QUÉ NECESITAS CONOCER DEL ENVEJECIMIENTO

Por Alejandro Otero Davila

Intento dejar constancia para que sean no solo leídas sino meditadas como verdaderos protagonistas, en el escenario del envejecimiento, que nos corresponde vivir en este momento en Galicia.

Las personas mayores en Galicia, como grupo de población, pasaran de la invisi­bilidad y anonimato, a una presencia constante, a veces llamativa en nuestra sociedad gallega, en la mayoría de los ámbitos sociales ya que cada vez tiene menos que ver la persona mayor de hace unos años, con la nueva generación de gallegos con más formación, experiencia profesional y talento, conocida en nuestra historia.

Ante el modelo productivo actual, en donde el sentido de la persona mayor es una condi­ción impuesta por la sociedad a través de la jubilación, como paso de la actividad a la inactividad, se impone la elaboración de un modelo satisfactorio, a partir del concepto de autonomía, que se enfrenta al doble reto de superar los tópicos e ideas falsas que popularmente se proyecta sobre nuestros mayores, entorpeciendo su compresión y desarrollo y es nuestra asignatura pendiente en Galicia.

Afrontar el transcurso de los años con actitud participativa, de realización personal, creativa y percepción positiva. Hemos pasado de una sociedad en Galicia, en la que el peso de las personas mayores era mar­ginal, con una esperanza de vida, que, en el mejor de los casos, prácticamente coin­cidía con la edad de la jubilación, a una sociedad en la que las personas mayores van a ser, el segmento mayoritario de la población con muchos años por delante, un tercio de su vida una vez jubilados.

Si se ensalza la juventud como un estado ideal, forzosamente el envejecimiento se vive como una limitación, como una pérdida a la que caminamos de forma irrever­sible. De ahí la paradoja de que la vida de las personas en lugar de ser una acumu­lación de experiencias, de aprendizaje continuo, de una búsqueda constante y de interés por descubrir, parece que a partir de cierto momento que ya no se es joven, ya no se tiene futuro. Por ello en el momento en que se entiende el envejecimiento no como una limitación sino como un periodo más de la vida en el que se puede vivir con la misma intensidad que en cualquier otra edad, habremos conseguido algo decisivo.

Es peligroso para las personas mayores en Galicia, mantener una postura rígida frente al cambio, defendiendo la estabilidad como mecanismo de seguridad. De ahí la importancia de la educación de las personas mayores como instrumento de resocialización, lo que exige aceptación, acomodación, adaptación e integración.

El principal problema del envejecimiento en Galicia, cualquiera que sea la edad de la persona es la contradicción entre los deseos y la realidad. Desengaño por intentar alcanzar objetivos imposibles, imponiéndose la capacidad de dejar de presumir de joven y hacerlo como persona digna, disfrutando de lo que es propio de la persona mayor: tiempo libre de urgencias, serenidad de espíritu, lejos de impulsos juveniles, reflexión como producto de la experiencia y paz interior como premio al abandono de riva­lidades.

Se impone la aceptación serena de los elementos propios de cada edad, con una posición optimista en relación con las propias posibilidades y con una estructura lo suficientemente autónoma como para poner en primer plano el propio proyecto vital, y seguir conectado al entorno social, familiar y personal, lo que llevaría consigo un mayor crecimiento personal y de bienestar.

Ante las personas mayores “objeto” que se limita a recibir atenciones y cuidados de la sociedad en Galicia, han de surgir las personas mayores “sujeto” protagonistas de su propio desarrollo y que tratan de encontrar un nuevo rol propio que ejercer y de inventar una nueva cultura que solo los mayores, pueden crear y disfrutar. Invención de un nuevo envejecimiento, el surgir de una nueva cultura solo para personas mayores que haga olvidar el actual estigma del envejecimiento y se convierta en su seña de identidad colectiva.

Y esto y no otra cosa es lo que estamos realizando en los Programas de Formación de Mayores en nuestras Universidades en Galicia, “Universidad Sénior”, Universidad de A Coruña, con Sedes: A Coruña y Ferrol, en este momento abriéndose al rural. “IV Ciclo Universitario”, Universidad de Santiago de Compostela, con Sedes: Santiago de Compostela y Lugo, y “Aulas de Formación Aberta; Programa para Mayores” Universidad de Vigo, con Sedes: Vigo, Pontevedra y Ourense.

En sus aulas los alumnos MAYORES, son protagonistas de una formación que muchos no pudieron realizar en su juventud, consiguiendo una relación intergeneracional al convivir en muchas asignaturas con los alumnos de grado.

Alejandro Otero Davila.

(2) Comentarios

  1. Enhorabuena por la exposición tan clara y positiva sobre el envejecimiento.

    La jubilación ya no es solamente el fin de la vida laboral, es el inicio de una nueva etapa llena de posibilidades para adquirir nuevos conocimientos, activar la participación social, aprovechar y disfrutar del tiempo sin presiones, prisas u otros condicionamientos que imponía el contrato laboral.

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