PRESUMIR DE PAÍS.

FUEGOS

Los gallegos celebramos a partir de hoy nuestra “semana grande”. Por todo el territorio y con un protagonista especial: Santiago, el Apóstol, nuestro patrón y también el de toda España.

En honor de este patronazgo muchos rezan y todos nos divertimos en más de cien lugares y barrios de nuestras principales ciudades;  pero  es en Compostela en donde más confluyen lo lúdico y lo religioso, con actos y especiales conmemoraciones de carácter oficial.

Así que te invito a que vengas a esta ciudad que hemos de admirar desde todos sus frentes. Venga, anímate. Ponte el traje de fiesta y disfrútala. 

FUEGOS DEL APÓSTOL

25 DE JULIO, DÍA DE GALICIA

Pasaron ya 97 años desde el primer Día Nacional de Galicia. Fue la Asamblea de As Irmandades da Fala, la responsable de que cada 25 de Julio honremos a nuestro país.

Aquella reunión se celebró en 1919, en Santiago de Compostela, actual capital y epicentro de casi todas las celebraciones. Porque es aquí donde confluyen todos los caminos, a donde llegan miles de peregrinos cada año procedentes de cualquier parte del mundo.

NUÑEZ FEIJOO PARADA MILITAR

La fe nos invita a pensar que bajo su Catedral, una de las más impresionantes de Europa, está el Apóstol Santiago. La razón, que el Santo no pudo escoger lugar mejor.

Durante una semana sonará la música entre la piedra de este casco histórico Patrimonio de la Humanidad y también la pólvora de los fuegos artificiales en la noche del día 24, cuando todas las miradas de medio mundo se concentran en la Plaza del Obradoiro.

LA CIUDAD DE PIEDRA

Compostela es una ciudad pétrea, Patrimonio de la Humanidad y testigo del devenir de la literatura, la creación y el arte que marcaron la evolución de nuestro país. No es exactamente su centro geográfico, pero sí su corazón.

CATEDRAL

Valle Inclán escribió sobre ella…

 “De todas las ciudades españolas, la que parece inmovilizada en un sueño de granito, inmutable y eterno, es Santiago de Compostela. Rosa mística de piedra, flor románica y tosca,  como en el tiempo de las peregrinaciones más antiguas, conserva la gracia ingenua del viejo latín rimado. En esta ciudad petrificada huye la idea del tiempo. No parece antigua sino eterna. Inmovilizada aún en el éxtasis de los peregrinos, junta todas sus piedras en una sola evocación y la cadena de siglos tuvo siempre en sus ecos la misma resonancia.

En Compostela las horas son una misma hora, eternamente repetida…”

SANTIAGO DE NOCHE

Santiago tiene en sus calles de piedra el espejo de su alma medieval y las paredes graníticas de sus nobles edificios son la caja de resonancia que amplifica el eco de las campanadas que miden el tiempo de su universalidad.

Hasta aquí aún llegan gozosos caminantes en la modernidad de los siglos, para pedirle al Apóstol el gran secreto de su historia y el regalo de su arte barroco, gótico y románico. Arte que se plasma  en los edificios de piedra  labrada por artistas sabidos y por los que son anónimos.

En estas urbanas piedras, arterias peregrinas, está escrito el misticismo, la leyenda y la aventura que hicieron posible la magia de la ciudad…

La Compostela de  romántico señorío. De nobles plazas, con fuentes y cruces también de piedra. De monasterios habitados por influyentes monjes. De grandes templos que aún alzan hacia el Cielo sus brazos, igualmente pétreos,  repiqueteando el perdón…

DE FIESTA EN FIESTA

Pedro puig. Sta Cristina. FESTA DOS MUNDOS.

Foto de Pedro Puig. Sta Cristina. FESTA DOS MUNDOS.

La cifra de la temporada lúdica en el país habla de cinco mil. Cinco mil fiestas para rezar, para comer, para revivir la historia o para bailar. Hay más de cien que gozan de interés turístico,  aunque todas ponen color al verano gallego. Galicia revive ancestrales tradiciones junto a grandes eventos de la modernidad musical. 

Aquí todas las fiestas tienen un denominador común: sirven para divertirse y para pasarlo bien. Incluso para la exaltación gastronómica.

A lo largo del año se celebran en Galicia muchas fiestas tradicionales. Unas de contenido etnográfico, otras para recrear la historia; incluso las hay que nos recuerdan viejas costumbres campesinas y  ancestrales ritos de incierto origen.

Pero es cuando llega el verano, cuando los gallegos nos movemos. Vamos de fiesta en romería y de romería en verbena.

Hay citas para todos. Galicia se resiste a que mueran sus tradiciones, pero  sí importó nuevos modos festivos, en los que se escuchan especialmente los sonidos enraizados en la tierra. 

Y toda esta transformación lúdica es un motivo más para no perderse Galicia… un verano más y especialmente en esta semana grande.

LA  PERSPECTIVA MARINERA

MAR DE ESTRELLAS

Desde el mar, la Tierra es un paisaje también marinero donde se refugia la luz para escuchar música de olas. El espacio litoral de Galicia está salpicado de imperfectos rincones donde prevalecen la belleza de la  playa interminable  y la postal de rocas gigantes que escupen blancura de espuma.

Desde la tierra,  el Mar se asoma a la ventana, inmenso, en el horizonte. Pasan barcos a lo lejos que estrellan su proa en el océano, del que emergen y se sumergen, cabalgando sobre el agua.

Desde el mar, se contempla la primaveral calma del puerto de los veleros que aguardan imaginadas aventuras.

Desde tierra nos sorprende el espejo arco iris de agua mansa, en el que se miran los barcos. Desde el mar bien se ve la vida entre las bateas.

Desde tierra te encantarán las gamelas a flor de agua. Desde el mar comprenderás mejor la grandeza del amanecer sobre la hermosa la villa marinera cuando regresas a puerto.

Desde tierra, impresiona contemplar como la sombra estalla hacia el sol y la ría resplandece como el oro. Navegando por el mar gallego bien se goza de la fascinación que provoca la refulgente ría donde duermen las estrellas, cerca de la costa.

TODO ES VERDE

VERDE

La montaña es verde. Y el valle, y la tierra que rodea la casa de la aldea pequeña. También es verde el jardín que rompe la monotonía del asfalto en la ciudad próxima.

Galicia es verde. El verde aparece sobre el otro verde a medida que cambiamos el escenario de nuestros sueños.

Todo es verde cuando seguimos el curso del río camino de la cumbre donde nace, cuando procuramos el agua limpia de la sierra.

Los senderos también se abren paso entre las verdes ribeiras del río.

El tren canta su vieja canción de hierro por las vías verdes. 

La piedra del antiguo pazo se posa sobre el verde césped.

Y las campas y los prados también pintan verdes los valles que se suceden entre la alborada y el lusco fusco…  

CIUDAD DE LA LUZ

GALERÍAS

La luz crea la belleza esencial  del paisaje urbano de A Coruña.  Espejos de oro y estrellas de plata dibujan los horizontes de una ciudad rodeada de mar.

El mar es aquí Atlántico. Playa céntrica de salitre y aguas sanas, bien yodadas. Puerto. Faro de leyendas y legendarias furnas donde  habitan las sirenas.

También recibe la luz de cristal de sus galerías en la hora de la calma, que es tiempo de paseo contemplando cómo se mece la tarde sobre el océano.

Luego, las serpientes de colores conquistan el espacio, se escucha el latido nocturno, brilla la magia urbana en forma de bombilla, se iluminan los nuevos símbolos y A Coruña se torna cervecera, apasionada, y divertida.

EL CÍRCULO MÁGICO

MURALLA DE LUGO NOCTURNO

Encerrada en su círculo mágico Lugo nos recuerda que fue la capital de la Gallaecia. Es testigo del paso del tiempo desde que aquí llegó el emperador Augusto para fundarla. Quedó la huella romana en sus bimilenarias piedras, esas que saltan a la vista a poco que nos empeñemos en pasear la zona antigua de la capital y sus museos.

La muralla que envuelve a Lugo marca los límites de un paisaje urbano nacido de las viejas calzadas; y a sus dos mil veintisiete años de edad, sigue impresionando su mágico trazado en círculo, fronterizo entre un ayer monumental y la modernidad de una urbe que progresa.

LOS PUENTES DEL MIÑO

Los puentes de Ourense.

El Miño pasa por Ourense para alfombrar sus verdes ribeiras y la ciudad se mira en sus aguas provocando la acuarela del verano. La ciudad y el río protagonizan el espectáculo del agua que vibra bajo los puentes.

Puentes antiguos que guardan los secretos de la cultura heredada del romano imperio y puentes que escriben las páginas de la modernidad.

La ciudad, también encuentra en el río las fuentes de su geológica personalidad  y en el bello entorno sale caliente el agua del manantial,  para sanar cuerpos y almas.

Más allá, el agua del río abandona el espacio urbano, rumorosa y fresca, siguiendo el impulso de la corriente.

Ourense bebe en el Miño el agua de su memoria. 

CIUDAD ROMÁNTICA

A FERREIRÍA PONTEVEDRA

Mar y río son la emotividad. El puente que llaman del Burgo abre paso al embrujo de la piedra. Al encanto de una ciudad que cautivó a los románticos autores de uno de los conjuntos históricos más bellos de la península.

La piedra es belleza  escrita en los templos construidos por los anónimos maestros canteros, también autores de los nobles pazos  de urbano señorío, de las fuentes que dan de beber a quien pasa y de las calles que paseamos buscando la vida saludable.

Por esta perspectiva de agua y piedra Pontevedra es ciudad romántica;  un lugar que habitan silenciosas musas,  con cielo de gaviotas marineras,  espejos de agua en calma, jardines de camelias y alma de piedra que da vida a la arquitectura del espíritu.

CIUDAD ATLÁNTICA

Night Is Coming

Vigo Centro es la parte urbana más atractiva. Crece desde el mar y se asienta entre el Olivo y la Iglesia de Santiago. En realidad son dos vigos que coinciden con dos parroquias: la de Santa María, la actual Colegiata  y la de Santiago. Ambas suponen el corazón de la ciudad modernista, la de los  edificios más nobles y la que mira hacia el mar.

Es el Vigo Vello de las calles que treparon la cuesta desde los soportales del Berbés: el de la Plaza de A Laxe y el de la Plaza de A Pedra. El Vigo del Areal, así llamado por ser antigua zona de marisqueo, en el que abundan los edificios emblemáticos. 

También el Vigo del Roupeiro, que corresponde al eje Puerta del Sol-García Barbón.  El de A Barxa, en esta última calle, con la factoría de “La Metalúrgica”. Y al final de ella, el Canadelo, donde Vigo comenzaba a trepar hacia La Madroa, lo mismo que trepa por Urzaiz hacia el Calvario y por la Falperra hacia el Castro.

Este Vigo, la gran metrópoli atlántica, es lo más geométrico y racionalista de una ciudad  de territorio impreciso.

EL PODER NAVAL

FERROL

Cuentan viejas crónicas que ya su nombre es marinero: Ferrol viene de Faro o Farol, aquella luz que guiaba a los barcos y que es símbolo que aún aparece en su actual escudo. Es marino por ascendencia y cuanto tiene se lo da el mar.

Si subimos al más antiguo Faro bien se ve que estamos en el centro del poder naval creado bajo el reinado de Fernando VI, cuando florecieron los fuertes, los cuarteles y los más afamados astilleros del mundo.

A un lado está el mar bravo, el Atlántico que navegaron los Ártabros, con playas interminables y también paraísos escondidos. Al otro, la ría inexpugnable con sus fortalezas y la silueta de esos castillos de hierro que nos anuncian los mejores astilleros del mundo. 

Y en el medio, el puerto de la modernidad exterior, que preserva de peligros contaminantes a una ciudad hermosa que aún llaman Departamental, porque siempre estuvo alerta para la guerra…  aunque siempre vivió en paz.

GALICIA ES ÚNICA…

ATARDECER SOBRE MAR AZUL (2)

… Porque es un paisaje de cumbres suaves y valles profundos, organizado en torno a mil ríos, en los que se bebe agua pura y saludable, motivo esencial de la expresividad cromática de las cuatro estaciones del año. 

También es un bellísimo paisaje marinero: la gigantesca estatua de piedra salada que el mar esculpe en los acantilados, cuando nos envía su  música de olas, que unas veces braman historias de muerte y otras cánticos dulces de sirena… momento mágico en el que se deshacen en la playa de arena tostada por el sol que nunca quema.

El agua es aquí quien remueve el paisaje admirado. Y el valle la saborea, sorbo a sorbo, cuando atraviesa los caminos para crear la obra perfecta, junto al lago de la ciudad sumergida. Luego, el agua atraviesa el bosque redescubriendo en cada tramo un nuevo rastro y dejando su huella entre árboles de impredecibles raíces milenarias.

Entre ellos transcurren los siete caminos que llevan al peregrino a Compostela… Caminos que atraviesan mil pequeñas aldeas, cientos de agradables villas y siete ciudades; lugares prolijamente humanizados rodeados de naturaleza.

Además, tiene millones de embajadores en los cinco continentes; gentes aquí nacidas que,  con su esfuerzo y generosidad, lograron hacer más anchas las fronteras de la Galleguidad

Por todo eso esta es una tierra única… que no debes dejar de conocer. Yo la amo y gozo día a día de sus infinitos placeres para contártelos a ti, mi gente, en esta ventana abierta al mundo.  

CUEVA Y BOSQUE

Espiral Celta FIRMA

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