Marraxón.Y la montaña del sector oriental, en el que destaca, a casi 500 metros de altitud Penas Louseiras. En esta zona montañosa se encaja el río Belelle, con rápidos de singular belleza, sobre todo  el lugar conocido por A Fervenza.

         Ascender el río Belelle es una delicia si sigues las rutas de senderismo marcadas; irás descubriendo cuantos elementos interesantes nos puede brindar la naturaleza en Ferrolterra.

         El Xubia también ofrece algunos lugares espectaculares y cerca del casco urbano hay otra fervenza, con área recreativa y playa fluvial.

    LA FERVENZA

        

        Hasta 1.968, fecha en la que se construyó el actual puente de As Pías, entre Fene y Ferrol,  Neda era paso obligado porque no te quedaba otro remedio que bordear toda la ría para tener acceso a la ciudad departamental, de ahí la grandeza de su historia y la importancia socioeconómica que tuvo hasta entonces, en el contexto de los municipios de la ría ferrolana.

        A la belleza de sus espacios naturales hay que añadir el especial sabor de la arquitectura popular, especialmente el casco antiguo de la villa de Neda, con singulares edificaciones en la calle Real, entre las que se encuentra el edificio del ayuntamiento, curioso porque ocupa un antiguo hospital de peregrinos.

LA RÍA

         El rey Alfonso XI, en el año 1344,  eximió a Neda de tributos y le concedió derecho a cobrar por la descarga de mercancías en su puerto, porque Alfonso Esquìo participó con sus hombres en la conquista de Algeciras. El lugar vivió entonces y hasta el siglo XVI –en el que ya tenía 600 habitantes- una prosperidad en aumento:

       Como consecuencia de la pujanza del puerto y del Camino Inglés nacieron los “Hornos de Provisión”, también llamados Fabricas del Bizcocho, en los que se elaboraban galletas, posteriormente envasadas en barricas, elemento primordial de la dieta de los navegantes.

        Al amparo de esta fábrica hubo molinos privados que molían el cereal de la zona e incluso el importado; y hornos, de ahí la fama del pan de Neda.

  LA FÁBRICA

        Posteriormente, en el siglo XVIII, la “Fabrica de Xubia” alcanzó enorme esplendor, aunque tuvo diferentes y azarosas actividades: laminó planchas de cobre para los barcos de la armada, luego se convirtió en fabrica de fusiles (1809), en fábrica de moneda en 1.811 y finalmente en fabrica de tejidos, con importante actividad en el tinte de telas…

       En el año 1843 se acuñaba el último maravedí en Xubia, al mismo tiempo que se producía una importante batalla en estos lugares, entre los “esparteristas” y las tropas que se alzaron contra este regente…

      Ya en el siglo XIX hubo aquí otro importante evento: la inauguración del ferrocarril por parte del rey Alfonso XIII.

  EL PAZO

        Si te interesa el turismo cultural hay que ver aquí dos hermosos templos: la iglesia parroquial de San Nicolás, de estilo gótico (1.390), con un crucero en el atrio del mismo estilo, uno de los más antiguos de Galicia. Y la iglesia de Santa María, también con cruceiro en el exterior: es interesante el Cristo de la Cadena, una hermosa talla en madera que dicen llegó por mar desde Inglaterra, en el siglo XVI.

        Te recomiendo que te pares a ver en el Pazo de la Merced, en O Puntal, del siglo XVII, hoy dedicado al turismo rural.

        También es curioso el Pazo de Isabel II, ubicado en O Rosal. Es una antigua fábrica textil: la maquinaria, funcionaba mediante un sistema peculiar gracias al agua del río Belelle, que atraviesa la finca, en donde hay singulares camelias y magnolios, muy antiguos. Fíjate en el portalón, en las murallas y en la fuente.

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