TRAS EL SHOW DEL FIN DE SEMANA…

¿VUELVE LA ESCOPETA NACIONAL?

Por Eugenio Eiroa

Una crónica en un periódico gallego decía: eran las siete horas y veinte minutos cuando las vacunas destinadas a Galicia cruzaban la frontera de los montes de León y entraban en territorio gallego, para dirigirse a… Ni en el «No-Do» del tiempo de Franco lo hubiesen narrado de modo tan entusiasta para enardecer a la población.

El fin de semana, tanto en España como en Portugal vino marcado por el show de los que gobiernan, allá donde tengan una cuota de poder. A sacar partido -si es que quedan tontos que se dejen embaucar- convirtiendo las inyecciones de la vacuna en un show propagandístico.

Comenzó todo con la pegatina gigante aquella de «Gobierno de España». 

—- ¡Que se vea… que se vea!, debió ordenar alguien del aparato gubernamental. Enseguida empezaron a criticar aquello los que mandan en los reinos de taifas (perdón, Comunidades Autónomas). Como si ellos, en todo este tiempo, no hubiesen protagonizado acciones similares (aquellas mascarillas con la etiqueta «Xunta de Galicia», pongamos como ejemplo cercano). Hasta la señora de la Deputación, este fin de semana, alardeaba de entregar más mascarillas (y los paquetes, además de llevar etiquetas grandes con el nombre de los municipios de destino, llevaban expresivas cintas grandes adhesivas con la terminología de «Deputación de Pontevedra»). Con esto del material anti-Covid, hasta el más tonto hace relojes…

Lo de este fin de semana ha sido la certificación de lo que ya sabíamos, que no hay escrúpulos en nadie de la clase política (o casi nadie). Que no se paran en barras. Lo de la señora Cancela (socialista por Lugo) en las redes sociales, es alucinante a poco que se reflexione sobre el contenido de sus tweets. Esta trata de sacar partido al asunto, peloteando al jefe (Sánchez), que ya es rizar el rizo.

En Portugal, lo de la ministra de Sanidad haciéndose el retrato inmediatamente de llegar el primer paquete de vacunas, mostrando el frasquito entre sus deditos, es otra foto más bien propia del «No-Do» português de la época de Salazar. Allí, como no hay autonomías, salvo en Madeira y Açores, poca competencia tiene el Gobierno de Lisboa en esto de hacerse propaganda autobombo con las vacunas.

Por cierto: ya que hablamos de Covid en variante inglesa; se supo esta mañana que ha aparecido en Madeira ya un caso de la variante británica del coronavirus dichoso. O sea, que al populista presidente de la C.A. de Madeira, que no solo presumía de que allí no entraba nadie sin una PCR y que últimamente pasó a exigir ¡dos PCR en vez de una!… se le ha colado el ratón por la rendija de la puerta. Foto la suya este lunes para el ridículo. No hay nada más ridículo que un político, habitualmente en plan populista, pisando la monda de plátano y cayendo al suelo. Está claro que Ayuso´s hay por todas partes a poco que observes.

Concluyendo: basta ya de tanto show, de tanta algarada (por ejemplo: la de la señora Ayuso el otro día, otra vez aprovechando el virus inglés y su obsesión por Barajas -que los Reyes le traigan un disfraz de policía con gorra de plato-), de tanto protagonismo descarado; de unos y de otros (que hasta la señora Pastor debería repasar sus contradicciones en este asunto de la Covid, a poco que repase sus tweets)…

¡Basta ya! Sean humildes, sean sensatos, sean lo que tienen que ser en un asunto tan delicado como este: esforzados y dedicados en cuerpo y alma a resolver los gravísimos problemas (no solo sanitarios) que la Covid ha traído a todo un país como España (y si no, váyanse a casa y dejen el lugar a otros). Déjense ya de presumir de lo que no se debería presumir para nada. Organicen bien el proceso de vacunación; hagan las cosas con serenidad y calma, día más, día menos, lo importante es avanzar, poco a poco, hasta lograr el objetivo. Y hacerlo bien. Con campañas de concienciación que sean algo más que usar al viejecito del hogar de la tercera edad para que diga lo que le dicen que diga… Hagan una permanente -durante meses- y bien lograda campaña de explicación y estímulo y verán cómo da resultado, cómo la gente se vacuna…

No cometan la torpeza de decir la vacuna no es obligatoria pero al mismo tiempo estar veladamente amenazando con un te voy a abrir una ficha; y si no te la pones, te quedas sin tarjeta de vacunado; y sin tarjeta de vacunado luego no te dejo ir al fútbol, al cine o al baile del casino… No cometan torpezas de ese calibre. No es con amenazas veladas de este tipo y otras, propias de la China comunista y afines (si enfermas, luego te podremos cobrar el tratamiento de tu Covid) cómo se hacen las cosas. ¿Qué campañas de concienciación adecuadas, bien preparadas, bien llamativas, se están poniendo en marcha ya mismo?. Nos tememos que muchísimas menos de las que cabría hacer… 

No perdamos esta gran oportunidad. Expliquen, persuadan, convenzan, vacúnense todos los políticos -los primeros- para dar ejemplo a la ciudadanía. Hagan lo que tienen que hacer y no empleen sus fuerzas en el trayecto errado. Verán cómo entonces no hará falta andar llamando a la gente para que se vacune; la propia gente llamará a pedir vez a sus Centros de Salud, convencida, porque se lo han explicado bien; porque nada le han impuesto, pues en momento alguno han visto la zanahoria pero al lado el palo… Hagan las cosas bien (empezando por retirar sus manos de cualquier acción de propaganda y autobombo) y todo irá bien. Porque somos una enorme mayoría los que deseamos salir de este lamentable hoyo de la amenaza permanente del Covid; somos una enorme mayoría los que sí queremos vacunarnos. Pero también no somos pocos los que no nos gusta que nos traten como a niños, o como a borregos. Que todavía tenemos dos dedos de frente…

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