galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

DESDE KOLDO, ÁBALOS Y CERDÁN HASTA EL INFINITO

“Las componendas y la corrupción son males endémicos en la vida pública hispana desde los romanos a nuestros días. Hoy tenemos la fortuna de saberlo y poder atajarlo, aunque nunca se consiga eficazmente”.

Por Xosé A. Perozo

La tormenta ha llegado al límite con los últimos acontecimientos producidos en las cloacas protagonizados por el trío Ábalos, Cerdán y Koldo. La noticia está mascada y vuelta a mascar, sin embargo, no dejaré pasar la oportunidad de reflexionar por cuanto representan los susodichos personajes. Lo hago al considerarlos ejemplos dignos de no ser escondidos bajo el chapuceo de los pisotones políticos siguientes. Verán, allá por los albores de nuestra joven democracia un gran amigo mío se empeñó en afiliarse a todos los partidos políticos que se presentaban a las primeras elecciones municipales en Vigo. Eran mogollón. No obstante, él consiguió su objetivo por el solo placer de recolectar los carnets, foto incluida. La colección acabó siendo magnífica y las anécdotas ejemplares.

Moraleja: afiliarse a los partidos era y es un juego fácil para pícaros y oportunistas. Con esta idea en el magín escribí una serie de reportajes con la sana intención de publicarlos los domingos en El Pueblo Gallego, diario donde trabajaba. Sin embargo al director le pareció un sarcasmo excesivamente hiriente y los testimonios murieron en la papelera. Una lástima porque aquellas anécdotas habrían servido de avisos para cuanto vino después.

Vinieron los tránsfugas y en todos los partidos las ideologías que para algunos cargos tienen la duración del empleo desempeñado. Al margen de chanchullos menores y tropiezos de financiación, el primer caso sonado fue el de Luís Roldán por su ambicioso enriquecimiento. Lo pillaron y tras una rocambolesca huida por medio mundo acabó entre rejas. La catadura del personaje fue un doloroso insulto a la sana militancia de izquierdas.

Una tarde de aquellas, en Madrid le pregunté a una histórica compañera del PSOE ¿cómo es posible que un tipo cómo Roldán se haya colado en las entrañas del partido y llegado tan alto? La respuesta resultó contundente: “Cuando alcanzamos la legalidad y llegamos al poder las fichas de los militantes de confianza cabían en una caja de zapatos y por desgracia este Roldán no será el último ejemplo para todos los partidos”.

Material para una saga cuajada de perfiles clónicos de Roldán

No erró porque lo mismo aconteció en el PP de Fraga, Aznar y Rajoy. Aquí en Galicia, entre otros, vimos como por vía familiar se les colaba Pablo Crespo en el papel de secretario de organización, iba de camino hacia la cabecera de la Gürtel mientras el comisario Villarejo grababa hasta el lucero del alba. A Isabel Díaz Ayuso el pícaro de turno se le coló entre las sábanas por vía sentimental. A Sánchez el tal Koldo, Ábalos y Cerdán se le infiltraron por la espalda de la confianza. Primero cayó Ábalos y ahora Santos Cerdán, pinchazo policial mediante. En medio siglo de libertades hay material para una saga cuajada de perfiles clónicos de Roldán.

Las componendas y la corrupción son males endémicos en la vida pública hispana desde los romanos a nuestros días. Hoy tenemos la fortuna de saberlo y poder atajarlo. Pero no, ningún gobierno democrático de las cinco últimas décadas ha puesto los medios, las normas y las leyes eficaces para acabar con el escándalo y la hipocresía vigentes. Es más, se utilizan los mismos cauces políticos, policiales, jurídicos e informativos por parte de los dos grandes partidos para derrocar a quien gobierna. La derecha lo hace con más ahínco y cómplices que la izquierda.

La izquierda actúa con más temple, pero con menos recursos que la derecha. Finalmente, la imagen que transmiten a la ciudadanía es la de ser legiones de pícaros bien pertrechados, aguardando que el ciego del Lazarillo no descubra el número de uvas que en cada tanda se come cada quien.

Xosé Antón Perozo