“NUEVAS AMISTADES”, AQUEL GRUPO DEL MORRAZO.

Por Eugenio Eiroa.

      Han pasado ya 40 años de esta historia. De una hermosa historia. O Morrazo tuvo en aquel tiempo, cuando Franco encaraba sus últimos años de ordeno y mando, un grupo folk -¡así se encasillaba entonces!- que logró un sin fin de éxitos en muy poco tiempo y se hizo célebre en toda España, figurando en los primeros puestos de las listas de las dos cadenas de radios musicales de la época, con algunas de sus canciones.  Y obteniendo importantes premios en festivales, lo que le reportó no solo celebridad, sino demanda de sus actuaciones. Y fue esto último, el tener que vivir a caballo entre el trabajo personal de cada uno de sus integrantes y la devoción que tenían por la música, lo que acabó -máxime al ser seis componentes- por agotar el tiempo de existencia de tan maravilloso elenco.

     Pero en el tiempo que fueron, alcanzaron enorme celebridad entre las gentes de O Morrazo, hasta el extremo de que sus actuaciones en festivales y por España adelante eran seguidas con tanto interés, como si se tratase de un equipo deportivo. Eran tremendamente representativos de O Morrazo: sus integrantes habían nacido o vivían en Cangas, Moaña y Bueu. Y fue así cómo las gentes de la comarca se volcaron con ellos en múltiples manifestaciones de afecto.

   Por ejemplo, el inolvidable el regreso del Festival de Mallorca, en donde se alzaron con el trofeo “joya de oro”, festival que transmitió la televisión de entonces,  con medio Morrazo “recluído” ante las pantallas para no perder comba del  certamen que estaba presentado por el afamado José Luis Uribarri. Fue un espectáculo ver llenos los bares de Cangas, Moaña, Bueu… a ver si ganaba Nuevas Amistades.

   Al regreso, en la estación de Vigo fueron recibidos con pancartas y gaitas; y a la llegada luego del barco de Vapores de Pasaje al muelle de Cangas hubo una grandiosa tirada de bombas de palenque.

        La formación inicial de “Nuevas Amistades”, que triunfó plenamente en España, grabó con  la discográfica “Marfer”. Fotografiados aquí, en la fraga de Coiro, para la portada del disco que recogía el tema que les hizo grandes en el Festival de Mallorca.

        Antonio Caamaño -de una familia volcada con la música en Cangas-, Mario Monroy -que ahora acaba de fallecer-, Elisa Ocaña Torregrosa, Eberto Pena Collazo -que provenía del mundillo de los coros eclesiales-, la muy popular Carmina -verdadera relaciones públicas del grupo- y finalmente,  Seso Portela. De esto pasaron… ¡Cuarenta años!

       Tras una primera etapa de éxito en éxito, el grupo Nuevas Amistades entró en una fase donde los problemas para compatibilizar los trabajos de sus componentes con los viajes para las muchas actuaciones en las que eran requeridos, pasaron a ser notorios. También surgieron dificultades con la casa de discos y otra, tal vez más famosa, la Philips, acogería los últimos trabajos, en la etapa final de este gran elenco musical.

AHORA QUE MARIO MONROY SE HA MUERTO

 

 

      Fue en los días finales de junio pasado, cuando la muerte llamó a la puerta de Mario Monroy, uno de los integrantes fundamentales del legendario grupo musical Nuevas Amistades. Entonces, les recordé en la edición digital de MORRAZO TRIBUNA, especialmente a Mario Monroy que a sus 66 años ha dejado este mundo.

      Con su desaparición, se avivaron los recuerdos de todos los que le conocimos hace 4 décadas, en aquel Cangas de los ensayos diarios al anochecer,  muy cerca del caserón de Nores, a mano derecha, en Piedra Alta, según se sube por la carretera de Aldán.

      Mario era, junto a Eberto Pena Collazo, el ideólogo de Nuevas Amistades. El tipo brillante, capaz de componer letras y músicas; de arreglar otras melodías y de, al tiempo, armonizar cualquier momento de tensión -a veces inevitables- entre los componentes de un grupo al fin y al cabo numeroso. Mario Monroy era casi una especie de santo y seña de “Nuevas Amistades”.

     Nuevas Amistades llegó a grabar hasta siete singles y dos lp´s -la mayoría con la discográfica Marfer- en los primeros años de la década de los 70.  Fue precisamente en 1970 cuando el grupo consiguió un tercer premio en el Festival Internacional del Miño, con el popularísimo tema «Cantigas das Fontes» que, al decir de los presentes, merecía cuando menos el segundo premio del festival. A finales de ese mismo año el grupo explotó a nivel español en el Festival Internacional de la Canción de Mallorca, con el tema «La balada del marinero», que consiguió el primer premio del festival internacional a la letra y el segundo a la música.  

     Si tiene el lector tiempo, aproveche  los enlaces que situamos más abajo, que les permitirán disfrutar de la música de Nuevas Amistades. No son sus mejores canciones, pero con la ayuda del gran archivo mundial que es la Net, es lo que a día de hoy podemos echar mano… ¡Han pasado 40 años… o más!

    El tema «As Campanas», aquella otra de «O que non chora non mama», o bien «Junto al río al amanecer», pueden escucharlos ahí…

   Por cierto, siendo los años que eran, esta gente hizo una apuesta firme por cantar también en gallego. Y ello les llevó a tener problemas con su habitual casa de discos, que acabarían por dejar, pues querían imponerles cantar únicamente en español. Justo es recordarlo.

Estos son los enlaces…

http://viejopickup.blogspot.com.es/2012/03/nuevas-amistades as-campanas-1971.html

http://viejopickup.blogspot.com.es/2011/08/nuevas-amistades-el-que-no-llorao-que.html

http://viejopickup.blogspot.com.es/2009/03/nuevas-amistades-junto-al-rio-al.html

(3) Comentarios

  1. Pingback: GENTE [Protagonistas del ayer]

  2. Francisco So.... Ma..... - Responder

    Yo estuve en el concierto de despedida del grupo NUEVAS AMISTADES en el cine CALVAR de CANGAS.
    Puedo decir que aunque tenia 17 años fue, emocionante y senti mucha pena que un grupo del que la mayoria de los cangueses nos sentiamos tan orgullosos se retiraran de la cancion.

  3. Elisa Ocaña Torregrosa - Responder

    Hola, soy Elisa, componente de Nuevas Amistades donde pasé mis mejores años musicales, de amistad y cariño de este pueblo Cangas de Morrazo que yo conocí cuando era pequeña, 11años, pues pasaba veinte días de vacaciones con el colegio de La Casa de La Virgen, donde por ser buena chica en el cole de Madrid nos premiaban con esos días inolvidables.
    Me enamoré de esa tierra y al hacerme adulta quise irme a vivir a ese paraíso con sus gentes tan acogedoras, tan familiares y tan queridas.
    Trabajaba de enfermera en La Casa del Mar de Vigo y cada mañana al cruzar la Ria en el barco de vapor conversaba con Eugenio Eiroa, a quien tomé mucho cariño y aunque era casi un adolescente manteníamos conversaciones muy profundas.
    Compuso una canción que montamos y cantábamos en las actuaciones en directo, no llegamos a grabarla en disco pero nos gustaba mucho…quiero recordar su título y no lo consigo, esto de hacerse mayor es lo que tiene.
    Gracias Eugenio.

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