TINA FUERTES, LA LUCHA POR LA VIDA

Esto de las redes sociales, de la gran red tecnológica que nos une a todos, te permite conocer a gente única que se nos perdería en el anonimato hace unos años. Hay frases desgarradoras que te llegan al alma porque están escritas con sangre, desde el sufrimiento; y otras que sin embargo desprenden la dulzura de quien ve en los demás una oportunidad magnífica para cultivar la bonhomía y por eso siempre escribe en sus mensajes la palabra solidaridad.

“¡QUIERO VIVIR! ¡NO TENGO TIEMPO!”

Esta mujer, hermosa a pesar de la quimioterapia, quiere vivir; y por eso nos lo hizo saber a todos desde la plataforma Change.org para que la ayudemos. Hasta mí llegó su grito desgarrado…

—- ¡Quiero vivir! ¡Necesitamos tiempo! ¡Dejad que nos ayuden!

La mayor plataforma de peticiones del mundo pidió mi firma para apoyar la suya y te digo que nunca he presionado un clic con tanto gusto.

Tina Fuertes de la Torre puso en marcha la campaña “No al rechazo de las donaciones de Amancio Ortega en la lucha contra el cáncer”, que ya ha cumplido sus objetivos con más de 25.000 apoyos. Te lo cuenta así:

 “Tal vez a ti no te importe, pero mi familia y yo nos levantamos cada mañana esperando que la ciencia avance rápido y me dé una oportunidad de alargar mi vida en esta lucha diaria que batallo contra el cáncer. Llevo 10 años luchando. Mi cuerpo y mi espíritu se van deteriorando. Del mismo modo veo en consultas y pruebas a miles de españoles de todos los géneros y edades que patalean por agarrarse a la vida.

Ante la noticia de las donaciones de Amancio Ortega para luchar contra el cáncer, mi corazón dio un vuelco. El mío, y el de otros tantos pacientes. Una nueva esperanza se depositó en mí.

Por eso he iniciado esta petición. Te pido que firmes esta campaña para decirle a la Fundación Amancio Ortega que no cese en sus donaciones para luchar contra esta enfermedad.

Siempre he defendido la sanidad pública y estoy muy contenta con los médicos de la Seguridad Social. También creo que es fundamental que haya una mayor investigación no solo en la lucha contra el cáncer sino en la prevención de esta enfermedad.  Pero no creo que sea momento de ponernos chulescos porque alguien quiera echar una mano. En esta España fraticida nos enfrentamos hasta por aquello tan lógico y humano como es la salud y la supervivencia.

¡Quiero, queremos vivir! ¡No tenemos tiempo!”

Uno de los aceleradores de radioterapia donados por la Fundación Amancio Ortega al Servicio Gallego de Salud.

Si el mensaje no te llega al corazón es que no sabes lo que es esa maldita enfermedad. De mi familia se llevó a mi madre, a mi hermana, a mi tía más querida, a mi suegro y a dos cuñados. Fuerte… ¿No? Pues date una vuelta por cualquier hospital, por las consultas de oncología y contempla esos rostros marcados por el dolor. A pesar de todo te sonreirán cómplices y sus ojos te dirán que aún les queda la esperanza.

No entiendo ni nunca entenderé que para defender la sanidad pública haya que despreciar las donaciones. Vengan de quien vengan, incluso de un señor que dejó de dar trabajo a mucha gente aquí para buscar mano de obra esclava en los países más pobres, que también es cierto.

Estoy de acuerdo con quienes opinan que compete al Estado invertir en Sanidad. Ya lo hace y por eso, con todos los peros que le pongáis, tenemos en España el mejor sistema sanitario del mundo. Pero eso no impide que si alguien se siente por una vez generoso y gasta una parte minúscula de sus millones en dotar de tecnología a nuestros hospitales, no se los aceptemos.  Creo que alguna gente no se ha dado cuenta aún de que la salud es lo único importante.

Tina vive luchando contra la enfermedad maldita en el Puerto de Santa María. Era profesora de Humanidades en Cádiz pero otra enfermedad mortal, el “síndrome de Lynch”, acabó con la vida de sus padres y de su hermano mayor. Dejó todo para cuidarles sin saber que el futuro le depararía un cáncer de mama, del que pudo recuperarse. Pero no hace mucho… le detectaron un bulto en la cabeza. Sufre metástasis ósea. Solo tiene 56 años y es madre de cinco hijos. Dice…

—–  Cuando vi en las noticias la ayuda que Amancio Ortega entregaba contra el cáncer me dio una inmensa alegría. Tal vez podría llegar a tiempo. Luchamos contra el tiempo. No me interesa ninguna idea política, me interesa la vida.

Y se dirige de forma especial al dueño de medio mundo textil:

—–   Amancio Ortega, te pido por favor que no desistas. Y gracias, gracias, gracias, porque nos traes la esperanza.

Tina se manifiesta indignada contra quienes quieren hacerle creer que detrás de las donaciones se esconden otras intenciones…

—–  Llevo 10 años luchando contra el cáncer, defiendo la sanidad pública y estoy muy contenta con los médicos de la Seguridad Social. Pero estoy totalmente en contra de que nos pongamos chulescos porque alguien, sea rico o sea pobre, quiera contribuir a que podamos vivir.

Tina es mi heroína de la semana pero como ella, me dicen, hay casi diez mil heroínas en esta Galicia… en donde surgió una polémica sin sentido. Vaya para todas ellas mi afecto y mi solidaridad.

  

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