galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

Ana Kiro, la Reina de la Fiesta.

… pero sobre todo de la tele.

Me la presentó Manolo Rego Nieto en uno de aquellos “Festivales del Miño” que organizaba en el Ourense de los sesenta. Vivía en Barcelona, cantaba como los ángeles y traía de calle a mas de uno…

Ana Kiro era ya, entonces,  una artista reconocida a nivel estatal, popular, de la “cuadra” discográfica Belter, que tenía también en su catálogo a otros gallegos como, por ejemplo, a Bernardo Xosé.

A mi no me gustaban ni me gustan aquellas canciones,  pero entendía que la época no estaba para pensar en lo que algunos comentaristas designaban como “música de calidad”; había que cantar lo que fuera, sonar en las radios “comerciales” y lucir palmito en televisión… si se quería triunfar en un mundo difícil y complicado.

A partir de aquel festival la entrevisté en la radio alguna vez que otra, cuando lanzaba un disco,  pero no fui de sus amigos ni de sus enemigos; que sí los tuvo en el mundillo aquel farandulero,  donde una cosa era lo que se decía en privado y la otra en público.

Marcelino de Castro,  entonces director de Radio Miramar de Barcelona, tenía la teoría de que, sí volvía a Galicia y abandonaba la canción en español,  era porque ya tenía un plan: el de convertirse en la “raiña das festas”. Y así fue.

Ana Kiro comenzó a cantar en gallego música popular y también populachera. De la que gustaba en las verbenas. Ya te conté que aquí se celebran al año mas de cuatro mil… ¡Imagínate que mercado!

Ana había nacido en una aldea muy pintoresca de Arzúa, A Castañeda, al pié del Camino de Compostela, donde antiguamente los peregrinos hacían parada para depositar en sus hornos de cal la piedra caliza que traían, como penitencia, desde Triacastela.

La Kiro conocía muy bien el rural gallego y los gustos de la gente verbenera. Por eso arrasó como cantante popular. Por eso y porque supo rodearse de compositores y músicos que comprendían estupendamente su manera de ser y de cantar. Los que yo conozco son, a nivel profesional, como era ella. Tal cual.

Cuando estuvo en la cúspide del éxito también tuvo en su entorno a mil aduladores y llegó a creerse, entonces, la reina del pop…

Yo creo que no hubo artista como Ana Kiro en toda la historia de la música de Galicia. De ese su estilo, no. Ni la habrá.

Era yo director de la TVG cuando empezaron a cambiar, en televisión que no en las fiestas, los gustos del espectador. Y la gente de contratación prescindió de su presencia ante las cámaras durante algún tiempo, ya que hubiera una cierta saturación de “kirismo” en la anterior etapa.

De ese hecho me culpó a mí, personalmente, acusándome de censurarla. Lo hizo en todos los periódicos de Galicia. Pero francamente, me importó poco porque, en aquel momento,  yo hubiera hecho lo mismo que los directores de los programas, que tenían autonomía para la contratación de artistas, cosa que aún sucede en “Luar”.

Sin embargo siento no haber tenido la inspiración suficiente como para crear un programa de televisión para ella… como presentadora.

Porque, sí. La Televisión de Galicia encontró en su día a su gran estrella, a su gran comunicadora, para aquellas sobremesas temáticas de las que Ana Kiro era una excelente animadora.

Ana fue una conductora de nivel para una televisión que carecía entonces de personalidad identitaria.  Ella se la proporcionó.

No tengo dudas con respecto a su gran inteligencia y sobre todo a su liderazgo como mujer que se anticipó a su tiempo. Lo hizo en el mismo momento en el que se fue a Barcelona, con dieciseis años, para participar en un concurso de radio y sin permiso de sus padres; o cuando se divorcia, a los 23 años, con una hija a cuestas. Debió de ser una de las primeras mujeres separadas de este país.

Yo tengo algunos recuerdos muy agradables de Ana Kiro y con ellos me quedo. El de aquel día que grabamos Desde Galicia para el Mundo en A Castañeda. Un café con Toñito de Poi en el papel de pacificador musical. Una rueda de prensa “xacobea” en Arzúa

Arzúa le rindió homenaje en el Xacobeo 2004. Fue la última vez que estuve con ella y la única en que asistí a uno de aquellos shows suyos, reforzado para la ocasión por Conchita Bautista y Peret, dos artistas muy de su estilo, también muy verbeneros.

El puto cáncer le segó la vida hace año y pico. A Galicia le deja una herencia de una treintena de discos populares; pero aquellas canciones, dicen, ya no suenan en las verbenas…

Ana Kiro también fue única y yo lamento aquí su muerte.  Cada vez que voy por Oleiros, como esta semana pasada, me acuerdo de ella.

Aunque no me gustasen aquellas canciones…