galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

COMO SE HICIERON RICOS ALGUNOS EDILES

Por Marola Seijo

Teníamos en el Instituto del Posío, en el Ourense de mi era estudiantil, uno de los mejores profesores de Literatura que ejercían en Galicia. A Julio Ogando Vázquez, con todos sus defectos que los tenía y muchos, le debo mi pasión por los libros y alguna frase genial de esas que no se leen. De él me acuerdo cuando tengo que hablar de algún edil porque siempre le decía a los malos estudiantes…

—- Ti eres tan listo que ainda vas chegar a concelleiro.

Con alguno, dicho sea de paso, acertó; y con lo de lo “listos” que son algunos concelleiros de hoy en día, también. Porque yo no conozco a ninguno que sea pobre y como dice mi amigo Manuel…

—- Entróu pola porta do concello cunha man por diante e outra por detrás.

Con la mano de atrás –la que llaman del cazo- es con la que no pocos ediles se hicieron ricos… y se seguirán haciendo. Pero… ¿Cómo?

La contratación pública es un panal de rica miel para los avispados concejales y alcaldes aspirantes a ricos. Eso sí, antes tendrán que adquirir sin vergüenza el título de corruptos y buscar el contratista apropiado para la fechoría.

Si se trata de la construcción de infraestructuras le resultará más fácil porque les bastará con presupuestar la obra un veinte por ciento más de su coste real, así se repartirán ese porcentaje entre los implicados, que en el Ayuntamiento suelen ser dos o tres como mínimo.

Un dato, en España la contratación pública de infraestructuras municipales del año 2025, alcanzó cerca de los cien mil millones de euros. El 20% supondría diez mil millones de sobrecoste por comisiones.

En los juzgados españoles se tramitan actualmente 1.700 causas por corrupción, dato que aporta el Consejo General del Poder Judicial. El epicentro de este terremoto está en el urbanismo de los ayuntamientos, principalmente de los costeros. Esto no es casual, se debe a que el uso del suelo y los volúmenes de edificabilidad generan plusvalías y por lo tanto dinero a repartir. De toda Europa, solo en España tienen competencias urbanísticas los ayuntamientos.

Otro sistema que tienen los ediles para hacerse ricos es contagiarse de la fiebre privatizadora que contagió a todos ellos en la historia moderna de nuestros ayuntamientos. A ver si alguien me explica por qué se privatizaron la mayor parte de los servicios municipales, sobre todo aquellos que suponen un mayor costo. La cosa va, si haces memoria, desde el servicio de aguas, la limpieza y recogida de basuras, hasta la recaudación de impuestos y una buena parte de los escasos servicios sociales allá donde los hay.

Dos de las terceras partes de los mil setecientos imputados que se registran en la actualidad son políticos. La política y la corrupción se dan la mano porque algunos esconden el lucro personal en la socorrida coartada de la “financiación del partido”, como si eso justificara el robo. Además, que te conste que cuando el dinero es “transportado” a la sede de la formación… siempre queda alguna parte en el trayecto.

Los partidos políticos no están por crear leyes que les obliguen a ser transparentes con sus ingresos y sus gastos. Esta circunstancia es la que más favorece el crecimiento de la corrupción.

Es más, los partidos políticos precisan de esas “malas prácticas” para mantener un gasto insostenible tanto en lo que se refiere al mantenimiento de tanta sede como a la financiación de tantas campañas electorales.

Pero no creas que la corrupción es solo cosa de políticos. Ahí están detrás de casos de sobra conocidos: cursos que se no se imparten, becas que no tienen destinatario y subvenciones a gente común por no hacer nada. En este lío se metieron muchos de los interlocutores sociales que tuvieron acceso al dinero público y entre ellos destacan precisamente tanto sindicalistas como empresarios, a nivel personal y también de organizaciones.

Por todo esto que te cuento hoy está España entre los 50 primeros países del mundo en la lista de la corrupción. Y si no ponemos remedio a esto entre todos, llegaremos al liderazgo que hoy detenta Somalia.