A mí, personalmente, me revientan los gurús que, bajo el pretexto de velar por nuestra salud y por nuestras vidas, te fríen a impuestos y te cosen a multas de tráfico. Porque yo pensé que el famoso Estado de Bienestar, que predicaba ya Adolfo Suárez, consistía en el slogan de mis años hippies, “prohibido prohibir”.
En esta democracia te levantas por la mañana y dices:
—- ¡A ver que han prohibido hoy!
Porque con los ayuntamientos arruinados y la inventiva que tienen algunos ediles para recaudar… seguro que un día de estos te prohíben mear en el monte por si te has bebido un cubata y tus orines son combustible cuando se mezclan con el toxo.
Claro que en todas partes cuecen habas.
Aquí ya nos asustamos con las imágenes que aparecen en las cajetillas de tabaco, donde “las autoridades te advierten que fumar es perjudicial para la salud”, pero son las mismas autoridades “las que, cínicamente, cobran más”, en concepto de impuestos, “por cada paquete de tabaco que te compras…” Porque, claro, hoy solo los ricos pueden comprar un cartón.
Pero lo de Australia…
Personalmente y aunque no fumo me resulta hasta repugnante y no solo por las imágenes que aparecen en las cajetillas, sino por el hecho de que haya un gurú capaz de mandar imprimir semejante cosa.
A partir del primero de diciembre todas las cajetillas tendrán un color verde oliva sobre las que se imprimirán imágenes de úlceras supurantes y dientes podridos, entre otras aún más asquerosas.
Y esto lo ordenan “las autoridades que velan por la salud de los australianos” después de hacer una encuesta entre fumadores en la que la respuesta es unánime:
—- Pongan lo que pongan en las cajetillas, seguiré fumando porque me gusta…
Os confieso que a mí me encantaba fumar. Yo era de los de al menos dos cajetillas por jornada si esta era normal, porque en ocasiones podía llegar a las tres. Para mí, como para Sarita Montiel en el cuplé, fumar era todo un placer…
Hasta que una mañana superé mi propio record de toses por minuto y mirándome al espejo, me dije:
—- Xerardiño, eres un perfecto jilipoyas si sigues fumando.
Y ya no encendí el más sabroso de los pitillos que para mí era el de después del primer café de la mañana. De esto hace quince años. Sin método, sin ayudas; no por “las advertencias de la autoridad”, sino por mí mismo, con voluntad y ningún sustitutivo de esos que te venden en las farmacias.
¿Crees que quiero presumir de ejercer el dominio de la mente? No, mi amigo. Tu ya me conoces bien y sabes lo que te quiero decir, si aún fumas y toses como un descosido por las mañanas…
—- ¡Eres un perfecto jilipoyas si no dejas de fumar!
Pero si toses solo un poco y sientes que ese pitillito te proporciona en estos tiempos un inmenso placer, como si fueras Santiago Carrillo, pues…
—- ¡Fuma lo que quieras porque tú eres el dueño de tu cuerpo y no la autoridad competente!
Yo tengo la impresión de que en Australia como en España, por mucha iconografía disuasoria que inserten en las cajetillas de tabaco, la gente seguirá fumando… si para ellos es un placer… genial, sensual, como cantaba Sarita.
Y a los grandes gurús del reino, que dicho sea de paso fuman Cohibas, les diría que a estas alturas ya está bien de prohibir…

Cualquier día, a los que fumamos nos matan ellos de un susto. Yo también creo que ya está bien de prohibir.
Nosotros debiéramos prohibir a ciertos políticos en las elecciones. Me refiero a esos que quieren tutelar nuestras vidas con prácticas propias de otro siglo y que algunos hemos conocido muy bien, para desgracia nuestra.
Estoy de acuerdo en que en este asunto del tabaco lo que hay es mucho cinismo. Cobran más impuestos que por el alcohol y no son capaces de prohibir su consumo en la vía pública por parte de menores de edad.
No lo conocía quizá porque soy muy joven, pero me encanta ese slogan de “Prohibido prohibir”. Yo también fumo y lo dejaré cuando mede la real gana.
¿Sabéis quien es el de los “Cohibas”? Pues el mismísimo Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de las Españas… ¿Qué le pondrán a él en las cajas de puros? ¿Un morro destrozado ya por tantas veces que se lo pisó?
Yo fumo. Tu fumas. El fuma. Nosotros fumamos. Vosotros fumais. Y ellos… (Que se j…).
La verdad que yo no fumo pero no creo que a una sociedad se la pueda tratar como si de apestados se tratase porque lo dice un ministro de Sanidad… Me gustaría que nos dieran este dato: ¿Cuánta gente ha enfermado de verdad por culpa del tabaco y cuanta gente por culpa de esta crisis en la que nos metieron estos cafres?
¡Mándemos fotografías de políticos con los dientes podridos y otras lindezas a los responsables de estas leyes absurdas que no sirven para nada!
Yo estoy de acuerdo en que fumar no es bueno para la salud pero allá cada uno, que haga con su cuerpo lo que le da la gana ¡No a tanta prohibición!
Me parece absurdo que limiten la velocidad en las autopistas y en las carreteras si ya la limitan en las gasolineras, que es en donde más recauda el gobierno. Ayer otro golpe a nuestras carteras.
Me gusta eso de “prohibido prohibir” y hay que ponerlo en práctica en las próximas elecciones obligando a los políticos a que firmen ante notario una declaración de que ya no van a prohibir nada más. Yo votaré por ese y si no por el que más daño les haga, aunque sea Mario Conde, que por lo menos ya sabecomo es la cárcel.
Que fume el que quiera y el que no que se muera…
Yo no fumo, pero me parece que hay que respetar a todo el mundo.
Lo que sería práctico, por lo menos, sería que PROHIBIERAN LA VENTA DE TABACO. Que cierren los estancos, que tiren las máquinas de los bares y que le den el mismo tratamiento que a la marihuana. Así por lo menos el gobierno no nos estafa cobrando la mitad de cada cajetilla.
¡Hay que cuidar la salud! Fumar no solo provoca unas toses de nada también incentiva el cáncer y eso, en la mayoría de los casos, significa muerte. Estoy muy de acuerdo con esas campañas. A alguna gente probablemente le retrotraiga las ganas de fumar que, por otra parte, a mi no me parece ningún placer.
Yo creo que fumar mata y no se debe hacer propaganda del tabaco y de su placer. Esta vez no estoy de acuerdo contigo.
Bueno, pues un pitillo de vez en cuando no creo que venga mal… Hay cosas peores que no se prohíben, como el alcohol.
No al tabaco, pero también no a esas imágenes horrorosas. Solo falta que las pongan en la tele a la hora de comer.
Que fume quien quiera. Yo creo que se debe dar libertad y siempre y cuando no se moleste a nadie. A mi también me gusta eso de prohibido prohibir…
Yo fumo, no toso, me da placer y me importa un pito lo que pongan las cajetillas…
Furmar es malo y todos los fumadores lo saben. Los que no lo dejan es porque no pueden, así que nadie se marque faroles.
Yo digo que la culpa de tanta adicción la tienen las empresas tabaqueras que le ponen aditivos especiales para que te enganche el tabaco. Si pruebas a fumar puros seguro que fumas mucho menos…
Yo también fumo y me gustaría dejarlo pero no soy capaz por mucho que lo intento. Estuve una semana ansiosa y volví. Esto es una enfermedad, no es otra cosa.
Pues ya sabeis todos los que fumais: os mirais al espejo, os insultais y dejais de fumar. Así de sencillo…
¡El primero de septiembre dejo de fumar! Ya os diré como va…
Bueno, aquí en Uruguay, también andan con esas vainas de no fuméis que el tabaco mata pero son más los que fuman que los que tomamos mate…
Yo creo que hay que dejar de fumar. A ver… ¿Quién empieza?
Hace tres meses que lo dejé, a mis casi cuarenta y no estoy histérica. Si yo puedo tú también.
Hay un anuncio de la DGT muy bueno: te dicen que si vas a 130 K. por hora en las Autopistas pierdes un 70 por ciento del control de la vía. Y te aconsejan que vayas a 120… Es decir, si las Matemáticas no fallan te invitan a perder el control de “solo” el sesenta por ciento… ¡Vaya cretinos!