galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

BREVE HISTORIA DE NUESTRA MÚSICA POPULAR

Por Marola Seijo

Si repasamos la historia de la música gallega nos daremos cuenta de que es una crónica con luces y sombras, según la página escogida… La música, como el país, no alcanza su desarrollo pleno hasta los años 90. Hasta esa época, el camino recorrido por nuestros artistas fue más de espinas que de rosas.

Durante el franquismo solo se permitía una cultura popular, basada en el folklore que hoy algunos recuerdan como de la “Sección Femenina”. Aunque fue en los difíciles años 60 cuando se alzaron algunas voces que se autoproclamaron ceibes –libres- a pesar del régimen.

Voces Ceibes fueron mejores letristas que músicos. Pero se les perdonaban las carencias por la profundidad de sus mensajes, que llegaban a un público joven, universitario, cansado de folkloradas y de demostraciones sindicales.

Los años setenta estuvieron marcados por la aparición de nuevos cantautores, entre los que destacaron Luis Emilio Batallán –con su primer elepé “Ahí ven o Maio”- y Suso Vaamonde, continuador de la canción social de los “ceibes”. También se distinguieron por la aparición de grupos como Fuxan os Ventos, el más mítico de todos los de su estilo.

A finales de esta década, impulsadas por una creciente economía de mercado, las empresas fonográficas como Movieplay o Zafiro ponen sus ojos en Galicia y nacen los primeros sellos importantes, como Xeira y Ruada

Con estos sellos surgen cantautores como Pilocha o Xosé Manuel Conde. La canción popular con “A Roda”. Y un nuevo estilo folk, que viene a dignificar nuestros instrumentos tradicionales: este estilo lo lidera Milladoiro, con Antón Seoane y Rodrigo Romaní, a la cabeza.

En los setenta, Andrés Dobarro fue el estandarte del pop en gallego y a Juan Pardo se le debe la grabación de un álbum con poemas de Cabanillas, Pondal y otras figuras literarias, bajo el título “Miña nai dos dous mares”.

A partir de los años ochenta, surgen nuevos grupos de folk como “Luar na Lubre”, aún vigente gracias al acierto de un genio como Bieito Romero. Pero esta es la década del pop: Siniestro Total, es el grupo más emblemático de la “movida viguesa” y “Miña Terra Galega” el himno de la juventud del país.

En los noventa, con Matto Congrio a la cabeza –banda liderada por Carlos Núñez– surgen los pilares que aportan nueva savia a nuestro folk, la música más representativa de Galicia. En grupos, destacan Berroguetto y Na Lua. Y en solistas, surgen los cuatro nombres de mayor futuro por aquel entonces: Budiño, Mercedes Peón, Susana Seivane y Cristina Pato.

Al tiempo, surge el rocanrol más heavy. Los Suaves son los ídolos. Aquí y en toda la península. A su sombra, grupos como Heredeiros da Crus intentaron abrirse camino en un estilo que estaba copado por las grandes formaciones españolas e internacionales.

Hoy en día, la resurrección del folk con Tanxugueiras y las producciones independientes nos ofrecen, sin duda, una muy amplia variedad de intérpretes de todo tipo, pero falta dar el salto que nos permita salvar fronteras con normalidad y nuestra música llegue a todos los públicos. Te dejo a deber algunas explicaciones sobre este presente que tiene estrellas propias.