galiciaunica Un recorrido semanal por la comunidad autónoma de Galicia, España.

Carral

Cuando pasaba la carrilana…

“Teresa Fariña Fernández enterró sus recuerdos de padre y hermanos biológicos, en el Valle de Barcia, en Carral,  que es el paraíso prometido donde de niña jugaba, antes de quedar huérfana y ser adoptada por Cesar y Teresa. Eran los tiempos difíciles y por ello decidió emigrar a la Argentina, en el año 1949, a los 34 años, donde emprendió una vida feliz.

Se casó allí con un italiano; y con sangre latina y americana, nacieron sus dos hijos, Cesar y Teresa, que así se llamaron en honor de sus padres adoptivos.

Teresa Fariña nunca les olvidó y siempre llevó en lo mas profundo del corazón los espacios libres de un Carral al que nunca pudo volver”

La aldea de Teresa Fariña.

Si hoy Teresa visitara Carral no reconocería aquel pequeño pueblo que dejó hace tantos años, a tan solo 17 kilómetros de A Coruña. Se llama así, porque en su origen era lugar de paso de la carrilana de la capital.

Hoy Carral es una ciudad del área metropolitana coruñesa; residencial, pero con vida propia tanto en lo que se refiere al ocio y a la cultura, como a la industria y el comercio.

Dos ríos importantes bañan su territorio, el Brexa y el Barcés. Este último genera el paisaje que mas familiar le resultaría a Teresa Fariña, el Val de Barcia, de gran valor paisajístico y agrícola, en el que podemos encontrar pazos, castros molinos, cruceros, capillas… Porque aquí está la mayor concentración de elementos históricos y etnográficos de Carral.

Este siempre fue un territorio apreciado por quienes lo habitaron, debido especialmente a su riqueza natural.

Por aquí pasa la ruta xacobea conocida como Camino Inglés, que sigue una senda paralela al río Barcés. Y el hecho histórico mas importante fue el fusilamiento de los Mártires, en el alzamiento de 1846 contra el presidente Narváez, con el que se pretendía reivindicar la libertad de Galicia.

Un monumento recuerda esta triste página, desde el año 1904. Cuando se inauguró, seguro que estuvieron allí los abuelos de Teresa Rosana de Luca, porque nadie se quedó en casa.

Uno de los primeros actos de homenaje a los Mártires de Carral.