VOYEUR

Por Joan Mateu *

No recuerdo cuando empecé a mirar a los demás. Creo que fue en el colegio, concretamente en el vestuario de las chicas, pero tengo algún recuerdo nebuloso anterior de la etapa de la lactancia. Recuerdo unos pechos que amamantaban al vecino de abajo, pero como era muy pequeño mis recuerdos no son muy nítidos. Bueno, los del pecho si…

Después de unas cuantas expulsiones de diferentes colegios y muchas recomendaciones sobre estudiar en lugar de observar, cayeron en mis manos las obras de Plumkier que basaba todos sus conocimientos en la mera observación.

Eso es lo que yo quería ser: Un Plumkier. Pero para eso – ya lo decía mi padre – tendría que aprender idiomas y ahí radicaba el problema.

Cuando me pillaron en los urinarios del Palacio de Deportes observando desde un altillo, el comisario no se creyó en absoluto las teorías de Plumkier y cuando el juez me juzgó -y encerró- por hacer agujeros en los probadores de aquella tienda de corsetería, tampoco quiso saber del maestro.

La etapa dentro de la cárcel fue dura ya que mi afición por observar no acababa de ser comprendida por los presos, pero aún y así, al salir, me hice el firme propósito de estudiar idiomas para convertirme en el mejor observador profesional (después de Plumkier).

Por eso me alegré tanto cuando me pillaron mirando aquellas suecas que se cambiaban de bañador y me dijeron: «Eres un voyeur». Ese día fui consciente de mis avances. Habían valido la pena los esfuerzos. Lo había conseguido: ¡Sabía mirar en francés!

*Joan Mateu es escritor nacido frente el Mediterráneo, en Tarragona, Cataluña.

.

(2) Comentarios

  1. Jejeje. Que bueno.
    Oye que curioso resulta que los que sabeis escribir useis vuestro talento para contar estas cosas, y los que pintan para hacer hentai y … asi hasta el infinito.
    Besos de Lulu

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *