VILA DE CRUCES

LA CULTURA NATURAL

El Río Arnego te conduce por increíbles espacios verdes.

         Esta semana quiero llevarte a uno de esos lugares en los que la Naturaleza está impregnada de cultura popular. La descubres a medida que vas visitando los pequeños pueblos que te salen al paso para pintar su postal, verde sobre el otro verde.

         Rodean este territorio dos ríos menores, el Arnego y el Deza, que conforman las más bellas perspectivas entre Fontao y Merza, lugar que aún conserva una de las bandas de música mas populares del País.

        Luego, el gran río, el Ulla,  uno de los principales de Galicia, crea aquí sus mejores espacios naturales.

        Desde el monte Carrio, que marca los límites, los ríos y regatos dan origen a frondosos valles en los que la agricultura y la ganadería nos muestran un claro avance económico, en medio de espectaculares bosques de sobreiros, carballos y castaños. ¿Vienes?

El polígono de Fontao resucitó al antiguo poblado minero.

      Vila de Cruces ha recobrado el esplendor perdido en  tiempos de la emigración a América, cuando se agotaron las reservas de wolfran de sus importantes minas, en las que se ha llevado a cabo una importante labor de recuperación: las antiguas viviendas de los mineros han sido rehabilitadas hace ya algún tiempo.

      Su crecimiento se debe a la iniciativa privada, que ha instalado en la villa importantes fábricas de maquinaria agrícola y de grúas; y a la modernización del  sector agropecuario.

     Realmente espectacular resulta también el desarrollo del sector turístico rural, con interesantes iniciativas tanto en lo que se refiere a alojamientos como a todo tipo de servicios.

Balneario de Baños de Brea.

      El Balneario Baños de Brea, en Merza, es uno de los mas antiguos de Galicia pero con instalaciones y alojamiento modernizados.

      Si seguimos las rutas de senderismo marcadas descubriremos espacios de singular belleza, y en sus ríos pequeños y regatos, podremos practicar el barranquismo, el raffting y el piragüismo.

     Este último deporte es precisamente el mas practicado en el espacio abierto del embalse de Portodemouros, en donde funciona un club náutico y en donde entrenan los grandes equipos españoles.

    Portodemouros es uno de los espacios naturales mas visitados.

El embalse de Portodemouros, donde el Ulla se convierte en un mar interior.

     En Vila de Cruces podemos vivir mil y una historias de emigración, puesto que fue uno de los municipios que mas hombres exportó a América.

   Y en la parroquia de Gres vive y mantiene activo su gran legado cultural, a sus 84 años,  el escritor Xosé Neira Vilas, una de las mas importantes figuras literarias de la Galicia del siglo XX, autor de «Memorias dun neno labrego».

Xosé Neira Vilas, uno de los máximos exponentes de la Literatura Gallega.

   Neira Vilas es uno de los mas profundos conocedores de la cultura surgida en torno a la emigración gallega a América. El mismo emigró a Buenos Aires y vivió en Cuba largos años, en donde conoció a Anisia  Miranda, con la que se casó en 1957. Anisia fue también escritora y eficaz colaboradora en el mantenimiento de su Fundación Cultural, aquí en Gres, hasta el año 2009, cuando falleció.

Todos terminamos mirando a las estrellas desde el espacio.

         A un entrañable anciano, José María López Pérez,  al que de pequeño llamaban ya “el Niño de las Estrellas”, se debió la construcción de un interesante observatorio astronómico, muy visitado en el lugar de Zarragrande.

el muslo del galo de corral, una delicatesse.

      De  Vila de Cruces no podemos marcharnos sin degustar su famoso «Galo de Corral», plato gastronómico que motiva su fiesta mas conocida. Sin caminar por encima de los puentes del pasado histórico y sin visitar la hermosa iglesia de San Salvador de Camanzo.

La Iglesia de San Salvador de Camanzo.

 

 

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