galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

COMPLEJO DE VIEJO

(Dedicado a mi encantador colega bipolar, al que pronto veré de nuevo)

¡VÍCTIMA DE LA SOCIEDAD IMPERFECTA!

Llega un momento en tu vida en que se produce el hecho más lamentable de una sociedad imperfecta: es cuando te aíslan y tú, por no llevarles la contraria, te metes en tu concha de la que no sales ni a pasear.

De vez en cuando das una vuelta por esa jaula de oro que has creado para los instantes finales y revisas las placas honoríficas y premios que tu pareja cuida con mimo para que sigan brillando sobre la encimera, aunque nadie se acuerde de aquel falso esplendor. En definitiva, ese es tu pasado, en algún caso muy poco brillante por mucho que te empeñes en sacarle brillo.

Según tu capacidad intelectual, te encierras en ti mismo, todos los días, a todas las horas. Repites todos tus actos: escribes, escuchas tu música, lees los periódicos, contestas algún mail, ves una película, te aburres con la misma tertulia de cada noche, te metes en cama, escuchas la radio, vas cambiando de emisora en emisora…

¡Pero te duermes!

Despiertas una, dos, tres o cuatro veces, apretado por tanto líquido que bebes y tanta fruta que te tomas. Amaneces temprano con la radio en la oreja, pero alargas el amanecer en cama porque el sol a esa hora es oriental…

Por fin decides levantarte, te duchas, tomas el Nesspreso con nata y vuelves a escribir…

A veces, reflexionas.

También te tomas las seis pastillas diarias que te recetaron para el Parkinson, para que no te deprimas, para dormir mejor y para la circulación… Aunque mi vecino dice…

—- Eso non é nada. A miña muller toma seis pola mañá, tres o mediodía e seis pola noite.

Entonces resucito aquel refrán que me enseñara la abuela…

—- Mal de muchos, consuelo de bobos.

¿Sabes? Tengo la sensación de que estoy, como los del paro, a la cola…

Verás.

El día 15 de este agosto cumplo los ochenta y dos. Por mucho que espere, mi cola va mucho más rápida que la del INEM, por lo que procuro mirar las estrellas todas las noches para irme acostumbrando a ese espacio en donde dicen nos veremos todos.

Sí así es, recuperaré a mis viejos amigos porque los que creía tener en la Tierra ya no existen… salvo dos a los que quizá les deba el seguir estando aún por aquí. Ellos bien lo saben.

Esta semana, por fortuna, vinieron mis dos nietas mayores a romper mi rutina. Ellas son la nueva generación y mi única esperanza de cambio…

Aunque…

No se sí lo que me pasa hoy es que tengo complejo de viejo.

¿Tú lo crees?

XERARDO RODRÍGUEZ(Foto de Alicia R. TATO)