RIVEIRA DE AROUSA

EL ORIGEN   

       La piedra, como en todo el país, es el origen geórgico de la Riveira más antigua. Porque su dolmen magnífico escribe las principales huellas de su pasado, desde hace seis mil años.

       Así es. El dolmen de Axeitos hay que admirarlo despacio porque, además, está enclavado en un lugar mágico. Así que, sentémonos a la sombra de los viejos carballos que lo protegen para contemplar la sencilla arquitectura de este gran monumento megalítico e interpretar la historia.

       El dolmen más emblemático de Galicia nos contará que hay en estos lugares del Barbanza numerosos restos arqueológicos del Neolítico. Porque es a partir de esa época cuando el clima y la orografía permiten el asentamiento de los primeros pueblos galaicos, en este caso los postmarcos.

       El dolmen de Axeitos nos contará también el porqué de su función funeraria: se trata de una construcción de carácter religioso y con ella se daba continuidad a la costumbre neolítica de enterrar a los muertos en cuevas.

       Dicen los historiadores que el dolmen de Axeitos acogió los restos mortales de los personajes más importantes de su época.

       Cabe suponer que esta es la razón por la que, originariamente, el dolmen estaba cubierto de tierra y eso le proporcionaba un aspecto de cueva, a la que se accedía por una especie de pasillo orientado al este.

       Hoy en día el dolmen posee una especial estética además de una gran importancia histórica…

       Por eso este es uno de los grandes monumentos de esa Galicia pétrea construida por los arquitectos del pasado que, además, nos devela el origen de las gentes que habitan este territorio de Riveira.

LA CAPITAL

        A Riveira,  la capital del Barbanza, hay que ir a propósito, pero cuenta con una autovía de acceso, lo que la sitúa a 30 minutos de Santiago de Compostela.

      Viven en su casco urbano 25 mil personas y es la décima población más habitada de Galicia. El territorio municipal es tan interesante históricamente como bello a nivel paisajístico.

      Riveira sobrevivió a las invasiones normandas y vikingas y a los saqueos de los piratas; y su puerto pesquero cobró pujanza a partir del siglo XVII, cuando comenzó a abastecer a Castilla.

     Un siglo más tarde se asentaron en Riveira los catalanes creando importantes fábricas de salazón, origen de las actuales conserveras de la península del Barbanza, las más importantes de España. 

        El crecimiento de Riveira ha sido espectacular en los últimos años especialmente gracias a su gran puerto,  pero no renunció nunca al desarrollo industrial: en los polígonos de Xarás y Couso se asienta un importante número de empresas, muchas de ellas relacionadas con el mar.

     Riveira es una bella ciudad con innumerables atractivos y muy próxima a bellos espacios naturales. De ahí el desarrollo del sector servicios, encaminado hacia un turismo familiar, de veraneo.

     Su fachada urbana mira de cerca a la Ría de Arousa, que es la de los atardeceres rojos y un mar de riqueza que en otro tiempo navegaban las dornas como única embarcación de pescadores. Es el emblema marinero de estas aguas.

EL PUERTO

     Eran los tiempos en los que Riveira fue nombrada “muy noble, muy leal y hospitalaria” por el rey Alfonso XIII, tras el heroico comportamiento de su flota en el naufragio del buque Santa Isabel, que encalló en Sálvora con 254 pasajeros a bordo, en el año 1910…

      Entre Sálvora, A Illa y San Vicente hay un paisaje de bateas, porque estamos en el mayor parque de cultivos marinos de Europa. Y sobre las aguas de esta ría navegan los mejores marineros de bajura, conocedores del lugar donde se ocultan el pulpo, la nécora, la centolla, la vieira, la almeja, el berberecho y la xoubiña, que son las exquisiteces que crecen en estas aguas.

      Riveira es el municipio con mayor vocación marinera de toda la Ría de Arousa. Sus puertos son mucho más que una estampa típica, porque de ellos depende, en gran parte, la economía de todo este territorio.

      El puerto principal es el que se ubica en la franja marítima más urbana y es el más importante de España en lo que se refiere a pesca de bajura, es decir, al pescado fresco. Aunque…

      En él tiene su base, también,  una importante flota de altura, que faena en los caladeros de Marruecos, en los caladeros del Atlántico norte e incluso en América.

       Y en este mismo puerto, al igual que en A Pobra do Caramiñal, descargan los grandes congeladores atuneros que abastecen a la industria conservera de toda la península del Barbanza.

        Navegando hacia el norte del municipio podríamos atracar en el puerto de Palmeira, que conserva uno de los más antiguos muelles de toda la ría, único en su género, todo un monumento a la trayectoria marinera riveirana. Aún hoy buscan aquí cobijo algunas pequeñas embarcaciones de bajura.

         Claro que el tipismo y la historia se dan la mano en el puerto de Aguiño, la más enxebre de las poblaciones de Riveira.

LA PLAYA

         El mar de primavera en Aguiño acaricia una gran playa y bate contra las rocas que emergen del lecho submarino en la punta de la península. Un mar esculpe estatuas de piedra y otro se mece en la calma de la playa serena.         

        El muelle de A Covasa fue utilizado ya por los fenicios y su construcción data de hace mas de mil años. Es todo un referente de la cultura marinera de este pueblo que cuenta con una flota muy importante y modernas instalaciones marítimo-pesqueras.

         De Aguiño partimos para procurar la Riveira atlántica, en la que  hallaremos la gran obra del viento, escultor de figuras de arena en playas y espacios naturales protegidos.

        Subamos en primer lugar hasta el lugar de A Garita para divisar el infinito mar y los encantos de la costa, más brava que la de ría. Desde aquí se alcanza la inmensidad del océano y al mismo tiempo Carreira y Aguiño, con sus playas y el impresionante paisaje de Punta Falcoeiro, donde las rocas de aguja se convierten en pequeñas islas inaccesibles.

EL PARQUE

         Merece la pena seguir por esta abrupta costa hasta descubrir la Playa de A Lagoa, el principio del espacio más impresionante de esta zona. Caminando por esta inmensa playa, llegaremos a la joya de la corona de los espacios naturales de Riveira: el Parque Natural de Corrubedo y su complejo dunar.

          Las dunas de Corrubedo son móviles y las de mayores dimensiones del norte de España. Avanzan en sentido de oeste a este y poseen una interesante muestra de la vegetación costera, propia de este tipo de suelos.

          Junto a las dunas se encuentra la Lagoa de Carregal. Es una albufera de 250 hectáreas de extensión, que sufre los flujos de las mareas y se alimenta de los pequeños regatos que bajan de la sierra del Barbanza. Alcanza una longitud máxima de dos kilómetros y medio. Aquí anidan patos, entre cuyas especies se pueden destacar el alcaraván, la espátula y el aguilucho lagunero. Con paciencia se puede ver alguna nutria.

        Cerca de esta laguna podemos conocer la de Montevixán o de Carreira, de agua dulce, rodeada de un espeso cañaveral y en la que descansan numerosas aves migratorias.

EL PUEBLO

         Corrubedo nos llama asimismo para disfrutar del calor de sus gentes. Es también pueblo pintoresco y  una de las parroquias riveiranas que mejor conserva el tipismo marinero, a pesar de ser uno de los destinos turísticos preferentes de la zona.

          Desde Corrubedo, aún nos quedará un trayecto de esta Riveira Atlántica hermoso y lleno de interés por sus playas salvajes, sus arenales nudistas, sus olas para practicar el surf y la cercanía de paisajes impresionantes como las lagunas de Xuño y de Muro, o el Castro de Baroña.

           Al final de la tarde, además, el sol se va camino de América por donde los romanos creyeron descubrir el fin de la Tierra.

           Por cierto, si escribo ahora RIVEIRA CON UVE es porque así lo quiere su corporación municipal, que muy recientemente cambió el topónimo.

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