galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

ALFONSO PAZ-ANDRADE

EN LA HORA DEL ADIÓS

El galleguismo y los negocios pesqueros le venían de cuna. Para un intelectual como Alfonso Paz-Andrade, no debió ser fácil vivir bajo el paraguas de un padre prócer. La figura de Valentín y su sombra alargada pesó en la familia hasta el punto de que todo emprendimiento debía autorizarlo él, el hombre que más riqueza había generado hasta entonces en el mundo pesquero vigués, con la fundación de Pescanova. El cabeza de familia mereció respeto en vida y fue homenajeado después de muerto. Por lo que he leído hasta hoy, todos se empeñan en recordar a su hijo predilecto, a Alfonso, como el consejero que fue procesado junto a otros veinte por la quiebra de la empresa que había fundado su padre. Y Alfonso no merece ese mal recuerdo.

UN ACCIDENTE ESTÚPIDO

Morir en un accidente de tráfico es una estupidez que solo se puede cometer a los 81 años, cuando solo se vive de los recuerdos. Alfonso Paz Andrade, después de haber sufrido una vergüenza que no mereció, se había apartado de la vida social y disfrutaba de sus aficiones favoritas, entre las que se encontraba la de conducir un clásico descapotable. No sé que le pasó, quizá se quedase dormido después de comer o quizá le falló el vehículo de museo que manejaba. El caso es que impactó contra una casa en Peitieros, Gondomar, en una carretera por la que había circulado miles de veces. A lo mejor también es verdad que todos tenemos el día marcado. Se muere, porque hay que morir, aunque sea estrellando tu coche contra un muro.   

AQUELLA FERIA MUNDIAL DE LA PESCA

De Alfonso Paz-Andrade guardo, como periodista, gratos recuerdos. Era una persona afable y dispuesta siempre a facilitar la labor informativa. Le conocí meses antes de conseguir que Vigo fuese la sede de aquella primera Feria Mundial de la Pesca, magnífico exponente de la importancia de la ciudad. Me dio la primicia de su celebración y yo la conté con pelos y señales en aquella Radio Popular que ya no existe. Alfonso puso a Vigo en el mapa pesquero internacional con aquel primer gran evento comercial e industrial. Se celebró en la explanada de Bouzas que hoy ocupa la Zona Franca y daba gusto escuchar hablar de negocios en todos los idiomas importantes del planeta.

UN ÚLTIMO FRACASO…

Antes, Alfonso Paz-Andrade había fundado Ibercisa y luego, a finales de los años 70 se incorporó a la dirección de Pescanova, la empresa de sus éxitos y de un último fracaso. De este último, si tuvo alguna responsabilidad, fue consecuencia de la mala gestión de un presidente, Manuel Fernández de Sousa, al que los tribunales de Justicia sentenciaron como el mayor responsable de las prácticas fraudulentas para obtener financiación y de falsear las cuentas para captar inversores. Entre la veintena de condenados se encontraba Alfonso Paz-Andradre, sí, pero fue sentenciado a la pena mínima, un año de prisión y multa, condena que incluso se redujo posteriormente. Alfonso abandonó Pescanova en el 2007 y en 2013 vendió sus acciones por 2’55 millones de euros. Un mes después, el Mercado de Valores suspendió la cotización en bolsa de Pescanova.   

…DESPUÉS DE MUCHOS ÉXITOS

Alfonso Paz Andrade tenía un currículo brillante. Además de ser presidente del comité ejecutivo de la World Fishing Exhibition, fue miembro de varias asociaciones del mundo pesquero, vicepresidente de la Mutua Gallega y vicepresidente de Novacaixagalicia; formó parte del Consorcio de la Zona Franca y del Consejo del Puerto de Vigo. También siguió la labor de su padre en la revista “Industrias Pesqueras”. Como intelectual fue miembro del Consello da Cultura Galega, perteneció a la Fundación Castelao, a la Fundación Neira Vilas, Fundación Luis Seoane, Fundación Galicia-Europa, Fundación Caixa Galicia y Fundación Francisco de Sales.

Siento mucho la muerte de Alfonso Paz Andrade porque creo que ha sido digno hijo de su padre como persona y como emprendedor, como intelectual y como galleguista. Por todo lo que desarrolló en vida merece que en la hora de su muerte le recordemos como uno de los vigueses mas ilustres de los últimos cincuenta años. Ahora, dejémosle descansar en paz.