galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

CRÓNICA DEL DÍA


Domingo, 19 de julio, 2026.

¡QUE BONITA ES LA VIDA!

Me he levantado con unas imágenes en los ojos: la de esas fotos en las que Leo Messi, veinteañero y ya millonario, sostiene en los brazos al bebé de cinco meses Lamine Yamal, ayuda a su madre a bañarlo… y él mismo lo baña con sus propias manos.

Son el reflejo de una inmensa ternura en la que un joven famoso ayuda al negrito del barrio pobre de Rocafonda, donde viven muchos migrantes, en la Barcelona del año 2007. Es la fotografía que mejor irradia la diversidad de un mundo en el que la bondad está por encima de las razas.

El arte, esta vez, me emociona y me arranca una lágrima de alegría infinita. Por eso le doy mil gracias a su autor, el fotógrafo catalán Joan Monfort, el artista que supo plasmar el amor en un calendario de UNICEF, que trataba de recaudar fondos para ayudar a la infancia más vulnerable.   

¡Como es la vida! Aquel jovencito solidario será hoy, una vez más, el capitán de la selección de Argentina y aquel bebé, con tan solo 19 años recién cumplidos, será hoy la estrella de la selección de España que trate de impedirle conquistar el que todos dicen será “su último mundial”.

Todos queremos que ganen los nuestros: los argentinos la Albiceleste y los españoles La Roja. Es un duelo fraternal, el de esta noche, una lucha entre hermanos. Las dos selecciones se merecen la victoria final. Unos por nobleza y los otros por orgullo. Los dos por lo bien que juegan. Yo no tengo los poderes de Merlín y a estas horas, cuando la Luna de ayer aún ilumina con fuerza la gran manzana y el Sol de hoy aún no se ha presentado en mí valle, soy incapaz de anticiparte el resultado final. No sé si ganará el presente o si lo hará el futuro, pero pase lo que pase esta noche en New York, entre nosotros, argentinos y españoles, siempre reinará el amor.

Por algo nos regalaron el mas bello ejemplo… un argentino veinteañero y un bebé español.       

NO OS CALENTÉIS POR DENTRO

Ya ha amanecido en la City. Son las 07:12 horas y el sol luce entre la niebla por encima de los árboles que alcanzo desde mi ventana. Los cielos estarán limpios todo el día salvo que a media tarde se entremetan los cúmulos nimbos para soltar agua de tormenta, pero no creo que se atrevan a interrumpirnos el partido.

— Que es la final hombre y eso nunca pasó.

Ojalá. Es el palabro de moda que te suelta todo quisque desde hace mes y medio. Pues eso, que, ojalá. La temperatura irá creciendo desde los 19 de estos momentos hasta los 29 grados, aunque si le sumamos la futbolera hoy pasaremos de cuarenta.

No te preocupes. Ten el agua a mano, dispón tus recursos propios para evitar calores, que hoy comienza la nueva ola. Pero tú no te calientes por dentro, que total solo es fútbol.

RODRI, EL MAS GUAPO

La final del Mundial lo absorbe todo hoy. Se ha comido las páginas de los periódicos generalistas y abre todos los informativos de radio. Las televisiones preparan ediciones especiales y en los bares, en las calles, en el parque, en las playas… las conversaciones son monotemáticas. Hoy el mundo, incluso mi mundo solo es fútbol. Hasta las Marujas que se han venido de vacaciones al único piso turístico de mi edificio estaban hablando ayer en el patio de futbol, aunque estas discutían sobre la belleza masculina de los seleccionados españoles…

— ¡No me digas!

Sí te digo, al final parece que el que mas les gusta es el gran capitán, Rodri, el balón de oro de La Roja.

ALINEACIÓN

De la Fuente se guarda la alineación en secreto, que desvelará en el último minuto que le permita la FIFA, pero yo me atrevo a hacer cábalas sobre quienes serán los elegidos como titulares para esta final única… A ver. Unai Simón, bajo los palos. Pedro Porro y Cucurella como laterales. Cubarsí y Laport como centrales. Rodri, como organizador. Fabián y Olmo, como medio centros. Y arriba, Lamine Yamal, Oyarzabal y Baena. Cambios segundo tiempo, minuto sesenta más o menos: Salen Fabián, Oyarzabal, Baena y Porro; entran Pedri, Ferrán, Nico Williams y Llorente. ¡A ver si me equivoco!

A MÍ EL FUTBOL SÍ ME GUSTA

Ahora que lo pienso, de niño nunca soñé con triunfar en los deportes, aunque luego, de jovencito, fui un buen practicante. Me gustaba mas el baloncesto que el fútbol, pero donde ganaba mis medallitas era en atletismo; llegue a saltar 1’69 y estaba contentísimo con mi marca.

En realidad, yo siempre quise ser lo que fui, un contador de historias.

Claro que, como todos, hice mis pinitos en deportes: en la prensa escrita me lo permitieron Meta y el Diario de Pontevedra; en la radio, retransmití partidos de la Real Sociedad, del Real Club Celta y del Club Deportivo Ourense, pero nunca pasé de fiel narrador.

Quien me llevó al futbol por primera vez fue mi padre, al campo de la Lonia donde jugaba la Unión Deportiva Ourensana. El Couto fue mi segundo “estadio”; iba con mi primo Lito y su pandilla; a Balaídos ya fui siempre solo desde que me hice socio del Celta… Luego, ya conocí muchos estadios, incluso alguno mítico como Maracaná o el del Boca Juniors…

Porque, a mí el futbol, sí me gusta. Sigo siendo del Celta y por lo único que estoy enfadado con De la Fuente es porque no le dio mas oportunidades a Borja Iglesias.  

Hoy, ya te digo, casi me sale una crónica monográfica. Es que La Roja nos va a dar cuerda para rato.

NOSTALGIAS

Te estarás preguntando porqué retransmitía yo partidos de la Real Sociedad y te diré que fue porque se empeñó Iñaqui Gabilondo, que fue mi director -unos meses- en Radio Popular de Donosti.

Gloria ya estaba en Cudeiro, en casa de mis padres, embarazadísima, cuando yo subí al tren para dejar Donostia e irme a Vigo. Había llegado a un acuerdo con José Andrés Hernández Vicente, director de Radio Popular. Perdía muchas pesetas y sobre todo prestigio tras ganar el Ondas, pero yo estaba enamorado de la ciudad, de la ría, de sus puertos y de su gente, además de tener un plan que iba a darle un fuerte impulso a la radio de mi país.

En el tren, no lo niego, lloré mi partida y me puse a recordar todo lo vivido en aquella ciudad europea, con un trazado de gran capital con bulevares afrancesados y barrios de gran personalidad arquitectónica, en donde se quedaban algunos de mis buenos amigos.

Pasaron por mi mente, mientras el convoy me alejaba de Euskadi, las manifestaciones de la plaza de Guipúzcoa, los pezones de Yoyes quemados con cigarrillos en el cuartel de Intxaurrondo, mis investigaciones con Carcedo buscando al cónsul Bheil, Sokoa y el cura Larzábal, aquel muchacho alcanzado por una bala perdida en el Antiguo.

Recodaba lo malo… pero también lo bueno. Gaztelubide, Arzac, la bahía de la Concha, los potes de Casa Alcalde, el Festival de Cine, la Semana Grande, los partidos de fútbol en Anoeta…

El tren me alejaba de un gran país, sin duda. Sin embargo, confiaba en que mi mundo iba a ser otro mundo una vez pasada la barrera de los treinta.

Te debía este apunte.

LOS DE CUDEIRO ÍBAMOS CON LOS INDIOS

Hace ciento cincuenta años que los indios norteamericanos ganaron su última batalla, la de Little Bighorn, en Montana. Ya en 1866 Nube Roja, el jefe sioux, había infligido al ejército de los Estados Unidos su mayor derrota en Fetterman, donde perdió centenares de hombres. Al final, el avance del ferrocarril hacia el oeste hizo imparable la derrota de los nativos, que fueron encerrados en zonas controladas, esas que aún conocemos como “reservas”.

Me he permitido hoy, día en que nuestras miradas se centran en la Gran Manzana, tener un recuerdo para aquellos bravos guerreros que montaban sus caballos a pelo, los héroes de nuestro cine infantil.

Haré honor a Nube Roja viendo una de aquellas películas en las que los de Cudeiro –que bajábamos al Principal, a Ourense, a verlas- siempre íbamos con los indios.

DESDE LA ALTA LIMIA

Lo que te arrastra hasta aquí es la esplendorosa belleza del río Limia, el creador del paraíso natural de Antela, laguna pequeña. pero lugar ideal para recomponer el relato de primavera.

El Limia es el Lethe o Río del Olvido. El que los romanos creían que al cruzarlo perdían la memoria. Tan bello como legendario, nace en la sierra de San Mamede alimentado por mil torrentes. Es como una fuente de montaña, de agua pura y saludable, cuyas primeras gotas manan en la suave cumbre que conocemos como monte Talariño, en el núcleo habitado de Paradiña.

Baja de la sierra atravesando Xinzo, la antigua Civitas Limicorum fundada por Decio Juno, general de Roma que tuvo la valentía de comprender que la niebla galaica solamente genera la atmósfera húmeda que empapa la tierra.

Es presuroso el Limia en su trayecto, -que transcurre por las tierras que se asientan entre la sierra santa y el Xurés-; y por eso canta, bailando de piedra en piedra, música de fervenza, siempre breve compañera del río, que busca crecer camino de Portugal, en donde le dicen Lima.

En estos espacios de gloria lo dejamos por hoy con un lacónico y mentiroso “¡qué gane el mejor!”…

— ¿Cómo? ¡Que gane España!

Si tu lo dices yo no te digo que no. Hasta mañana, mis amigos. Buenos días y buena suerte.