galiciaunica Un recorrido semanal por Galicia, España.

DÍAS DE MAYO

        Los días de Mayo visten la tierra y el mar con maravillosas degradaciones cromáticas, que van, del azul infinito al verde tapiz vegetal, y de la nube gris al rojo gastado del cielo en la hora del lusco fusco.

      Te invito a  disfrutar la plenitud del paisaje de Galicia, en estos días en los que la estación primaveral tiende a expresar mejor los matices de cada instante.

      Sígueme hasta lo alto para conocer la piedra básica de inciertos orígenes, donde nace el río. Camina conmigo por el sendero que nos conduce hasta la belleza armónica de la soledad, allá en la fraga de la ladera. Desciende entonces hasta el valle buscando en el salto del agua, el paralelismo de las formas artísticas. O siéntate ante el horizonte para respirar la atmósfera de la gran estética marinera.

       Más de cuatrocientos paraísos recuperados te esperan en los días luminosos del Mayo florido… Te invito a conocer algunos.

      Estás en un trozo de mundo vibrante y los días de Mayo te sugieren buscar refugio en el medio rural del país. La estación posa margaritas sobre el campo yermo mientras escucha la sinfonía del río que llega desde la cumbre para crear los valles profundos.

¿Te gusta caminar?

      Entonces, amigo, mejor seguir la senda de los peregrinos que dejan atrás Compostela para ver si es verdad que el mundo tiene un final. En el trayecto, te salen al paso puentes medievales y en ellos has de escuchar las conversaciones de los pájaros, que te contarán como es Ponte Maceira, desde  donde aún te quedan muchas horas de vuelo para llegar al Fin de la Tierra.

 

¿Te seduce la pesca?  

    Cunqueiro definió a Galicia como el “país de los mil ríos”, así que, en los días de Mayo y hasta que Agosto agote su tiempo, cien pescadores se afanan en practicar su deporte en cada uno de ellos, porque hay cien mil licencias expedidas…

     Este es otro relato de primavera: la naturaleza se deja mecer por el agua saltarina, que canta la canción de las hadas del bosque, mientras el rayo de sol se mira en el espejo de plata, en medio de una perspectiva de calma, de sosiego, solo apreciada por el buscador de lo auténtico.

     Dice mi amigo Micky que lo auténtico para el pescador está en el Eo,  el rey de los ríos de plata.

 

     Pero, tú ya lo sabes. Nuestra vida se inicia como pez o medusa,  de ahí el placer primordial que recuperamos al sumergirnos… En el mar, en el río, en la piscina termal… o incluso en ese útero doméstico que denominamos bañera.

    Porque nacemos del agua sentimos el placer de aligerarnos a remojo de nuestro peso adulto y sus gravedades.

    ¡El agua es la vida! Sobre todo en el espacio termal…

¿Te apetece relajarte?

     Yo te recomiendo un primaveral fin de semana en la Abadía de Arnoia mirando de cerca los mejores balnearios de la zona del Ribeiro, que es ruta termal ourensana.         

    Ya ves que buena vida nos encontramos más allá del espacio urbano,  un paisaje de agua y calma, nacido para procurarnos las emociones profundas.

 

¿La gozas cabalgando?

      Entre las altas cumbres que se alzan hacia la cúpula del cielo de Meira desde la profundidad de los valles dominados por la meiga Irimia, hay un lugar donde curar los males del alma; el Monasterio Máxime del Obispo Maeloc. Aquí deberías imitar a sus guerreros “bretaños” cabalgando sobre el lecho del río para sortear el bosque fantástico.

 

     Y para gozar de la tradición y del caballo podrías sumarte a la Rapa das Bestas y así seguir descubriendo las múltiples variaciones de esta primavera, para luego descansar  con calma entre las paredes del viejo Monasterio de Aciveiro, que es ahora un hotel monumento…

    ¿Te interesa la aventura?

Entonces súbete a la canoa en las aguas bravas de Arbo y busca la ola, después de los rápidos donde el Miño hace que vuelen las lanchas del rafting.

    Ahí podrás imitar a cientos de anónimos deportistas que aman el vértigo, héroes desconocidos del deporte que llamamos de riesgo, aunque controlemos siempre ese trance.

 

¿Quieres volar?

        El cielo de algunos de los más hermosos parajes de este paraíso verde se llena en primavera de alas voladoras, de parapentes, de  aviones ultraligeros que buscan el paisaje que conoció Ícaro…

      Dicen que perseguía el Arca de Noé por aguas de Porto do Son cuando se dirigía a fundar la vieja Noia.

 

  ¿Lo que más te atrae es el mar?  

       Entonces aterriza sobre la playa, deslízate con una tabla sobre las olas, nada bajo el agua, fotografía el paisaje submarino o súbete al velero que también vuela sobre el mar.

       Todo es posible frente a Irlanda, en este Cantábrico de música de boleros de ola sobre la playa y también de trepidante ritmo joven sobre la roca que emerge pegada a la rasa litoral…  

 

        Todo cuanto quieras podrás hacerlo en Galicia, cualquier fin de semana de esta feliz primavera y tomando como base algunos de los paraísos recuperados…

        Un pazo. Un antiguo monasterio. Un convento. Una vieja abadía. Un castillo. Un edificio de sencilla historia familiar recuperado para el mejor descanso…

        Deja que vuele tu imaginación  y viaja al mundo de los placeres… ¡Te harán falta tus cinco sentidos!

        Para contemplar el milagro de la resurrección de la piedra. Oler la libertad del campo. Escuchar la música del agua. Saborear el fruto del trabajo artesano. Y acariciar el tronco del árbol donde habitan los gnomos…

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